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viernes, 28 de julio de 2017

EL CIRCULO DE HERMES: EN DEFENSA DE LA ESPIRITUALIDAD MEDIEVAL, LOS CRÁNEOS PERFORADOS DE GOBEKLI TEPE Y COCAÍNA EN LA ANTÁRTIDA


Nueva entrega de la tertulia sobre actualidad del misterio de El círculo de Hermes. En esta ocasión, la charla gira en torno a un antiguo manuscrito científico que fue reutilizado por unos monjes medievales para conservar cánticos y rezos espirituales, los cráneos perforados que han sido hallados en el yacimiento prehistórico de Gobekli Tepe, y los sorprendentes índices de cocaína encontrados en aguas de la Antártida. 

martes, 26 de abril de 2016

MISTERIOS DEL AMAZONAS



En Enigmas Misteriosos e Inexplicables somos fans del Amazonas. Como el Himalaya, la Antártida, determinadas regiones del centro de África o las profundidades de los océanos, la extensa selva que que rodea el río Amazonas y sus afluentes a lo largo y ancho del continente sudamericano es una de las regiones más inhóspitas y llenas de misterio del mundo. Hoy queremos hacer un repaso a algunos de los grandes enigmas de esta región, poblada –como ya vimos en este ANTERIOR ARTÍCULO– de monstruos y todo tipo de leyendas…


LA CIUDAD PERDIDA DE AKAKOR

En realidad, más que de ciudad perdida deberíamos hablar de libro maldito, porque es un libro, y casi podríamos decir que la imaginación de un hombre, la que está detrás de esta leyenda.
Décadas después de la fascinante aventura de Percy Fawcett –del que también hemos tenido el placer de hablar en esta web– un alemán, de nombre Karl Brugger, se sentiría también fascinado por los misterios del Amazonas y en 1976 publicaría un texto mítico, La crónica de Akakor, en la que, recogiendo el testimonio de un mestizo al que había conocido en Manaos (Brasil) relataría la fascinante historia de una ciudad perdida en lo más intrincado de la selva.
Restos, defendería, de una civilización de 15.000 años de antigüedad fundada por dioses llegados de las estrellas –era la época de Von Däniken y sus teorías–, que nunca llegaría a encontrar aunque lo intentase, y que describía –él, a partir del testimonio del mestizo– con grandes construcciones en piedra –pirámides– túneles por debajo de la selva, y restos de una tecnología asombrosa que incluía barcos impulsados gracias a una energía invisible –capaces de volar–, y piedras que permitían ver lo que ocurría en el otro extremo del mundo.
La historia, que dio buenos réditos en forma de venta de libros y documentales y convirtió a Brugger en un autor de bastante éxito, terminaría trágicamente en 1984 con la muerte de éste, por un disparo a quemarropa en la playa de Ipanema, al parecer a manos del mestizo, autor de otras varias muertes y con el que Brugger mantenía un litigio por los derechos de autor del libro…


EL RÍO SUBTERRÁNEO DEL AMAZONAS

En el año 2011, un grupo de científicos sorprendían a la comunidad científica asegurando haber descubierto una corriente subterránea paralela al río Amazonas, que bajo su criterio constituiría el mayor río subterráneo de todo el planeta.



La corriente, situada a 4.000 metros de longitud, no había sido descubierta hasta entonces, y pese a su importancia, a la magnitud que constituía en sí el hallazgo, tuvo que ser corregido y, como decimos, ampliamente debatido, pues para muchos no podía ser considerado exactamente un río, debido a que el agua simplemente se iba filtrando poco a poco a través del subsuelo poroso –a un ritmo de varios centímetros por año– y era bastante improbable que siquiera llegase a desembocar en el mar.
En cualquier caso, el anuncio supuso un importante descubrimiento, de esos que hacen pensar inmediatamente en la gran cantidad de cosas que aún ignoramos de nuestro propio planeta.


¿PORTAL DIMENSIONAL EN MITAD DE LA SELVA?

La leyenda nos traslada ahora al norte de Brasil, a las minas que se asientan entre Manaus, Santarém y Puerto Viejo. Pilotos de aviones y helicópteros que transitan por el lugar aseguran haber sido testigos de numerosos avistamientos de objetos voladores desconocidos y lo que es más sorprendente –o menos habitual, entiéndase–: visiones de una ciudad de aspecto futurista que sorprende en mitad del viaje, con grandes rascacielos de cristal y acero que, de repente, tal y como aparece, desaparece sin dejar rastro.
Ocurre en una zona en particular que estos pilotos conocen como El triángulo, y se ha dado el caso –o eso dicen haber oído algunos investigadores– de algunos de ellos que incluso –tal es la calidad del espejismo– han intentado aterrizar en la pista que se les muestra invariablemente cuando aparece la visión, situándoles al borde de sufrir un accidente…


PIRÁMIDES Y FORMAS GEOMÉTRICAS EN EL AMAZONAS

Pese a las leyendas, que arrancan con las crónicas de los primeros conquistadores que se atrevieron a desafiar a la selva, la idea que la ciencia tenía hasta hace muy poco de la selva amazónica era la de un lugar poco poblado, apenas por tribus de nómadas y de cazadores recolectores instalados en el neolítico, sin apenas desarrollo tecnológico u organización.
Esto comenzaría a cambiar a finales del s. XX, precisamente –y de forma curiosa– a través de la deforestación y la tala indiscriminada de grandes zonas de bosque que empezarían a sacar a la luz las pruebas de algo muy diferente.
Fue en los ochenta, cuando, al igual que ocurrió con los geoglifos de Nazca, los vuelos comerciales comenzaron a revelar la existencia también de geoglifos en el estado brasileño de Acre.
Se trata de fosos, o zanjas, excavados en la tierra y que, vistos desde el cielo, forman curiosas figuras, como cuadrados, círculos o hexágonos. Hay registrados cerca de 300, y su tamaño llega a ser de varios centenares de metros.
Aunque a primera vista parecen revelar la existencia de grandes civilizaciones que en el pasado pudieran haber poblado aquella zona, los científicos siguen siendo prudentes y, aun reconociendo la necesidad de cierta organización para el desarrollo de las estructuras, rechazan que puedan tener algo que ver con las fastuosas ciudades descritas por Brugger, o aquellas otras que revela, por ejemplo, la leyenda de El Dorado.
Foto: http://pauladelgadomen.blogspot.com.es/p/egipcio.html

Sin embargo, los hechos continúan dando muestras de rebeldía y prueba de ello era la pirámide hallada en otra zona de la Amazonia, el departamento de Santa Cruz, en Bolivia, de planta circular y, ahora sí, muestra de una cultura avanzada muy similar –a decir de las primeras investigaciones– a las que también se han hallado en el Yucatán (Méjico) u Honduras… 

jueves, 10 de diciembre de 2015

ACTUALIDAD DEL MISTERIO: NUEVOS SECRETOS DE LA LUNA, HOMBRE DE FLORES Y TRANSGÉNICOS



Nueva entrega de la Actualidad del Misterio de El círculo de Hermes, el podcast de misterio y actualidad alternativa presentado y dirigido por Jesús Pertierra. En esta ocasión hablaremos sobre los nuevos secretos revelados sobre la Luna, las novedades en la investigación sobre el hombre de Flores, misterios de Google Maps, transgénicos y exoplanetas. 


jueves, 11 de septiembre de 2014

EL CÍRCULO DE HERMES: ACTUALIDAD DEL MISTERIO: POSIBLE VIDA EXTRATERRESTRE Y AGENDA DEL CLUB BILDERBERG PARA EL 2014





Miguel Ángel Alcalá, responsable de la web El Transbordador, trae esta semana a la tertulia de la actualidad del misterio de El círculo de Hermes, dos temas apasionantes. El primero, el hallazgo de vida en la estación espacial internacional, quizá la primera muestra de vida extraterrestre hallada en la historia. El segundo, la agenda para el 2014 del club Bilderberg.
La charla, conducida por Jesús Pertierra, cuenta con la participación de Albert Galdor, Manu Escrig (experto en el club Bilderberg),  José Herradon, Mario Más y Marcus Polvoranca.



martes, 21 de enero de 2014

EL CURA VOLADOR DE TOLEDO



Sólo quienes conocen a fondo las leyendas de Toledo saben de la existencia de este extraño –y enigmático– personaje.
Uno más dentro de la larga lista de celebridades cuyo nombre ha quedado ligado para la posteridad al de la ciudad de las tres culturas, y que, sin embargo, parece olvidado por la Historia.

Bartolomé Lorenzo de Guzmán (1685-1724)


Hablamos de Bartolomé Lorenzo de Guzmán, nacido en Santos (Brasil) en 1685, y que tuvo el honor de ser el primer hombre en realizar un vuelo exitoso en globo aerostático.
Aquello ocurrió en 1706, según los cronistas de la época, y sí: no nos equivocamos con las fechas.
La anécdota, ya de por sí, da para mucho.
Él definía su aparato como una “máquina para andar por él aire”. Fabricada por él mismo, producto de su aguda observación del entorno y sus avanzados –para la época– conocimientos de física, fue capaz de desafiar todo lo establecido y alcanzar uno de los anhelos del hombre, que no, no tuvo que esperar al siglo XX para poder volar, como se nos ha contado hasta la saciedad…
La osadía –el desafiar el plan establecido (quizá) desde el principio de los tiempos– le saldría caro.
La Inquisición, tras observar atentamente sus progresos, su capacidad para encandilar a las masas con sus espectaculares demostraciones, decidiría atarlo en corto.
El ser jesuita, lejos de ayudarle, serviría de acicate para decidir a los inquisidores a iniciar una persecución contra él y sus maravillosos logros, ridiculizándolos primero, y más tarde, al ver que lo primero no servía de mucho, convirtiéndolo en hechicero, brujo, adorador de Satán y otras lindezas de desprestigio…
Artilugio volador ideado por Bartolomé Lorenzo de Guzmán

Y es ahí, precisamente, donde aparecen las preguntas.
Porque nuestro inventor, perseguido por la Iglesia, marcha de Portugal no para irse a algún otro lugar más tolerante donde proseguir con su vida sin sobresaltos, sino todo lo contrario…
Su cuerpo fatigado, enfermo y derrotado por aquella campaña de desprestigio, acaba en Toledo.
¿Casa esto con la lógica? ¿Por qué viaja hasta allí, hasta aquella ciudad eminentemente católica, donde la Inquisición, la Inquisición que le ha machacado hasta conseguir el exilio, perduraría más que en cualquier otro lugar de Europa? ¿Qué extrañas conclusiones pueden sacarse de este hecho?
Ninguna buena, desde luego, o tranquilizadora...
Lo cierto es que no es hasta el s. XX cuando se volvió a recordar a este genio, sin duda, de la aeronáutica.
Ya inventado el avión, ya conquistado el aire, parece ser que estaba permitido, de nuevo, reconocer sus méritos.
¿Se sabrá algún día la verdad?
Puede que no, al menos de momento. Sólo esperamos que en estos tiempos nuestros, de inventos y novedades, los nuevos mártires de la ciencia prohibida cuenten con contemporáneos más lúcidos, más valientes, quizá, para evitar un final tan triste como el que tuvo Bartolomé Lorenzo de Guzmán…

miércoles, 11 de diciembre de 2013

EL HOMBRE LOBO



Hablamos de uno de los mitos más antiguos y más generalizados de la Humanidad. Parte, como muchos otros, del miedo, en este caso, el miedo a esa bestia salvaje que amenaza al hombre desde mucho antes de la civilización, aunque en su amenaza haya más de leyenda que de realidad…
Las semejanzas entre el hombre y el lobo son lo que hacen a este bello animal
tan fascinante, y tan temido...

Debemos trasladarnos al Norte, a las frías estepas y bosques cubiertos de nieve, donde la noche cae demasiado pronto y es fácil perderse entre la espesura de robles, castaños, y pinares de copas heladas.
El aullido del lobo se deja sentir, estremecedor, y hace temblar al más valiente.
Luego resulta que al lobo no le gusta la carne humana, pero es igual.
Es un depredador que amenaza las mismas presas que alimentan al hombre, y que, como aquél, trabaja en manada, acompañado de sus iguales; no con lanzas, o espadas, pero sí con esa dentadura que muestra, amenazante, cuando se siente acorralado…
Es un animal bello, que el hombre siente muy próximo. Por eso, desde el principio de la cultura se le ensalzó, y su piel, y su cabeza, aparecen adornando a los guerreros de las tribus más combativas.
El hombre lobo es algo inevitable.
La ciencia lo explica con la rabia, las alucinaciones, o ciertos trastornos mentales que hacen al hombre lobo creer que ha sido dominado por un espíritu salvaje influido por ese inquietante animal, y que despierta de vez en cuando, sobre todo en luna llena.
Casi todos los pueblos guerreros del hemisferio norte coinciden en su admiración
y fascinación por el lobo, del que los berserkers, guerreros vikingos,
tomaban la inspiración antes de la batalla.

Hay que vivir la noche en el bosque para saber que no hay droga más excitante que ésa.
Los instintos se despiertan; el oído, como el del lobo, comienza a escuchar a kilómetros de distancia.
Los olores, las visiones, surgen de repente y uno siente ganas también de aullar.
Pero el hombre lobo, precisamente por cercano –y casi hasta familiar–, ha gozado de todo el respeto del mundo, pero no de demasiadas simpatías a la hora de la verdad.
Las comunidades rurales le temen todavía. Su nombre está ligado a las mutilaciones de ganado, por ejemplo, o a la desaparición de niños.
Ataques, violaciones; todo tipo de crímenes que, quizá, cometían otros que luego salían de rositas.
Era la injusticia del pasado; menos sutil que la actual, más brutal y directa, también.
En la batalla, los hombres del Norte, los vikingos, se convertían en berserkers, guerreros lobos invencibles, temidos por quienes tuvieron que enfrentarse a ellos.
En la literatura, nunca olvidaré el relato del genial Saki, Gabriel-Ernest, que pone los pelos de punta si se lee a la luz de una chimenea, en la soledad de una aislada casita de campo… 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

MORGAN ROBERTSON Y OTROS ENIGMAS DEL HUNDIMIENTO DEL TITANIC

¿Es posible adivinar el futuro?
Según la ciencia actual, se trata de una habilidad inexistente, más allá de las casualidades o del estudio concienzudo de las probabilidades, y demás.
¿Cómo pudo el escritor Morgan Robertson plasmar en su novela Futility
un suceso tan parecido al que ocurriría, años después, al Titanic?

No obstante, la historia nos deja datos incuestionables, que difícilmente dejan indiferente, y obligan a pensar en una revisión urgente de esos postulados.
En 1898, un escritor norteamericano llamado Morgan Robertson escribe un libro titulado Futility, en el que narra el accidente sufrido por un enorme trasatlántico llamado Titán, que se hunde en medio del Atlántico Norte tras chocar contra un iceberg que flotaba a la deriva.
La historia, tan asombrosamente parecida a la del mítico Titanic, que sufriría en 1912 –casualmente también en abril, como el Titán– un accidente parecido, pone los pelos de punta.
Y no sería la única predicción de este misterioso escritor.
Morgan Robertson (1861-1915)

Posteriormente, en 1914, publica una novela que anticipa, de alguna manera, el enfrentamiento posterior entre Estados Unidos y Japón en la Segunda Guerra Mundial, con ataque sorpresa de los japoneses a territorio norteamericano incluido, y final con bomba atómica (al menos para quienes interpretan así cierta explosión descrita por el autor al final del libro).
Las predicciones de Robertson recuerdan mucho a las de las novelas de Julio Verne, que ya comentamos aquí. En el caso del norteamericano, tienen la tenebrosa pátina de la tragedia, y están asociadas con algunas teorías conspiranoicas que pueden oírse por ahí.
Como que el iceberg aquél fue puesto en el camino del buque a propósito, y que la intención fue, desde el principio, hundirlo para robar el oro que llevaba dentro…
Lo que está claro, es que no hay nada más excitante para las imaginaciones futuras que una gran catástrofe de las dimensiones metafóricas del Titanic, la primera gran pifia de la razón del s. XX, que, como pudo aventurar Robertson (no sabemos por qué medios), estaba a punto de de adentrarse en una nueva edad oscura…
¿Quién sabe si el pobre, como tantos otros visionarios del pasado siglo, no fue víctima también de una conspiración?

Lo suyo fue un suicidio en una solitaria habitación de hotel, como hemos visto tantas veces…

martes, 28 de mayo de 2013

LA PILA DE BAGDAD



El 11 de abril de 2003, Bagdad, la capital de Iraq, se convertía en el centro de la atención mundial por la cruzada que el presidente Bush y sus aliados llevaban a cabo contra el régimen de Sadam Hussein. El montaje mediático y político lograba su objetivo, y el régimen del dictador caía tras una batalla que se había calificado de relámpago y que aún hoy, diez años después, sigue activa.
La famosa pila de Bagdad, una simple tinaja de barro que pone al descubierto
aspectos del pasado totalmente sorprendentes...

El museo de la capital iraquí, famoso por sus joyas de arte y arqueología mesopotámicos, se veía afectado por el saqueo. Miles de piezas salían entonces del edificio, según unos para ser protegidas de los bombardeos y los estragos de la guerra, y según otros, directamente hacia el mercado negro.
Entre ellas se encontraba la mítica pila de Bagdad.
Hallada durante unas excavaciones en los años treinta, sigue siendo objeto de polémica entre los científicos.
A primera vista parece una simple vasija de arcilla, pero el mecanismo simple encontrado en su interior, compuesto de una varilla y un cilindro metálicos que posiblemente estuvieron recubiertos de plomo, hacen pensar en otra cosa.
La teoría de que pudiera haber servido como pila generadora de electricidad no parece casar demasiado bien con la fecha aproximada de su fabricación, hacia el año 260 d. C. Parece imposible pensar que en aquella época y mucho antes –por el hallazgo, precisamente, de otras piezas similares en yacimientos mesopotámicos– el hombre conociera esta tecnología que, desde luego en Occidente, no llegó hasta muchísimo después.
El debate sigue, decimos, aún hoy. Los más escépticos creen que la pila de Bagdad no fue más que un recipiente de otros objetos. Rechazan algunas de las pruebas que se han llevado a cabo para demostrar su utilidad como instrumento tecnológico avanzado, y se ríen de quienes apuntan que podría haber sido utilizada en la construcción, por ejemplo, de las pirámides, y la decoración de sus interiores.
Como apunte –y sólo como apunte, sin más pretensiones–, recordaremos la leyenda en torno al Cristo de la Luz, en Toledo, donde, según las crónicas, el rey Alfonso VI habría encontrado, en la mezquita del mismo nombre, un crucifijo iluminado por una lamparita incandescente ¡que habría estado funcionando desde antes de la conquista árabe!

La pena es no saber si dicha lámpara tenía forma de vasija, y artilugios de metal en su interior…

viernes, 24 de mayo de 2013

MORRIS K. JESSUP Y EL EXPERIMENTO FILADELFIA



Morris K. Jessup es uno de esos nombres clave en la historia de la ufología. Trabajos como The Case of the UFO forman parte ya de la bibliografía básica de todo aquel que se interese por estos temas, y sus teorías fueron capaces de adelantarse a las de gente de la talla de Von Däniken, poniendo en relación los platillos volantes con civilizaciones perdidas del pasado.
¿Logró realmente el ejército de EE.UU. hacer invisible uno de sus barcos y a toda su tripulación?

De formación astronómica y arqueológica –que muchos han puesto después en cuestión–, Jessup es famoso, sobre todo, por haber sacado a la luz el fascinante “Experimento Filadelfia”.
Todo comienza en enero de 1955. Una carta remitida por un misterioso nombre, Carlos Miguel Allende, llega a manos de Jessup. En ella, se relata un extraño experimento secreto llevado a cabo por el ejército de EE.UU., por el que diversos científicos, dirigidos por un tal Franklin Reno, habrían logrado hacer invisible nada más y nada menos que un buque de guerra americano. En la carta se revela también que el experimento, pese a su contundente éxito, habría provocado en los soldados implicados algunos efectos secundarios no deseados…
Como es natural, Jessup quedó impactado por la revelación. Quiso saber más, pero, como suele ocurrir en estos casos, fue muy difícil. Había indicios de que el experimento se había llevado a cabo, pero el poder no estaba dispuesto a dar cuenta de sus tejemanejes y pavorosos errores así como así. Se habla de una edición anotada del primer libro de Jessup por miembros relevantes del gobierno de EE.UU. –cuyos nombres no han trascendido–, en el que se burlan del autor afirmando cosas como “sabe algo, pero no todo lo que hay que saber”.
Por si acaso, Jessup moría trágicamente en 1959. Oficialmente se había suicidado, aunque sus seguidores defienden que fue eliminado para detenerle en su intento de conocer la verdad.
Eran los inicios de la ufología, y quizá su creciente popularidad, y sus mensajes en favor de que el gobierno revelara aspectos tan ocultos de su trabajo, resultaban muy incómodos para algunos.

Hoy, quizá, habría sido suficiente con convertirle en un bufón.  Nosotros, desde aquí, le rendimos tributo. En última instancia, como creador de una historia maravillosa, excitante… Una intriga perfecta.

miércoles, 17 de octubre de 2012

¿QUÉ ESTÁ PASANDO?




Extraterrestres, los hay de todo tipo. La historia de la Ufología nos ha dejado descripciones de contactos con seres altos, bajitos, peludos, imberbes, de grandes ojos, pequeñas cabezas, largas extremidades, piel translúcida, fantásticos súper poderes... La historia de la televisión y el cine también, aunque quizá, en su caso, de una manera un tanto interesada.

El caso es que es difícil creer en cualquiera de ellos. La mente humana, ante lo desconocido, reacciona tratando de asimilar en base a lo que ya sabe, y tiende a relacionar las nuevas experiencias adaptándolas a sus esquemas mentales. Mucho más ante un fenómeno desconocido, que aparece por sorpresa, y que –es mi opinión– no debe parecerse a nada de lo que se haya visto antes. (¿O sí?).
Por eso es posible que haya habido siempre tantos humanoides. Tantos platillos volantes. Por eso, quizá, también el cine –y aquéllos que “manejan sus hilos”– se han preocupado tanto, a lo largo de las últimas décadas, de que el fenómeno quede lo suficientemente ridiculizado ante la opinión pública, y no sea abordado desde un punto de vista serio, como una posibilidad más de las que nos brinda el conocimiento.
Algo hay, y lo saben.
Si no, desde luego, no habría cambiado tanto el discurso en los últimos tiempos. Hemos pasado de encubrirlo todo a través de apariciones y fenómenos religiosos, o de negar experiencias que después resultaban desclasificadas y expuestas –con algún que otro amaño, alguna que otra manipulación–, a ver señuelos por todas partes, informaciones “oficiales” cuya finalidad, de forma inequívoca, parece ser el prepararnos para algo que está a punto de pasar. Cabe destacar, como ejemplo, las declaraciones de gente como el Premio Nobel de Física Frank Wilczek, o las del físico y divulgador británico PaulDavies, que se suman a las vertidas no hace demasiado por el también divulgador Stephen Hawking.
Por no hablar del viaje a Marte, y de aquello que se nos ha contado por activa y por pasiva acerca de que podrían encontrarse, muy pronto, signos de vida de algún tipo en aquel planeta.
Estamos en un año muy significativo. Un año sagrado para los mayas, que tanto parecían saber de las estrellas. Sea casualidad o no, el caso es que la sensación de que algo se aproxima es muy intensa.

¿Veremos entonces resueltos los enigmas? ¿Sabremos entonces de dónde venimos, de dónde vienen tantas cosas que no comprendemos?
No parece que quienes mandan estén dispuestos todavía a decirnos la verdad. Mientras tanto, habremos de conformarnos con mirar hacia el cielo, algo que, de momento, nadie puede prohibirnos.

lunes, 15 de octubre de 2012

¿VIAJES EN EL TIEMPO? UNA POSIBILIDAD A MEDIAS




Hay una escena en Regreso al Futuro (la interesantísima y divertidísima comedia de ciencia ficción dirigida por Robert Zemekis en 1985), en la que Doc, el científico inventor de la máquina del tiempo, explica al protagonista, Marty –interpretado por Michael J. Fox–, cuál es el problema al que se enfrenta después de haber viajado al pasado. Según le muestra, ayudándose con un esquema, su presencia en el pasado compromete su futura existencia, después de haber hecho –por accidente– que sus padres no lleguen a conocerse.
La ciencia ficción, cada vez menos ficción.

Es lo que los científicos, en la actualidad, denominan paradojas.
Al parecer, estas paradojas echan por tierra cualquier posibilidad de viajar al pasado. Uno no puede coger un elemento del presente y llevarlo al pasado. El pasado es algo que existe en la actualidad, forma parte de lo que somos, y no puede modificarse más que en el presente. En resumen, que es totalmente imposible.
Otra cosa es el futuro.
Al parecer, la posibilidad que abre la ciencia a los viajes en el tiempo, a través de los denominados agujeros de gusano –atajos en el espacio tiempo, mínimos en tamaño, pero que están por todas partes– se limitaría, en todo caso, al futuro.  
Y la pregunta es la siguiente:
No podemos hacer realidad Regreso al Futuro, pero sí Terminator o 12 monos. Podemos trasladarnos a tiempos futuros para prevenir guerras, desastres y demás. Conseguir información relevante. Pero el viajero, el voluntario que se fuese cincuenta años hacia adelante –o cien, o mil–, ¿podría regresar de nuevo?
Tristemente, si aplicamos lo que nos dice la ciencia, no.
¿Las estaremos ignorando en su grito desesperado por ser comprendidas?

De modo que aquél sería sólo un testigo inútil. Un libro de historia vivo, cuya voz, probablemente, sería ignorada.
“Señores, vengo del pasado”.
Eso no impresiona.
Para eso están ya la historia, la arqueología. Los papiros, los restos óseos que desafían el paso del tiempo. Los grandes monumentos. Los grandes y extraños monumentos, como las pirámides, que desafían al presente con su enigmática grandiosidad.
¿Les estaremos ignorando en su grito desesperado por ser comprendidas?

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