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lunes, 27 de marzo de 2023

EL LABERINTO DEL REY SILO EN "MISTERIOSO UNIVERSO EN LA RED"

 

El laberinto del rey Silo es uno de los grandes enigmas de nuestro pasado. Cuadrado mágico, talismán relacionado con la matemática y la geometría sagrada, bien pudiera ser que tras él se pudieran hallar algunas de las más intrigantes respuestas que rodean a la Alta Edad Media y otros periodos posteriores como el reinado de Felipe II. En esta ocasión, charlamos sobre este misterioso objeto y otros temas que aparecen en el último número de la revista Enigmas Misteriosos & Inexplicables con los amigos de "Misterioso Universo en la Red".


LA CAPILLA INICIÁTICA DE MOSÉN RUBÍ DE ÁVILA, EN "ENCLAVES DE LEYENDA"

 


La capilla de Mosén Rubí es uno de los edificios más fascinantes y misteriosos de la ya de por sí enigmática ciudad de Ávila. La polémica suscitada por quienes ven en ella un templo proto-masón en pleno siglo XVI es uno de los temas recogidos en el último número de la revista Enigmas Misteriosos & Inexplicables. Sobre ello charlamos, en esta ocasión, con los amigos de "Enclaves de Leyenda".

domingo, 6 de febrero de 2022

RECONQUISTA MÁGICA EN "MISTERIOS EN VIERNES"


Aquí os traemos la estupenda charla que el pasado mes de diciembre, la noche mágica del 25, manteníamos con nuestros amigos de Misterios en viernes. Una charla amena, entrañable (son muy buenos amigos) en la que tuvimos la ocasión de hablar de Reconquista Mágica y de la tercera entrega del ensayo, que busca, como sabéis, ahondar en las claves mágicas y esotéricas de la Reconquista española, en este caso en torno a los sucesos que tuvieron lugar a lo largo del siglo IX.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

GILLES DE RAIS, EL MARISCAL DEL INFIERNO



¿Existe el mal, la maldad? Según la medicina psiquiátrica, y la psicología, sí que existen. También según la historia.
Uno de los ejemplos más claros son las fechorías y barbaridades cometidas en el siglo XV por Gilles de Rais.

Gilles de Rais, uno de los más célebres y pioneros psychokillers de la historia...

Se trata, según algunos, del primer psychokiller de la historia; del primer asesino y pederasta que fue condenado y ejecutado por sus crímenes.
Su historia delictiva comenzó tarde, aunque ya de joven apuntaba algunas maneras.
Dicen que fue su abuelo, Jean de Craon el que empezó a forjar su carácter a base de crueldades y una educación basada en la impiedad; la falta de empatía con los que consideraba sus inferiores.
Todavía imberbe, logró grandes éxitos en la batalla. Eran los tiempos de la guerra de los Cien Años contra Inglaterra; el delfín de Francia, sucesor al trono, comenzaría enseguida a confiar en él sus más importantes batallones y los éxitos bélicos le harían célebre.
Su amistad con Juana de Arco, la heroína de aquellos años, acabaría de forma turbulenta con la ejecución de aquella por herejía. Cuentan que el final trágico de su amiga le trastocó, y de alguna manera quedó tocado, desencantado con las intrigas palaciegas y las traiciones de quienes estaban por encima de él y no valoraban el heroísmo, la amistad, el coraje, por encima de los intereses mundanos.
Se retiró de vuelta a su castillo, el de su familia, y ahí comenzó su leyenda negra. Como en un cuento de los hermanos Grimm ‒o de Perrault, que de hecho se basó en él para escribir uno‒ los rumores sobre desapariciones de niños y extraños ritos celebrados en sus propiedades comenzaron a propagarse por la comarca.
Cuentan que el número de víctimas pudo ascender a 150. Durante el juicio que se llevó a cabo contra él, varios años después, se narraron terribles escenas de sadismo, violaciones, orgías de todo tipo con esos niños y adolescentes como protagonistas, y episodios de una crueldad extrema que resultan difíciles de asumir.
Era un aristócrata, y como tal, tardaron mucho en poder pararle los pies. Las crónicas refieren que sucedió a raíz del secuestro de un sacerdote, en plena misa, ante la mirada atónita de los feligreses.
En realidad, todo fue a cuenta de su hermano, que temía que el ritmo acelerado de derroche que llevaba el mariscal fuera a terminar con la fortuna familiar. También por el concurso de algunos enemigos, que deseaban a toda costa terminar con el poder de De Rais y los suyos.
Los agentes de la corona encontraron múltiples huesos, rastros de sangre, cadáveres y pruebas suficientes como para incriminarle y mandarle a la horca.
A él y a uno de sus principales colaboradores, Francesco Prelati, un afamado nigromante de la época que al parecer, y según dicen las mismas crónicas, convocaba demonios y otro tipo de entidades en presencia del mariscal con el fin de aumentar su poder; llenar de oro las arcas cada vez más vacías de su siniestro señor.
Murió en 1440, y con ello todo un reino respiró tranquilo. El mal existe, claro que sí; tan solo es necesario que se den las condiciones adecuadas para despertarlo…

viernes, 28 de julio de 2017

EL CIRCULO DE HERMES: EN DEFENSA DE LA ESPIRITUALIDAD MEDIEVAL, LOS CRÁNEOS PERFORADOS DE GOBEKLI TEPE Y COCAÍNA EN LA ANTÁRTIDA


Nueva entrega de la tertulia sobre actualidad del misterio de El círculo de Hermes. En esta ocasión, la charla gira en torno a un antiguo manuscrito científico que fue reutilizado por unos monjes medievales para conservar cánticos y rezos espirituales, los cráneos perforados que han sido hallados en el yacimiento prehistórico de Gobekli Tepe, y los sorprendentes índices de cocaína encontrados en aguas de la Antártida. 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

LA ISLA DE SAN BORONDÓN, MITOLOGÍA VIVA DE LAS ISLAS CANARIAS


Las brumas de Atlántico ocultan misterios que llevan fascinando a los hombres de mar desde muy antiguo, tanto, que su leyenda se pierde en el origen de los tiempos.
Además de sirenas, monstruos de varias cabezas y proporciones ciclópeas, hay marineros que aseguran ver islas, que luego los mapas no registran por ningún lado…
Una de ellas, la más persistente en la memoria, es la de San Borondón.
El nombre de la misteriosa isla fue tomado
del santo irlandés San Borondón, protagonista de una épica leyenda medieval.

Su nombre le viene de un clérigo irlandés que se echó a la mar en el s. VI, y que en un periplo que ha quedado registrado por diversos autores medievales, encontró todo tipo de lugares míticos, tribus perdidas y demás, a lo largo y ancho del inmenso Océano…
Según se cuenta en Canarias, la isla estaría localizada hacia el oeste, más allá de La Gomera, y aparecería y desaparecería a capricho.
Su nombre forma parte no sólo de la leyenda, también hay constancia de ella en documentos oficiales. Mapas, avistamientos, teorías de todo tipo tratan de darle forma, explicación, y ahí viene lo interesante.
Porque bien entrado el s. XX, concretamente en 1953, el diario ABC daba cuenta de la isla, que había sido vista de nuevo, y hasta en 1958 se publicaba que había conseguido ser fotografiada…
¿Qué es lo que se esconde tras el mito? ¿Por qué esa insistencia en algo tan, a priori, absurdo y evidente?
Dicen que la isla aparece y desaparece, oculta bajo la niebla...

Vienen a la cabeza ideas como la de la Atlántida, o aquellas otras sobre una civilización perdida más allá de las columnas de Hércules. Se oyen ecos de plataformas extraterrestres, una suerte de Nautilus que aparece, y desaparece, y que quién sabrá qué estará haciendo.
Es la inmensidad del Océano, del Mundo, del Universo.

Y nosotros tan pequeños, tan poca cosa, pero afortunadamente todavía tan crédulos…

jueves, 11 de julio de 2013

LAS LEYENDAS DEL GRIAL



El Santo Grial es, como la Mesa de Salomón o el Arca de la Alianza, una reliquia mítica envuelta en leyendas, donde la realidad y la ficción llevan mezclándose siglos para deleite de creyentes y no creyentes, escépticos o amantes del misterio.
En estricto sentido literal, hablamos de la copa en la que Jesús bebió en la última cena.
Un objeto que aparece mencionado en la Biblia, con gran significado litúrgico pero nada más, y que con el tiempo adquiere otros muchos significados.
Las leyendas del Grial nos hablan de un objeto mágico, no sabemos si real...

La principal leyenda, la que lo vincula a José de Arimatea y la sangre de Cristo, surge con los escritores del ciclo del rey Arturo. Con Robert de Boron, o Chretièn de Troyes, el Grial adquiere un significado mágico, que para los expertos está vinculado a ciertas tradiciones celtas, que hablan de un caldero divino, receptáculo de sabiduría.
Luego vendrían los cátaros, que al parecer tendrían este objeto como talismán, o quizá como algo más…
La imaginación posterior le confiere un significado que va más allá de la propia reliquia. Precisamente vinculándolo a ciertas herejías, como la cátara, se quiere ver en esta leyenda, esta veneración a la copa sagrada, receptora de la sangre del Mesías, una metáfora de algún tipo de secreto, relacionado con la Iglesia, que para algunos podría ser la estirpe del propio Jesús quien, casado con María Magdalena (no la prostituta que pintan los Evangelios, sino otra muy diferente) habría tenido descendencia.
La copa sería María Magdalena, y el secreto, esa estirpe oculta, escondida, quizá perdida con el genocidio cátaro…
Los nazis, con su interés por ésta y otras reliquias, impulsaron la creencia firme en estas y otras leyendas.
Quizá sólo ponían el ojo en algo muy antiguo que, como las vírgenes negras, no era más que la transformación, el maquillaje de algo mucho más antiguo, más incluso que Jesús o que los celtas.
Un símbolo de la Humanidad entera y su gran misterio, ése de que formamos parte de un todo que constantemente se recicla a base de seres mortales, receptáculos de un continuo que fluye, como un río.
Pero eso es ya parte, si se quiere, de la filosofía y otras disciplinas del divagar de la mente.
Para los amantes del misterio, queda la leyenda y las verdades a medias de la Historia.
Y esos extraños vasos que pueden contemplarse en algunas iglesias europeas, de entre los que el más inquietante, en nuestra opinión, es el de Valencia…

jueves, 13 de junio de 2013

EL ENIGMA DEL NÚMERO ÁUREO



Todo buen aficionado al misterio y a los enigmas de la historia ha oído hablar alguna vez de este número, también referido frecuentemente como proporción.
Para los matemáticos no es más que una regla que aparece en la naturaleza y que establece cierta relación entre dos rectas, pero para quien está dispuesto a ir más allá –como, por otra parte, hicieron genios como Leonardo Da Vinci–, el número áureo adquiere categoría de mágico, repleto de un sentido que se nos escapa, aunque esté por todas partes.
¿Qué pretendían artistas de la talla de Leonardo Da Vinci con la aplicación,
en sus obras, del número áureo? ¿Era una mera técnica estética, o encerraba alguna especie de mensaje cifrado?

El primero que se percató de su existencia fue el griego Euclides, que lo definió y estableció su fórmula. Luego, el número sería retomado por los renacentistas, que aplicarían sus mágicas proporciones a sus obras.  
Durero, el ya mencionado Da Vinci, Miguel Ángel… Todos, casi de forma obsesiva, intentaron que aquella proporción estuviera representada en sus cuadros (como la Mona Lisa) o sus esculturas (el David de Miguel Ángel), ya fuera para procurarles una armonía natural y hacerlas más perfectas visualmente, o para otorgarles un sentido esotérico, convertirlas en portadoras de un mensaje oculto al profano, de comunicación directa con Dios…
También la arquitectura sucumbió al poder mágico de este número.
Ya fuera por casualidad –como dijimos, el número y la proporción áurea se encuentra en todas partes, allá donde miremos–, o por empeño místico de sus creadores, encontramos el rastro de esta cifra divina en obras y monumentos de todos los tiempos. Las pirámides de Egipto, las catedrales góticas, las más modernas construcciones de Eiffel, en París…
Y en España, claro.
De entre las más curiosas, la catedral de Jaén, famosa en los últimos tiempos por su presunta relación con la lápida de Arjona y la búsqueda de la Mesa de Salomón. Su arquitecto, Andrés de Valdevira, fue un iniciado, se supone, en el saber perdido de los templarios y, fuera de toda duda, erigió, en el centro mismo de la península, un templo renacentista de proporciones áureas, que muchos interpretan como un Templo de Salomón ibérico.
¿Quizá con la intención de que no desmereciera junto a la reliquia que albergaban sus subterráneos?

Sólo el conocimiento y desciframiento de esos códigos naturales (¿divinos?) nos permitirá acceder a esa verdad que, de momento, se nos escapa.

jueves, 28 de febrero de 2013

EL MANUSCRITO VOYNICH




La magnífica biblioteca de la Universidad de Yale, en EE.UU., acoge una extraordinaria colección de libros raros, cada uno de los cuales podría protagonizar perfectamente una novela tipo El club Dumas o así. (No en vano, es la universidad en que trabaja Indiana Jones). Entre todos ellos, considerado algo así como la joya de la corona, se encuentra el enigmático Manuscrito Voynich.
A primera vista, el Manuscrito Voynich parece un manual de farmacopea.

Según los expertos, parece tratarse simplemente de un libro sobre farmacopea. Las pruebas del Carbono 14 lo datan hacia la primera mitad del s. XV, y los dibujos que incluye parecen estar dedicados a plantas y flores, en su mayor parte.
Sin embargo, está escrito en un idioma totalmente desconocido, cuya traducción resulta del todo imposible. Se ha especulado con que pudiera haber sido elaborado con algún tipo de código, o incluso que podría tratarse de una simple broma, pero los lingüistas han rechazado de plano esta posibilidad.
Las especulaciones en torno a él, por tanto, son innumerables. Se habla de alquimia, de saberes ocultos que sobrepasan cualquier imaginación. Se atribuye su autoría a Roger Bacon, al famoso oscurantista John Dee, e incluso a magos de la Alta Edad Media que pudieron –en base a algunos de los dibujos que incluye el libro– conocer la existencia de América antes de la llegada de Colón, o incluso de la energía nuclear.
Los extraños dibujos que acompañan a los textos
hacen plantearse todo tipo de teorías acerca de su significado

El caso es que el libro es un completo misterio, y no parece que haya esperanza de poderlo descifrar de momento. Se han probado todo tipo de métodos, sin obtener jamás resultados convincentes. Ni los prestigiosos descifradores de códigos de la II Guerra Mundial pudieron sacar nada en claro. Una de las teorías más aceptadas –y no por ello menos enigmática– podría ser que el autor del libro fuera algún personaje llegado del extremo oriente, que escribiera el libro en su lengua materna, aunque con un alfabeto inventado. ¿Para qué? Quizá sólo para ocultar su saber a los profanos.
Un saber demasiado valioso, que sigue, como otros grandes misterios, a la vista de todos y a la vez oculto…

miércoles, 20 de febrero de 2013

SANTA MARÍA DE MELQUE: ANTIQUÍSIMO MISTERIO ARQUITECTÓNICO




Treinta kilómetros al sur de la inmortal Toledo, en un paraje situado entre Gálvez y la Puebla de Montalbán, nos encontramos con uno de los misterios arquitectónicos más fascinantes de la Península Ibérica. Se trata de Santa María de Melque, un conjunto monástico de finales del periodo visigótico (siglo VIII), que trae, desde siempre, de cabeza a los investigadores.
Santa María de Melque, en la provincia de Toledo: uno de los más fascinantes
misterios arquitectónicos de la Península

Lo primero que llama la atención del conjunto es su ubicación. Al parecer, está fuera de cualquier ruta, algo que comparte con el cercano castillo de Montalbán. Se sabe, por las excavaciones que se han llevado a cabo en el entorno, que su antigüedad como lugar de culto se remonta a los celtíberos. Después pasaría a ser edificio romano, más tarde visigótico, y finalmente mozárabe.
Los templarios, que anduvieron cerca –el castillo de Montalbán–, son quizá responsables de la enorme red de galerías que discurren por sus subterráneos. Su simbología está por todo el edificio, comenzando por su nombre.
Aunque Melque parece provenir del árabe –haciendo alusión a cierto camino real–, es imposible no dejarse llevar por la tentación y pensar en Melquisedec –el mítico rey de Salem que mencionan los textos sagrados–, o en el dios fenicio Bal Melkart –a quien otros han querido ver venerado en la mítica Cueva de Hércules–. Lo que sí parece claro es que desde antiguo se veneró en el lugar a una virgen negra de ésas que por toda Europa fueron después agasajadas con inmensas catedrales.
Las leyendas, finalmente, vinculan este conjunto monástico con la Mesa de Salomón. Quién sabe si en alguna de esas galerías que van surgiendo con el tiempo, por las lluvias y el derrumbe de los techos, no aparecerá algún día la mítica tabla, portadora del conocimiento absoluto… 

jueves, 18 de octubre de 2012

EL MISTERIO DE LAS CATEDRALES GÓTICAS Y SU GEOMETRÍA DIVINA.



Dejemos a un lado la mística. Apartemos lo oculto. La sabiduría que encierra cada piedra, cada forma, cada medida, y que quiso mostrarnos Fulcanelli en su inmortal tratado. Vayámonos a alguna de esas capitales de provincia de cualquier punto de la vieja Europa; marchémonos al centro, a los barrios medievales, e introduzcámonos, con la humildad de un peregrino, en su catedral.

No hará falta pensar nada. Ni estrujarse los sesos, ni recordar nada de historia, de arte o de arquitectura. Nada más poner el primer pie en su interior, nos habremos transformado. Dejaremos de ser un simple mortal bípedo, con inquietudes y angustias y miedos, y pasaremos a ser algo insignificante, un minúsculo individuo enfrentado a la inmensidad del Universo.
El interior de la catedral es, en su nave central, una representación del Cosmos. La oscuridad, el vacío; las estrellas y las galaxias son la luz penetrando por los vitriales. El silencio, los ecos de conversaciones próximas, de pasos que nos acompañan pero no vemos. De rezos. Miramos hacia arriba y sentimos vértigo. Miramos hacia el suelo, y hallamos algunas respuestas.
Pero pocas, si no somos iniciados. Algunos sólo podemos conformarnos con disfrutar de la belleza, de la poesía de las matemáticas. Las correlaciones, las longitudes perfectas, representaciones de números divinos, de geometrías que intentan hablarnos. Es necesario estudiar mucho, y dedicarles mucho tiempo. Algunos mueren en el intento.

Me gusta imaginar, cuando pienso en catedrales, qué es lo que podría sentir un hombre medieval al ver, de lejos, una catedral. Desde el campo, desde la naturaleza salvaje que lo rodeaba día a día, con sus hambrunas, sus miserias, sus brutalidades, aquellas torres puntiagudas, aquellas piedras labradas y plagadas de símbolos, debía ser una especie de refugio. Como dicen los expertos, un libro en el que leer, en el que reconfortarse. También en el que aprender que hay cielo, pero también infierno. Un monumento a la sabiduría, un best seller, en un tiempo en el que los libros eran propiedad de una minoría, encerrada en los monasterios.
Chartres, Burgos, Toledo, Amiens. La de Cuenca, que fue erigida siguiendo el modelo francés. Todas encierran sus misterios. Hay quien dice que la disposición de todas ellas, vista desde el cielo, conformaría un mapa de las constelaciones. No lo sé. Tampoco quién las diseñó, quién exactamente daba las instrucciones. Aquél era un mundo de anonimatos, sin figuras que destacaran, como el del Temple.

El caso es que todas ellas constituyen un legado maravilloso, casi inabarcable; un testimonio grandioso y complejo de la sabiduría del Medievo, que durante tanto tiempo fue silenciada a favor de otras épocas.  

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