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lunes, 27 de marzo de 2023

A LA SOMBRA DEL DRAGÓN



Ya iba siendo hora de que hablásemos del flamante nuevo libro de Marcus Polvoranca: 'A la sombra del dragón: una aproximación hermética a la sierra de Guadarrama', publicado por Balazote Libros y a la venta en la web de Reediciones Anómalas.
Se trata de un ensayo que aborda, desde un punto de vista hermético, la historia y la geografía sagrada de aquellas montañas situadas entre  Madrid y Segovia y que durante siglos, o milenios, han suscitado el interés y la fascinación de los hombres.
En él se habla de lugares mágicos, de personajes inquietantes enigmáticos; se dan algunas claves fundamentales para comprender a fondo la importancia de la Sierra y su simbolismo, y se aventuran algunas hipótesis interesantes como la presencia de la Mesa de Salomón entre aquellas montañas...
Un libro en la estela de Juan G. Atienza que pretende contribuir al conocimiento y divulgación de la España Mágica; un tesoro que todavía encierra grandes sorpresas y sobre el que siempre merece la pena regresar.




lunes, 31 de mayo de 2021

LA DIOSA TANIT Y LAS VÍRGENES IBÉRICAS, SEGÚN SOLVEIG NORDSTRÖM, EN "CANAL DEL MISTERIO"

 


Marcus Polvoranca, escritor y director de La Sierra del Dragón, habla con Nuria Mejías, de Canal del Misterio, sobre el número especial de la Diosa de Enigmas Misteriosos & Inexplicables, que incluye un extenso artículo sobre el enigma de las Vírgenes Negras, el último trabajo de la arqueóloga Solveig Nordström sobre la relación entre la diosa Tanit y las Vírgenes ibéricas, y la segunda parte del relato protagonizado por el padre Ventura, El padre Ventura y el tesoro de Godoy.


miércoles, 5 de mayo de 2021

REVISTA ENIGMAS MISTERIOSOS & INEXPLICABLES: NÚMERO ESPECIAL DE LA DIOSA

Ya está a la venta el último número de la revista Enigmas Misteriosos & Inexplicables, editado por La Sierra del Dragón.




Es un número muy pero que muy especial, que gira en torno a la Diosa y a una de sus más ilustres sacerdotisas, la doctora Solveig Nordström.

Solveig Nordström nació en 1923 en Suecia, pero desarrolló la mayor parte de su carrera como arqueóloga en España, concretamente en la zona de Alicante. Durante años, se dedicó al estudio de los yacimientos ibérico púnicos de aquella parte de la costa mediterránea, con especial atención a los ritos y las costumbres de las gentes de la antigüedad. Tiene, además, el honor de haber logrado salvar uno de ellos, el más importante (el yacimiento de Tossal de Manises) amenazado durante la década de los sesenta por la especulación urbanística.

Gran experta en el culto a Tanit, y una auténtica pensadora heterodoxa, tuvo la gran generosidad de brindar a nuestra revista su último artículo, dedicado a la diosa y su relación con el culto cristiano a la Virgen María.

Ese último artículo es el centro, el pilar de este número de la revista, a la venta, como siempre, en Amazon y sus diferentes plataformas, a través de lasierradeldragon.es , y pronto, muy pronto, en las mejores librerías…

Seguiremos informando.

lunes, 26 de abril de 2021

LAS RATAS GIGANTES DEL PALACIO REAL DE MAFRA

 

Las ratas son fascinantes. En alguna ocasión hemos hablado ya por aquí de ellas. Son el monstruo perfecto: inteligentes, rápidas, fuertes, escurridizas, cautelosas. Habitan, como los seres feéricos, el mundo intermedio de los subterráneos, de la noche. Se cuentan montones de cosas sobre ellas; algunas fantásticas; otras, a pesar de ello, completamente reales…


¿Qué clase de extraños y monstruosos animales habitan
los subterráneos del Palacio Real de Mafra? (Foto: Vassil)


En su libro Ratas, el periodista Robert Sullivan entrevista a un experto en plagas que asegura que no podemos ni imaginar la clase de ratas que puede haber en lo más profundo de las ciudades; que las que vemos son las más débiles, las peor dotadas; aquellas que, por aquello de la lucha por la supervivencia, ya no encuentran hueco entre las demás (se supone que más fuertes, y presumiblemente más grandes) y se ven impelidas a buscarse la vida en el exterior.

En Mafra, al oeste de Lisboa, en Portugal, existe un lugar que ha estado vinculado en la imaginación popular de aquel país con estos animales. Se trata del Palacio Real construido en el siglo XVIII por el rey Juan V, Patrimonio Universal desde el año 2019, y uno de los grandes monumentos del barroco portugués.

Durante décadas se ha especulado con la existencia, en los subterráneos del edificio, de grandes ratas de hasta noventa centímetros de longitud que se alimentan de carne humana. Ratas ciegas, que de vez en cuando, por accidente, salen a la superficie y aterrorizan a los visitantes del Palacio Real, o se dejan ver por el exterior para la sorpresa y la perplejidad de quienes presencian su aparición.

¿Qué tienen de cierto las leyendas sobre ratas gigantes en los subterráneos
del Palacio Real de Mafra, en Portugal? (Foto: prilfish)


Se cuenta que los militares, con presencia en el edificio desde hace un tiempo, las han estado alimentando por temor a que el hambre les haga escapar y salir al exterior. Dicen que en los años setenta, un joven soldado que andaba de noche por el edificio con un compañero cazando palomas, cayó por accidente a un agujero que conectaba con el subterráneo y que días después, cuando fue localizado, había sido totalmente devorado, desprovisto su cuerpo de carne y con algunas ratas ‒pequeñas, en este caso, o de tamaño convencional, al menos‒ apurando lo que todavía quedaba de él…


Portada del libro Rats, de Robert Sullivan, publicado en castellano
por la editorial Alba.


Para muchos, se trata de simples leyendas urbanas que han ido surgiendo alrededor del edificio por ciertos intereses particulares o por la simple necesidad de amarillismo. Algunas, cuentan, fueron propagadas por funcionarios estatales como una forma de retrasar cierto traslado de un archivo nacional al edificio. La más asombrosa de todas es la que parte de un proyecto que se encarga en un determinado momento a la empresa alemana Bayer para erradicar la plaga de una vez por todas. Las autoridades, finalmente, rechazarían el presupuesto por elevado. Lo que se contó en su momento ‒con cierta polémica, de nuevo, por posibles exageraciones‒ fue que la compañía y aquel proyecto requerían la evacuación, durante los trabajos de desratización, de la población próxima al palacio en un radio de 15 kilómetros, y de un tiempo que rondaba, ni más ni menos, que las dos semanas de duración…  

¿Qué les parece el asunto? ¿Qué no daríamos algunos (¡ja, ja!) por echar un vistazo a esos subterráneos, que a decir de ciertos rumores se extienden kilómetros y kilómetros por toda la comarca, hasta llegar al mar?

Uno de los últimos usuarios de esos túneles, se cuenta también, fue el rey Juan VI de Portugal, que al parecer huyó a través de ellos hacia Brasil, embarcando previamente en la cercana Ericeira. Pero eso, amigos y amigas, también es una leyenda...

lunes, 5 de abril de 2021

LA PIEDRA DEL DESTINO

Cuentan las viejas crónicas que la piedra sobre la que la tradición ordena coronar a los reyes de Gran Bretaña fue robada a los escoceses por el rey Eduardo I en 1296. Fue durante un saqueo; la piedra ‒un simple bloque de tierra arenisca con una cruz latina tallada en una de sus caras‒ guardaba, según los antiguos, ciertas propiedades mágicas, y es, desde luego, uno de los objetos de poder más sagrados de las islas británicas, además de tener detrás una historia apasionante y llena de enigmas…


La Piedra del Destino en su ubicación, durante siglos,
bajo el trono de coronación de la abadía de Westminster...


Durante siglos, y mucho antes de aquel robo perpetrado por los ingleses, la piedra había sido utilizada por generaciones de reyes escoceses para su coronación. Decía la leyenda que era una piedra que gemía, que emitía un grito cuando se sentaba sobre ella un aspirante al trono que no era el adecuado.

Su origen, sin embargo, estaba fuera de Escocia.

Parece ser que había sido traída, a su vez, de Irlanda, en el siglo IX, durante una de las guerras entre los antiguos escoceses y los habitantes de la isla esmeralda. La leyenda de aquella isla la vincula con los a la mítica estirpe de los Tuatha Dé Danann, aquellos misteriosos magos que luego acabarían siendo alzados a la categoría de dioses, y que procedentes del norte de Grecia –algunos creen que de Iberia‒ habían conquistado el país en tiempos remotos.


Las propiedades mágicas de la Piedra podrían deberse, según ciertas leyendas, 
a sus más antiguos propietarios: los legendarios Tuata Dé Danann, los primitivos
colonizadores de Irlanda, mitad hombres, mitad dioses...
(Imagen: Riders of the Sidhe, de John Duncan, 1911)


Para el historiador inglés afincado en España Mark Guscin, la leyenda entronca más bien con con el famoso betilo bíblico ‒la piedra de Jacob, la del relato del Génesis‒; las pistas en torno a esa misma leyenda remiten a Oriente, a un origen en la tierra hebrea, que por mediación de los fenicios y sus viajes en la Antigüedad le hubieran llevado a terminar por alcanzar las costas de Irlanda.

Parece que algunos textos la sitúan en algún momento del pasado en La Coruña, donde el investigador sitúa una colonia, precisamente, de los fenicios.

En 1950, un grupo de estudiantes escoceses la robaban de la abadía de Westminster con el fin de devolverla a tierras escocesas. Era un acto reivindicativo, de nacionalismo escocés, que terminaba cuatro meses después con la intervención de la policía y la sospecha de que la piedra, que al parecer se había dañado durante aquella aventura, había sido, en realidad, sustituida por otra parecida para dar esquinazo a quienes consideraban sus ilegítimos propietarios.

No era la primera vez que sobre la piedra caía una sospecha similar.

Había quien pensaba que la que se había llevado Eduardo I en el siglo XIII ya se trataba de una falsificación realizada por los monjes de la abadía escocesa de Scone, de donde era sustraída en aquella ocasión.

No debía de ser muy falsa, sin embargo, por el empeño que Winston Churchill puso en su protección durante la Segunda Guerra Mundial.


Según el historiador Mark Guscin, Churchill ordenó esconder la Piedra
del Destino durante la Segunda Guerra Mundial para evitar que, ante una posible invasión
alemana, pudiera caer en manos de los nazis... 


Parece ser que el primer ministro se cuidó bastante de mantenerla oculta de los nazis, y durante el tiempo en el que se estuvo temiendo una invasión de la isla, dicen los investigadores, fue convenientemente oculta, enterrada, en la abadía de Gloucester.

Hoy en día, y desde 1996, puede ser visitada junto a otras reliquias nacionales en la ciudad escocesa de Edimburgo. El gobierno británico la devolvió a Escocia con la condición de que se le permitiera usarla en Londres en la próxima coronación real.

Tal vez entonces, con el futuro rey inglés sobre ella, sepamos, si vuelve a gemir como cuentan las crónicas, que se trata de verdad de la mítica piedra de las leyendas y no una simple falsificación… 

lunes, 22 de marzo de 2021

BIDDY EARLY, LA ÚLTIMA BRUJA DE IRLANDA

Posiblemente no la conozcan, pero se trata de toda una institución en el mundo anglosajón, y especialmente en su tierra natal, en Irlanda.

Es lo que hoy en día podríamos llamar una mujer empoderada; una mujer libre, independiente, que gracias a su talento –a su discutido talento–, logró sobreponerse a la difícil y poco prometedora existencia que el destino le tenía preparada.


Biddy Early (1798 – 1872)


Biddy Early nacía a finales del siglo XVIII en una Irlanda asolada por el hambre y las penurias. De muy pequeña quedaba huérfana; pasaba la mayor parte de su infancia en un centro de caridad, donde pronto se haría conocida por su tendencia a hablar con la “gente pequeña”, o Good People, como se conoce en el mundo anglosajón a los seres intermedios, dáimones, de carácter escurridizo e invisible, que aquí denominados duendes, hadas, o más ampliamente, seres feéricos.

Su gran carácter quedaba retratado perfectamente en detalles como su negativa, a lo largo de toda su vida, a llevar el nombre de ningún hombre, ni siquiera el de su padre. Su apellido, Early, era el de su madre, la que según ella le había transmitido toda esa sabiduría ancestral que pronto la haría famosa en todo el país.

Dominaba el manejo de plantas curativas; dicen que solía despertarse muy temprano para ir en su búsqueda y aprovechar el poder mágico del rocío de la mañana. Aunque como muchos en su tiempo no sabía ni leer ni escribir, todos coincidían en reconocer en ella a una mente brillantísima, inteligente, que además de proporcionar buenos consejos a quienes acudían a su casa en busca de remedios –contra algún mal de cualquier tipo, o alguna enfermedad– era capaz de predecir el futuro.

Su herramienta de adivinación era una extraña botella con un líquido azul en su interior que, a decir de la leyenda, le había sido otorgado por uno de sus hijos tras la muerte de aquel; una herramienta procedente del otro lado que, como una bola de cristal, le permitía ver las cosas del pasado, del presente y del futuro.

Como es natural, una mujer como ella no podía andar por la vida sin enemigos.

Tuvo muchos.

Entre ellos, la gente poderosa del condado, como algunos terratenientes –aunque muchos de ellos también acudían a su consulta en busca de ciertos remedios– o la Iglesia.

La última parte de su vida estuvo muy marcada por el enfrentamiento contra las autoridades religiosas; se cuenta que los sacerdotes lanzaban acusaciones de todo tipo contra ella, que amenazaban a los feligreses que seguían recurriendo a Early por lo que consideraban prácticas brujeriles.


La fama y el éxito de Biddy Early obligaron a las autoridades del condado
de Clare a desempolvar viejas leyes contra la brujería para acabar con ella...



Algo, en parte, debía tener también que ver la vida libre, sin ataduras ni complejos, que llevaba aquella mujer.

Contrajo hasta cuatro matrimonios, el último cuando tenía setenta años, con un joven de veinte. Todos, decían, habían muerto misteriosamente a su lado, en condiciones extrañas.

Early no tenía miedo a las habladurías y bebía con generosidad; celebraba grandes fiestas en su casa de campo y, como una especie de reto, de burla contra sus enemigos –¿tal vez había en ellos alguna clase de rebeldía, de espíritu antisistema?– jamás aceptó dinero por sus trabajos, solo productos del campo, lo que sus clientes, las gentes que acudían a ella, podían ofrecerle a cambio, como posiblemente habían estado haciendo las mujeres sabias, las curanderas tradicionales, que le habían precedido siglos atrás en aquella función…

En 1865, las autoridades hicieron desempolvar una vieja ley contra la brujería que llevaba inactiva desde hacía siglos. Se organizó un juicio contra ella, pero ante la falta de pruebas, y de testimonios en su contra –nadie, ningún habitante del condado, quiso hablar ante el tribunal– fue absuelta.


La casa de Biddy Early tras la restauración a la que fue sometida en los años setenta. Hoy,
la casa se encuentra en ruinas, aunque eso no impide que muchos aficionados al ocultismo y 
el folklore acudan a visitarla...


Lo curioso es que antes de morir pareció tener un acceso de arrepentimiento y pidió que un sacerdote le administrara los últimos sacramentos. Dicen que un gran número de representantes de la iglesia católica acudieron a oficiar su entierro, como una muestra de respeto, aunque esto, como muchas otras cosas que se cuentan de ella, podría no ser más que una nueva leyenda, algo sin fundamento.

El caso es que Early, como decíamos al principio, es toda una institución en Irlanda y en todo el mundo anglosajón. Como prueba de ello, el gran número de turistas que se acercan cada año a visitar su casita de campo en el condado de Clare –hoy el ruinas–, o el nombre que en su honor se le puso a un tipo de semilla de la planta del cannabis, a decir de los entendidos, una de las mejores que existen...


lunes, 15 de marzo de 2021

EL BOSQUE TORCIDO DE POLONIA

Existe en Polonia, en la localidad de Nowe Czarnowo, en la región de Pomerania, un extraño bosque de pinos que ha logrado despertar la curiosidad y el interés de investigadores y científicos de todo el mundo.

Es un bosque moderno, dicen, plantado durante los años treinta del siglo veinte y que tiene una superficie de no más de cuatrocientos árboles.


¿Qué hay detrás de la misteriosa curvatura de los árboles del bosque de Nowe Czarnowo?


La curiosidad del lugar se encuentra en la singular curvatura que muestran algunos de sus árboles en la base; un giro doble de noventa grados que asemeja un signo de interrogación y que apunta siempre hacia el norte. La imagen, al verlos todos juntos, es espectacular, pero nadie ha logrado explicar a qué se debe esta peculiar anomalía, convertida a día de hoy en una auténtica atracción turística.

Las explicaciones más racionales apuntan a una acción del hombre. Se cree que quienes los plantaron pudieron haber efectuado alguna operación en la base de los árboles para provocar este efecto. Hay quien dice que se intentó que fueran curvados para utilizar su madera en la construcción de muebles, o de barcos, pero es algo que no está del todo claro, y que las gentes del lugar rechazan tajantemente.

Se afirma, también, que su curvatura podría deberse a alguna anomalía natural. Una fuerte nevada, por ejemplo, cuando los árboles habían empezado a crecer, o incluso se ha llegado a especular con que todo se debiera a los daños causados por los tanques alemanes a su paso por aquel bosque durante la Segunda Guerra Mundial.

También se habla de un hongo que parece modificar la trayectoria de los troncos de los árboles, pero como las teorías anteriores, es rechazada fundamentalmente porque hay árboles alrededor de aquellos otros de la anomalía, de época similar, y que son completamente rectos, normales.

Las hipótesis que más nos gustan, sobra decirlo, son las que apuntan a fenómenos paranormales.


¿Está relacionado el extraño fenómeno con los Crop Circles, o Círculos de las Cosechas?


Algunos investigadores han lanzado la teoría de que el bosque, el lugar donde se concentran los extraños árboles, sufre de alguna anomalía gravitacional. Otros creen que aquella parcela pudo haberse visto afectada, en el pasado, cuando los árboles estaban recién plantados, por algún fenómeno similar al de los Crop Circles, o Círculos del Maíz, con todo lo que ello implica. Ya saben: aterrizaje de OVNIS, mensajes de la tierra como ente divino, energías malignas, apariciones misteriosas…

Los bosques, ya se sabe, son lugares de poder. El árbol es un símbolo trascendente que implica multitud de significados, y nadie queda indiferente al penetrar en la espesura de un bosque solitario. Posiblemente lo de menos sea quién está detrás de la anomalía que presentan aquellos árboles. Las imágenes hablan por sí solas, y aquello, lo hiciera quien lo hiciera, ya tiene toda la pinta de haberse convertido en un auténtico santuario. Un templo, si quieren, en el que juguetea lo real y lo irreal al mismo tiempo...


lunes, 22 de febrero de 2021

EL TRIÁNGULO ENERGÉTICO DE PAG, EN CROACIA

 

No es la primera vez que hablamos en esta web sobre triángulos misteriosos. Lo más habitual es señalar, con este término, a determinadas áreas geográficas delimitadas por tres puntos en el mapa en las que suelen ocurrir fenómenos misteriosos. El más famoso, ya saben, es el de las Bermudas. Están también los de Bennington, Alaska o el conocido como Triángulo del Dragón, todos analizados en anteriores artículos.

El triángulo de Pag, sin embargo, es completamente diferente.


Triángulo de Pag, en Croacia, visto desde el satélite (Fuente: Google Maps).


Es un triángulo real, físico, que fue descubierto en 1999 durante unos trabajos de topografía en la isla croata del mismo nombre.

Se trata de una anomalía geológica que puede apreciarse desde el aire; una formación de rocas sensiblemente diferentes en su estructura a las que se encuentran a su alrededor, y que presenta la apariencia de un triángulo isósceles con dos lados similares, de unos veinte metros, y otro más largo de unos treinta.

Desde el principio, desde prácticamente el mismo momento de su descubrimiento, el lugar se ha convertido en un centro de peregrinación para cientos de miles de visitantes.

Ha sido descrito por el ufólogo Stjepan Zvonarić como un posible punto de aterrizaje, en el pasado, de naves extraterrestres. Según esta hipótesis, los cambios apreciados en la roca se deben a las altas temperaturas que pudo haber sufrido el suelo en este punto durante dicho acontecimiento.

Esta hipótesis se apoya en la actividad frecuente de fenómenos anómalos en las islas. Avistamientos de luces, presencia constante de objetos volantes no identificados, y cierta relación con uno de los sucesos religiosos-forteanos más importantes de los últimos años: el de los estigmas del sacerdote croata Zlatko Sudac.



Al parecer, este sacerdote nacido en 1971, cuyos milagros han creado gran controversia dentro y fuera de la Iglesia –llegó a ser sancionado y obligado a dejar de ejercer como párroco por sus superiores– sufrió de uno de los muchos estigmas que lleva por todo el cuerpo mientras hablaba con alguien del misterioso triángulo de Pag.

Esto ha llevado a algunos a ver en el triángulo un mensaje divino; una señal de la Trinidad católica, más que de viajeros interestelares procedentes de otros planetas.

¿A ustedes qué les parece?

¿Hablamos, pues, de actividad extraterrestre? ¿De un fenómeno energético vinculado con la trascendencia religiosa? ¿O una simple anomalía geológica, utilizada convenientemente por las autoridades como reclamo turístico de este, por otra parte, bellísimo país?

Por nuestra parte, ardemos en ganas de vernos libres de pandemia para ir a Pag a echar un vistazo...

lunes, 16 de diciembre de 2019

EL ENIGMA DE LOS MINI ATAÚDES DE EDIMBURGO


El mundo está lleno de curiosas historias. La vida, en ocasiones, parece una novela de misterio; hay por todas partes argumentos para retorcidos thrillers históricos y material para libros y libros sobre curiosidades forteanas y sucesos sin aparente explicación. Dejen que les contemos uno de ellos.

¿Qué misterio se esconde detrás de estos inquietantes mini ataúdes encontrados en una cueva
de Edimburgo en 1836? [1]

Tenemos que viajar hasta 1836, y asistir al extraño hallazgo que un grupo de jóvenes realiza en el verano de aquel año en una cueva situada en los alrededores de Edimburgo.
17 ataúdes minúsculos, de madera, de unos diez centímetros de longitud, con extrañas figuras de madera dentro, representando a hombres de ojos abiertos y rostro sereno, e incluso sonriente, ataviados con ropa de tela basta.
Se hallaban, como decimos, en el interior de una cueva situada en la ladera de una de las montañas que rodean la ciudad escocesa. La entrada de la cavidad ‒que era pequeña‒ había sido cuidadosamente cubierta por planchas de pizarra, y los mini ataúdes dispuestos en 3 filas de número desigual: dos de ellas con ocho ataúdes en cada una, y una tercera con uno solo.
La prensa local, entusiasmada e intrigada por el hallazgo, comenzó a especular de inmediato.
La primera hipótesis sobre los ataúdes fue la de que pudiera tratarse de algún tipo de ritual pagano ‒de brujería‒; la zona había sido históricamente activa en este sentido; miles de mujeres habían sido condenadas por tribunales religiosos a causa de sus prácticas mágicas y aquel extraño dispositivo parecía reunir las condiciones precisas de un ritual de este tipo; de magia negra o de encantamientos destinados a hacer daño a alguien en concreto, mediante el uso de esas pequeñas representaciones, esos extraños muñecos muy parecidos a los que se usan en la religión vudú.
Pero claro, enseguida surgieron expertos recelando de esta teoría por el aspecto, precisamente, de los muñecos. No había en sus pequeños cuerpos daños, restos de mutilaciones; ningún tipo de elemento que pudiera hacer pensar que estuvieran allí con el fin de dirigir a distancia el mal sobre una víctima de carne y hueso.
Su aspecto ‒dirían‒ era más bien sano ‒como hemos dicho, en algunos de ellos incluso sonriente, y siempre con los ojos abiertos‒ y la teoría, la idea que comenzó a ganar más fuerza entre los expertos fue la de que respondieran a una vieja tradición local ‒también pagana, de algún modo‒ de servir como enterramientos simbólicos para aquellos desdichados que hubieran muerto lejos del hogar ‒en el mar, por ejemplo‒, de manera que obtuvieran así su merecido descanso eterno.
Hacia los años noventa del siglo pasado, esta misma teoría fue utilizada por dos investigadores para concluir, en base a determinados indicios, que los ataúdes podían haber sido colocados allí por los célebres ladrones de cadáveres William Burke y William Hare.

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Primera edición de "El ladrón de cadáveres", el relato de R. L. Stevenson
en el que se narra una escalofriante historia inspirada en el caso de Buke y Hare...
Según esta hipótesis, los dos criminales ‒que se habían enriquecido a comienzos del siglo XIX a través de la venta de cadáveres para uso médico, la mayoría de ellos obtenidos por medio del asesinato‒ habrían tratado de calmar su mala conciencia respecto a las víctimas con la creación de este enterramiento simbólico, que favoreciera su llegada al paraíso sin mutilaciones de ningún tipo (en aquella época se pensaba que las mutilaciones en los cadáveres provocaban esta consecuencia en el otro mundo, y de ahí que muchos criminales fueran mutilados tras su ejecución).
Sin embargo, y aunque la fecha estimada de los mini ataúdes ‒hacia principios del s. XIX‒, y el número de ellos ‒17‒ coincidía con el periodo de actividad de estos delincuentes, así como con el número exacto de víctimas que habían causado, había grandes huecos en la teoría; muchas dudas al respecto.
No había, por ejemplo, una sola mujer representada dentro de los mini ataúdes ‒cuando había varias entre las víctimas de Burke y Hare‒, y no parecía fácil cuadrar con la personalidad psicópata de estos dos delincuentes una acción de ese tipo, piadosa y hasta cierto punto sensible.
Pero el mayor misterio de todos, el que de verdad terminaría por encender la imaginación de los investigadores y hacer de este enigma algo único ‒digno, como decíamos al principio, de una novela de misterio‒ es el nuevo ataúd que, en diciembre de 2014, llegaba al museo de Edimburgo en el que se exponen 8 de aquellos cofres encontrados en 1836.
Venía acompañado de una nota anónima que daba a entender que pudiera tratarse del 18º de aquellos cofres; también una cita escrita del relato de Robert Louis Stevenson, El ladrón de cadáveres, que había sido inspirado por el caso de Burke y Hare, y que relataba, con la maestría del gran Stevenson, ese terrorífico e inquietante episodio de la historia de Escocia.
¿Cuál era realmente el propósito de aquellos enigmáticos cofres? ¿Se trataba de paganismo, de brujería, o de la extravagancia de unos vulgares criminales del s. XIX arrepentidos de sus fechorías?
¿Quién es el autor de ese último ataúd aparecido en pleno siglo XXI? ¿Podría llevarnos su pista a la resolución final del caso?
No sé qué opinarán ustedes, pero a nuestro juicio es lícito volver a afirmar lo mismo que afirmábamos al principio: la vida, en ocasiones, parece una novela de misterio…


[1]© Copyright kim traynor and licensed for reuse under this Creative Commons Licence.

miércoles, 19 de junio de 2019

LA MALDICIÓN DEL ÁRBOL SAGRADO DE FINTONA




En Irlanda, como en muchos otros pueblos que conservan aún tradiciones precristianas, existe la creencia de que determinados árboles poseen poderes especiales. Son árboles que el pueblo considera sagrados; que reciben veneración religiosa como si se tratara de santos, o de vírgenes, y a los que se acude con plegarias y regalos para recibir a cambio ciertos favores.
Son lugares de conexión con el más allá; en los que habitan las hadas, y los duendes, y que por tanto, deben ser respetados para evitar desequilibrios en los que el hombre va a salir siempre como perdedor.

¿Es posible que ciertos árboles que la tradición considera sagrados puedan
albergar algún tipo de poder sobre quienes osan dañarlos...?

En marzo de 1950, uno de estos árboles situado en Fintona, Irlanda del Norte, fue dañado por accidente durante unos trabajos con un bulldozer. Las gentes de la zona corrieron a mostrar su preocupación ante lo que consideraban un mal presagio, y que para los más escépticos eran simples supercherías antiguas, a las que no debía darse ninguna credibilidad.
Un vecino de la zona, el anciano McAnespie, compró algunos de los restos del árbol como combustible para su chimenea y se los llevó hasta su casa. Enseguida comenzó a sentir que fenómenos extraños iban teniendo lugar a su alrededor; ruidos de campanas muy sutiles que comenzaban a escucharse aquí, y allá, en las distintas estancias de la casa; destellos misteriosos, luces que iban y venían acompañadas de voces, como de chiquillos ‒diría posteriormente‒, a las que sin embargo no quiso prestar entonces demasiada atención.
Acabada la leña, varias semanas después de que todo eso se hubiera estado produciendo, decidió salir al campo a por más.
Los vecinos, que conocían las costumbres del anciano, se preocuparon al ver que aquella tarde la noche se iba acercando y cerniéndose sobre el pueblo y el anciano no había regresado a su casa.
Alertados por aquellos fenómenos extraños que llevaba días comentándoles entre bromas y chascarrillos ‒tal vez temiéndose que hubiera podido sufrir algún tipo de crisis nerviosa, de locura o algo peor que no se atrevían a mencionar‒, decidieron llamar a la policía para iniciar una búsqueda oficial.
Recorrieron la zona, pero no lograron dar con él.
Muchas horas después, cerca de la madrugada, se lo toparon tumbado en un paraje no muy lejano a su domicilio, como adormilado y sin fuerzas.
El anciano no tenía conciencia de que hubiera podido pasar tanto tiempo desde que saliera a recoger leña el día anterior. Dijo que en un momento dado se había sentido paralizado, que había tenido que detenerse, y finalmente, había caído rendido hacia el suelo presa de cierto atenazamiento sin explicación.
Aseguraba haber oído las voces de los que le llamaban, sin capacidad para responderles. Aquéllos, los que habían participado en la búsqueda, tenían la certeza de haber pasado por aquel mismo lugar sin haber visto en ningún momento al anciano.
Los fenómenos misteriosos que había tenido ocasión McAnespie de oír y ver en su casa ‒las campanas, los minúsculos destellos‒ también se habían estado produciendo aquella noche en el campo incluso con más fuerza aún. Más nítido, si cabe, con presencia «física» de pequeños seres que no tendría ahora ningún reparo en identificar como hadas, seres feéricos…

¿Qué pueden ocultar de cierto las antiguas leyendas de hadas y duendes? ¿Podríamos
 estar obviando con ellas una parte importante de la realidad al darle la espalda...?

Aquello fue, por supuesto, algo que provocó numerosas reacciones, como siempre en estos casos, a favor y en contra de lo que parecía a todas luces un hecho maravilloso, controvertido y alucinante a partes iguales. ¿Estaba el viejo McAnespie mintiendo? ¿El frío de la noche, y lo que quisiera que le hubiera sobrevenido a lo largo de aquellas horas, le hacía alucinar, tener la certeza de haber visto cosas de aquel tipo? ¿Era una simple estratagema para ocultar algo peor, como una borrachera? ¿O era verdaderamente un fenómeno sobrenatural vinculado a esas leyendas irlandesas, como decíamos, de fuerte raigambre ancestral?
Como fuera, el caso es que aquello tuvo cierto eco en la prensa local y todavía hoy pueden leerse las crónicas en Internet, recogidas por la página web (en inglés) Fortean Ireland.
Es, desde luego, una más de las muchas leyendas en este sentido que existen en Irlanda, y que se refuerzan por testimonios y experiencias como la del anciano protagonista de la que acaban de leer.
Para aquellos que quieran investigar más a fondo el fenómeno, hemos de apuntar que el lugar en el que alguna vez estuvo aquel árbol existe, perfectamente identificado a las afueras de Fintona. Es el lugar exacto en el que el viejo cayó rendido y congelado aquella noche; un lugar maldito, o bendito ‒claro está‒ según tengamos a bien acercarnos a él con respeto, o como escépticos ignorantes de que las fuerzas que brotan de estos parajes mágicos pueden volverse en contra de aquel que las desafía de algún modo…

miércoles, 22 de mayo de 2019

EL MISTERIO DE LAS MANOS PELUDAS DE DARTMOOR



Esta historia comienza como una película de misterio de una sobremesa de domingo.
Imaginen a un grupo de policías investigando el último de una serie de extraños accidentes de tráfico, todos acaecidos en un mismo punto de una carretera de Dartmoor, en Devon, Reino Unido. Los agentes se preguntan qué ha podido llevar a varios conductores a morir en un mismo punto de una pequeña carretera comarcal, de noche, sin motivo aparente. Los accidentes han sido todos muy cercanos en el tiempo; el punto es el mismo; nada en la investigación parece apuntar a que el lugar sea especialmente peligroso: ni una gran curva, ni un brusco cambio de rasante, ni siquiera un tráfico denso, o huellas de que hayan podido impactar con nada o con nadie. Todo es un gran enigma, algo que sus mentes racionales se ven incapaces de resolver…

¿Qué extraño fenómeno llevó a varios testigos durante los años veinte, en Dartmoor, Reino Unido,
a asegurar que unas misteriosas manos fantasmales les habían hecho perder el control de sus vehículos?

En la zona, desde hace tiempo ‒este último accidente tiene lugar en 1921‒ se vienen registrando accidentes de este tipo precisamente en esta misma carretera. Desde 1910, por parte de conductores de automóviles, y ciclistas, y por supuesto, como siempre, las teorías populares no descartan la implicación en todos ellos de algún elemento sobrenatural.
Dartmoor es una región mágica del Reino Unido. La cultura popular tiene constancia de ello desde la publicación, en 1902, de El sabueso de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle, que está ambientada allí y que tiene como protagonista la leyenda de un misterioso perro fantasmal. Es la región por excelencia de los Big Cats ‒un fenómeno forteano y daimónico del que tendremos que hablar en algún momento‒ y de esta leyenda urbana / misterioso fenómeno que os traemos hoy.
Como decimos, los accidentes mortales y sin aparente explicación se llevaban produciendo en esta carretera, la B3212, desde principios de siglo. En un tramo concreto, que une las localidades de Postbridge y Two Bridges, y siempre bajo un patrón similar que llevaba a las víctimas, los pocos supervivientes, a describir siempre extraños comportamientos de sus vehículos, que de manera inexplicable se salían de la carretera, o giraban misteriosamente sin que ellos hubieran efectuado ningún movimiento equivocado del volante o el manillar.

Dartmoor, en Reino Unido, un lugar lleno de enigmas y muy propicio, a tenor de casos como
el de las manos peludas, a la fenomenología paranormal...

La leyenda adquiere notoriedad cuando el 26 de agosto de 1921 una de las víctimas, un capitán del ejército británico, asegura que unas manos invisibles tomaron el volante al llegar a ese punto y que fue eso lo que le llevó a sufrir el accidente. Hubo testimonios posteriores en este sentido que hablaban directamente de manos peludas, que aparecían y desaparecían para provocar el choque de los vehículos o su salida de la carretera, y en 1924, una pareja de campistas aseguraba haber tenido un encuentro con estas extrañas manos ‒que aparecían solas, sin cuerpo alguno que las acompañara‒ tratando de abrir su caravana.
Las explicaciones científicas aseguran, claro, que todo son fantasías. Respecto a los accidentes, tratan de encontrar la causa en las condiciones de la carretera en ese punto, el hecho ‒muy discutible‒ de que quienes sufrieron los accidentes no conocían bien la zona y circulaban a oscuras. Por supuesto, el hecho de que el fenómeno se convirtiera enseguida en un enorme reclamo informativo, y un tanto amarillista, es motivo suficiente para que tengamos que mirar con recelo esos últimos testimonios, el sentido último de lo que pudo ocurrir realmente (y que sigue sin haber sido resuelto) pero: ¿quién de vosotros, tras escuchar estas historias, circularía con tranquilidad por esa zona durante la noche, sin temer en algún momento que esas manos peludas puedan tomar el volante y hacernos sufrir una salida de vía? ¿Nos parecerían igual de bizarras esas manos, como ahora, si estuviéramos en unas circunstancias como las que vivieron aquellos testigos?
El terror y el miedo son elementos fundamentales en nuestras vidas; el grado de realidad, de realidad constatable en sucesos como estos, es algo más bien relativo: podría tener más que ver con lo que ocurre en nuestro cerebro, en nuestra mente, que lo que podemos palpar materialmente con los sentidos. Y por muy paradójico que parezca, eso no hace menos reales este tipo de acontecimientos...

miércoles, 3 de abril de 2019

EL GENIO ESOTÉRICO DE GÉRARD DE NERVAL




El más romántico de los poetas franceses, dicen los manuales. Extravagante, activo, viajero; precursor del movimiento surrealista; loco, suicida… Nacido en 1808, como todo buen artista que se precie abandona enseguida los planes familiares para iniciarse en una profesión respetable ‒la de médico‒ y se embarca desde joven en algunas arriesgadas aventuras literarias que le acaban arruinando tras el fracaso de una ambiciosa revista de creación.

Gérard de Nérval (1808-1855)

Dicen esos mismos biógrafos que su momento de mayor locura coincide con el momento de mayor clarividencia esotérica (eso último, en realidad, lo decimos nosotros).
Lee sobre astrología, quiromancia, Tarot, entre ingreso e ingreso en el hospital.
Termina viajando a Oriente, porque sabe que todo parte de allí.
Antes, ha conocido a Dumas, y a muchos otros iniciados ‒aunque la historia de la literatura quiera dejar este hecho a un lado‒ y comprende que ese mundo que es mucho más complejo que el que pueden ver los demás ‒aunque mucho más simple, en realidad‒ tiene un sentido; un sentido que se encuentra en las correspondencias
Sus obras están construidas en base a estas doctrinas. Quien lea Sylvie podrá escudriñar entre sus páginas el orden astrológico del Horóscopo; quien lea Aurelia podrá encontrar en ella los arcanos mayores del Tarot.
Podemos entender el Romanticismo como un movimiento que trata de romper las reglas, que intenta rasgar la camisa de fuerza del clasicismo, pero también, siguiendo la biografía de Nerval, como un intento de situarse bajo otro punto de vista y comprender que la realidad va más allá de un conjunto de reglas rígidas, previsibles...


¿Fue el suicidio de Gérard de Nerval fruto de algún tipo de conspiración? ¿Se mató,
o le mataron por haber revelado ciertos secretos...?

Hay un mundo de correspondencias mágicas, invisibles. Hay un orden diferente al del azar y los procesos materiales. Hay una jerarquía cósmica, que tenemos que aprender a conocer, y a manejar, y que es capaz de sacarnos de la mediocridad a la que nos encadena el materialismo habitual de las cosas.
Según algunos, Nerval no se suicidó, sino que le suicidaron. Murió ahorcado en una tétrica calle de París, se cuenta que ahogado en sus dificultades mentales. Raro en alguien que en esos últimos momentos creía despertar, ¿no?
Tal vez, como se cuenta en determinados círculos, tuvieron que acabar con él por haber revelado al mundo ciertos secretos, que deberíamos de esforzarnos por desentrañar de lo más profundo de sus obras…

jueves, 13 de julio de 2017

EL CÍRCULO DE HERMES: LAS IMÁGENES DE STONEHENGE QUE NO QUIEREN QUE VEAS, NIBIRU, ¿COLISIÓN CONTRA LA TIERRA) Y EL HIERRO DE WOLFSEGG


Nueva entrega de la tertulia sobre actualidad del misterio de El círculo de Hermes. En esta ocasión, el debate se centra en asuntos tan interesantes como las imágenes de Stonehenge que muestran las reformas a las que ha sido sometido el mítico lugar arqueológico, la supuesta alerta ante la inminente colisión de la Tierra con Nibiru (el presunto planeta de los Annunaki) y el hierro de Wolfsegg.

miércoles, 22 de marzo de 2017

EL PUENTE DE LOS PERROS SUICIDAS



por Marcus Polvoranca

Seguimos esta semana con lugares especiales, extraños, posibles puertas a otras dimensiones.
En esta ocasión, para viajar hasta Escocia, y detenernos en uno de los lugares más misteriosos de las islas Británicas: el puente de Overtoun, conocido por muchos como el puente de la muerte.
Situado en las proximidades de la localidad de Dumbarton, lleva varias décadas siendo tristemente célebre por la enorme cantidad de perros que, al atravesar su recorrido, parecen sentir una inexplicable tendencia a saltar sobre el muro que protege a los viandantes, y...

jueves, 2 de octubre de 2014

ENTREVISTA A JOSÉ IGNACIO CARMONA SÁNCHEZ, ESCRITOR E INVESTIGADOR

(1ª PARTE) TOLEDO, NAZIS Y LA "TRADICIÓN PERENNE": LA BÚSQUEDA DE LA MESA DE SALOMÓN


El señor Carmona Sánchez es un sabio a la antigua. Probablemente él lo niegue, por pura humildad y prudencia, pero su conversación inagotable y el amplio abanico de intereses que maneja le delatan. Es un apasionado de Toledo y de los misterios que rodean a la ciudad, y en parte –o eso deja entrever, al menos, su incansable trabajo– parece destinado a ser protagonista, en el futuro, de esa Historia que desde los confines del pasado hasta estos tristes y decadentes momentos de crisis se niega a terminar. Hoy, por pura deferencia y de manera totalmente desinteresada (que le agradecemos en el alma) este investigador tiene a bien concedernos una entrevista para comentar algunos aspectos de su obra.

Jose Ignacio Carmona Sánchez, investigador toledano,
 escritor, e inspirador de muchas historias...
(Foto: toledopatrimoniodelahumanidad.com)
  
PREGUNTA: Sabemos que es usted un autor que abarca diversos temas, todos interesantísimos, y nos gustaría empezar por uno de ellos, Toledo, y ese enigmático conjunto monumental visigodo de Santa María de Melque del que, digamos, ha sido usted descubridor para el mundo del misterio. Según su último libro, Santa María de Melque y el tesoro de Salomón, en esta iglesia situada estratégicamente entre Toledo y el castillo templario de Montalbán estaría la clave de ese tesoro visigodo en el que, dicen algunos, podría encontrarse la mismísima Mesa de Salomón. ¿Cómo llega usted a Santa María de Melque por primera vez? ¿Qué hace a ese lugar tan especial? ¿Son los templarios la clave, o más bien espectadores, como nosotros, de la búsqueda de ese tesoro?

RESPUESTA: Comienzo por lo último : Hasta hoy todo hacía ver que los templarios estaban relacionados con la Mesa de Salomón de una manera directa , quizá por la relación estrecha que mantenían con la poderosa comunidad hebrea toledana, más concretamente la asentada en  la cercana Puebla de Montalbán (etimológicamente “lugar de judíos”). Digo cercana porque el enigmático castillo de Montalbán junto a Santa María de Melque forman la muy relevante 3ª bailía templaría. Ambos edificios, castillos e iglesia, están a 16 km de la Puebla  y se encuentran interconectados por túneles, que sabemos que existen por tradición oral, pero de los cuales se desconoce su localización. Cuando  Tariq entra  en Toledo la encuentran despoblada. La atmosfera de rapiña e inseguridad  que precedía al avance árabe (mas tarde hubo capitulaciones pacificas atendiendo al pacto de Écija) hubo de ser brutal, atendiendo a los hechos descritos por el autor del himno litúrgico “Tempore belli”. Este menciona   horribles actos sacrílegos, incendios, espolios de basílicas y monasterios y  violación de las vírgenes consagradas. Los judíos  fueron el caballo de Troya que facilito  la retaguardia en el avance. Nadie mejor que los judíos para saber el significado de la Mesa de Salomón, y, si no hubiera sido aún sacada de Toledo en los momentos previos a la conquista por los últimos partidarios de Don Rodrigo, cosa que sucedió, seria lícito pensar que habrían sido los judíos toledanos quienes la ocultaran. Sin embargo estoy trabajando en un nuevo libro que incluye las ultimas pistas entorno al tesoro (por cierto,  permite que me reserve las claves y pruebas para el libro,   el mayor experto en el mundo visigodo Luis G. Moreno, apuntala en un erudito y extenso estudio mi tesis de que la Mesa fue ocultada junto al tesoro en dirección a la Lusitania -Este-, en un perímetro de entre 50 y 150 km , entre el que se comprende Guarrázar y Melque ), ya podemos ubicar casi a ciencia cierta donde está situada la famosa torre fortificada de “Firas”, en  donde la tradición dice que el sobrino del rey D. Rodrigo hace entrega de la Mesa a Tariq ; igual que sabemos que esa  Mesa, no es la originaria del Templo de Jerusalén. En la obra de al-Himyari se recoge la noticia que no solo explica cuál era el origen de la mesa llevada ante el califa, sino su función:


martes, 1 de abril de 2014

JACK “EL DESTRIPADOR” O LA ANTÍTESIS DE SHERLOCK HOLMES


El Londres de finales del s. XIX era un lugar húmedo, cubierto por la niebla, lleno de rincones mugrientos donde el crimen, y las más bajas pasiones del ser humano, se mezclaban con un cosmopolitismo que hacía converger en esta ciudad a personas y culturas de todo el mundo. Esta Babel que con tanto acierto retrataron escritores como Conan Doyle, Chesterton, o nuestro amado Robert Louis Stevenson, era el escenario perfecto para todo tipo de fábulas, algunas muy reales y escabrosas, reverso tenebroso de la abundancia mercantil y las riquezas que llegaban de todos los rincones del Imperio.


Los crímenes atribuidos a Jack "El destripador" provocaron un gran revuelo
y temor en todo Londres...
Pero Jack “El destripador”, o Jack “The Ripper”, como se le conoce en su tierra, no era un personaje de ficción. Sus crímenes, al menos, eran de verdad.
5 muertes, según algunas investigaciones; 11 según otras.
Un solo asesino o varios, no se sabe.
Como no se sabe el motivo, la relación con las asesinadas –todas mujeres–, ni si el que escribió la famosa carta a un periódico de la ciudad, atribuyéndose los crímenes bajo el nombre de “Jack” tenía verdadera relación con todo el asunto, o era un simple bromista… O interesado en armar el revuelo que se armó.
Y es que las incógnitas siguen abiertas. Las investigaciones del momento no dieron ningún resultado. Tampoco las posteriores.
Se habla de cirujanos, de maníacos, de un pintor, hasta de la casa real británica
Una de las teorías más sugerentes, habla de masones.
Asegura que 5 de las asesinadas fueron degolladas por un método que aparece descrito en los rituales masónicos. 5 que, además, tenían relación entre sí. Y quizá también con un miembro de la realeza…
Pero no es la única, claro está. Todas aparecen llenas de datos. Verídicos, en principio.
Pero es tal la confusión que, como habitualmente ocurre, cabe pensar que la solución no es ninguna de ellas.
La intervención de Sherlock Holmes, seguro, habría permitido encontrar una solución.
¿Quizá la de su creador, Arthur Conan Doyle, fue la correcta?
La solución suele ser sencilla, prosaica. Como en los relatos del Padre Brown.
¡Ay, si Sherlock Holmes hubiera estado presente en las investigaciones!
Precisamente su creador, sir Arthur Conan Doyle, puso la lupa sobre algún clérigo, o una mujer. Alguien que, en definitiva, despistase totalmente por su candor a las fuerzas de la ley…

Como en una de sus novelas…

miércoles, 26 de marzo de 2014

SUMERIOS EN ANDALUCÍA, UN NUEVO ENFOQUE DEL PASADO MEDITERRÁNEO


No hace mucho releía yo al maestro Juan G. Atienza en un artículo en el que hablaba sobre humanismo. Hacía referencia a esa manía de la sociedad tecnificada a formar expertos en determinadas áreas, que en algunos casos –no todos, afortunadamente– carecían de visión global de las cosas.
El libro de Mario Mas Fenollar aporta un nuevo enfoque, muy interesante,
a las relaciones entre el Oriente y el Occidente europeo de antes del Imperio Romano.
En el caso de la Historia, o la Arqueología, las cosas parecen estar cambiando mucho en este sentido. Ayudan algo los medios de comunicación, pero sobre todo las personalidades valientes, que hacen caso omiso a las llamadas al respeto y la sacralidad de lo ortodoxo.
Ayer mismo, hablando con unos amigos sobre el pasado de la Península Ibérica, surgía la pregunta inevitable:
¿Qué hubo en estas tierras entre Europa y África antes de los romanos?
¿Una época oscura, de tribus dispersas, sino organización ni civilización?
El periodo, tan extenso, da para muchas novelas.
Novelas, sí, porque la ciencia anda todavía un poco a ciegas, sin materiales a los que agarrarse con seguridad.
Evidencias, nada más, pero demasiado escandalosas.
Uno de estos amigos me habló de Mario Mas Fenollar, y su reciente libro Sumerios en Andalucía (Ed. Cultivalibros, 2013).
Bajo el extraño título –escandaloso, cuanto menos– se esconde una propuesta interesantísima, de esas que uno descubre y se ve obligado a exclamar: “¡Ya lo decía yo!”.
Mario, un ingeniero aficionado a la Historia, con el suficiente sentido común como para afirmar que no es investigador, ni experto, ni se las quiere dar de ser más listo que nadie, recopila en su interesante texto todas esas pruebas que andan ahí –que están registradas, admitidas, y canonizadas por los que saben– y las interpreta no como pudiera hacerlo un Daniken, o un Sitchin –que también ha leído, aunque situándolos a mucha distancia–, sino con el sentido común que da la reflexión y el análisis sensato del pasado.
¿A qué responden, si no, las correlaciones que pueden establecerse entre pinturas rupestres de la Península y otras que se ven en Egipto?
¿Son los fenicios los responsables de todo lo que del Oriente antiguo se ha encontrado en nuestro territorio? 
Mario Mas Fenollar consulta textos. Compara datos. Revisa leyendas, como la de Gilgamesh, atento a todos los detalles, no conformándose con tachar de simples metáforas, o juegos de palabras, determinados pasajes que revelan, por ejemplo, encuentros entre los Sumerios y unos misteriosos “Gigantes de Piedra”.
Como él mismo afirma, lo de Sumerios es una forma de llamar la atención del lector hacia su texto. La propuesta, su hipótesis, abarca no sólo Andalucía y Mesopotamia, sino también todo el Mediterráneo.

Con mucho más de lo que sabemos hasta ahora.

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