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miércoles, 31 de julio de 2019

LAS ISLAS AZORES Y EL MISTERIO DE AMÉRICA: ¿EL CAMINO DE LA EDAD DE PIEDRA?



En el año 2010, un osado investigador portugués asombraba al mundo con una teoría que rompía con la cronología oficial de las islas Azores, asegurando que había pruebas de sobra para sostener la existencia de pobladores en el archipiélago previas a la colonización portuguesa. Fundamentaba la afirmación en una serie de hallazgos arqueológicos que iban desde misteriosas construcciones en piedra hasta supuestas pinturas rupestres, que enseguida fueron descartadas por una comisión creada ese mismo año por el gobierno portugués como formaciones puramente naturales.

¿Fueron las Azores un punto de paso para esos supuestos
viajes precolombinos a América desde el Europa?

Nuno Ribeira, que así se llama el investigador, siguió con sus trabajos. Fue apoyado por otros investigadores que sí creían en su hipótesis, y parece ser que proceso continúa con hallazgos igual de controvertidos y polémicos.
La idea no es nueva.
Desde antiguo, se ha visto a las Azores como un punto fundamental en la conexión entre Europa y América, mucho antes del descubrimiento de Colón.
Fueron precisamente los españoles, tras el «descubrimiento» de 1492, quienes primero apoyaron la tesis de los viajes previos de los fenicios. Parecía lógico, incluso para la gente del s. XVI, que aquellos experimentados navegantes acabaran tarde o temprano accediendo a las costas americanas durante su época de hegemonía. Dicen, incluso, las malas lenguas, que pudieron haber propagado la idea de los peligros del Mare Tenebrosum para ocultar ese maravilloso hallazgo a otros navegantes. Para el padre Ventura está claro: América se ocultó a través de la magia, y así permaneció hasta que los mismos que había puesto en marcha el conjuro decidieron desvelar el secreto y poner en funcionamiento una nueva fase de la historia…
En el siglo XVIII, un autor alemán hacía público en un artículo el hallazgo de unas monedas cartaginesas en la isla de Corvo. Aunque sus colegas se lanzaron a rebatir lo extraordinario de aquel hecho asegurando que podría tratarse de monedas llevadas allí por los primeros colonos portugueses de la isla, el asunto no dejaba de ganar consistencia por los rumores que habían corrido allí mismo años atrás acerca de una misteriosa estatua de la misma época que luego, misteriosamente, había desaparecido…

¿Son las misteriosas estructuras halladas en Azores obra del hombre moderno,
de la naturaleza, o verdaderos dispositivos astronómicos prehistóricos, tal y como
defienden algunos investigadores...?

Lo que Nuno Ribeira y su Asociación Portuguesa de Investigaciones Arqueológicas ha encontrado va más lejos. Habla de enormes estructuras de piedra con extrañas marcas de cantería y dispositivos que parecen indicar lo que podría ser una especie de reloj estelar. Hablan, como decíamos, de pinturas. Y hasta de posibles restos de un culto a la naturaleza muy similar al que se practicaba en la antigua Finlandia, en lugares en los que las rocas parecer mostrar figuras antropomorfas, naturales, pero divinas a ojos de aquellos antiguos pobladores.
Todo esto se complica un poco más después de que en 2017 un estudio elaborado apartir de muestras de Carbono 14 certificase que había evidencias de poblaciones en el archipiélago previas a la colonización portuguesa. Evidencias basadas en la presencia en las islas de semillas europeas que no debían haber estado allí antes del siglo XV, y que demostraban, como poco, que la teoría oficial sobre la historia de este remoto y bello lugar no era tan consistente como se había estado manteniendo.
Las investigaciones, como decimos, siguen adelante. Dependerá de la insistencia de gente como Nuno Ribeira y su equipo que la verdad pueda llegar a salir a la luz. Mientras tanto, todas las hipótesis siguen abiertas. Y la del padre Ventura, con la magia y Toledo como principales protagonistas de la que pudo haber sido la mayor y más compleja conspiración de la historia, la más sugerente a nuestros ojos… ¿Por qué no?
Echen un vistazo a ciertos acontecimientos que se siguen produciendo hoy, en nuestro mundo tan aparentemente conectado a todos los niveles, y verán que ilusionismo, conspiración, poder y secretos de estado son términos que van estrechamente de la mano…

miércoles, 3 de julio de 2019

EL MISTERIO DE LOS TÚNELES PREHISTÓRICOS




En el año 2011, una noticia publicada por el diario británico Daily Mail convulsionaba a buena parte del mundo del misterio. En realidad, lo hacía la traducción errónea que realizaban de dicha noticia varios portales dedicados a la historia alternativa, y las anomalías, y que exageraba (aunque en realidad no hacía falta hacerlo, como ahora veremos) el carácter ya de por sí importante de un hallazgo, o de una investigación, mejor dicho, sobre la prehistoria de Europa.

Según el profesor Heinrich Kusch, una larga serie de túneles artificiales
recorren el mapa de la Europa megalítica desde Escocia hasta Turquía...

La noticia hablaba sobre un libro del arqueólogo alemán Heinrich Kusch, en el que se hablaba de una extensa red de túneles subterráneos que recorrían el viejo continente desde Inglaterra hasta Turquía. Vinculados a muchos lugares megalíticos, podían ser datados en fechas que iban desde los mil hasta los 12.000 años de antigüedad, y lo curioso era observar en ellos ‒como en los monumentos megalíticos‒ numerosos puntos en común tanto en su estructura, como en la técnica empleada para realizarlos, como en el insondable misterio que rodea su posible utilidad, que todavía hoy no ha podido ser aclarada.
El error de traducción al que hacíamos antes alusión había llevado a proclamar a esos mismos portales de noticias sobre anomalías que los túneles estaban conectados entre sí y recorrían miles de kilómetros cruzando todo el continente. No era así, ni mucho menos, pero tampoco hacía falta nada de este tipo para aumentar el interés del hallazgo.
Hablamos de cientos y cientos de estructuras subterráneas en Alemania, Austria, Reino Unido ‒a las que podrían sumarse otras muchas que aún no han podido ser descubiertas‒ y que el arqueólogo alemán vincula a las ampliamente estudiadas en Turquía, por ejemplo, o en Malta. El mayor enigma es, evidentemente, su utilidad ‒que se ha querido vincular a la protección de aquellas sociedades «primitivas» frente a guerras, depredadores, cambios climáticos u otro tipo de catástrofes‒ y el hecho, como decíamos, de que su estructura sea tan similar entre sociedades presuntamente lejanas en el espacio y el tiempo, en ocasiones casi calcada.
El hecho de que muchos de ellos estén próximos a monumentos megalíticos hizo a Kusch vincular las estructuras a las sociedades del Neolítico y a las maravillosas construcciones tipo Stonehenge o los dólmenes de Antequera, en España. En Austria, y Alemania ‒concretamente en las zonas de Styria, y Baviera‒ muchos de estos túneles poseen la curiosa característica de tener sus entradas consagradas como capillas cristianas, lo cual parece haber sido, a decir de los investigadores, una reacción de la iglesia católica para ocultar el origen pagano de estos lugares venerados siempre por la tradición local, tal cual sabemos que había ocurrido también con muchos dólmenes, menhires o cromlechs de todo el entorno del Mediterráneo.    

Del libro del profesor Kusch únicamente existe
la edición original en alemán... 

Como aquellas formidables construcciones, cabe destacar en los túneles estudiados por Kusch su factura precisa, compleja, y muy bien diseñada. No son simples improvisaciones hechas deprisa y corriendo ante alguna amenaza; los investigadores destacan su forma en zigzag, o el diseño avanzado que permite que las propias paredes del túnel soporten el peso que tienen encima para no derrumbarse. El tamaño de los túneles se adapta también a estas necesidades del terreno, y su longitud llega hasta los 700 metros en algunas ocasiones.
Por desgracia, del libro del profesor Kusch sólo existe la edición original en alemán. No hay (que hayamos podido encontrar) ninguna traducción al inglés, o al castellano. Desde aquí animamos a los editores que puedan estar leyendo esto a que se interesen en el proyecto porque el tema es, desde luego, muy interesante. Ni más ni menos que una nueva variante de construcción megalítica, poco estudiada, en general (al menos muy poco divulgada) que conocemos en sus ejemplares más espectaculares ‒como las ciudades subterráneas de Capadocia, por ejemplo‒ pero que de la misma manera que con sus primos hermanos, los megalitos, podrían andar por ahí, escondidos en cualquier parte del viejo continente, a la espera de ser descubiertos.
¿Quién nos dice que no puedan ser la clave de los grandes enigmas prehistóricos? ¿Y si estuviéramos hablando del gran eslabón que une el pasado de la humanidad entera? No debemos olvidar que túneles similares a los ya comentados, de extraña factura, también, existen en Asia, y recientemente algunos han sido hallados en Brasil, y en otras partes de Sudamérica, por no hablar de la cueva de los Tayos, en plena selva amazónica y todo un enigma que desafía las convenciones de la lógica y la historia oficial.
Un enigma, por tanto, para no perder de vista...

martes, 14 de noviembre de 2017

EL CÍRCULO DE HERMES: CONSPIRACIÓN EN MALTA, ESTRUCTURAS DE YONAGUNI Y EL HALLAZGO QUE PODRÍA REESCRIBIR LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD


Nueva entrega de la tertulia sobre actualidad del misterio de El círculo de Hermes, el podcast sobre misterio y actualidad alternativa presentado y dirigido por Jesús Pertierra. En esta ocasión, la charla se centra en el misterioso (o no tan misterioso) asesinato de una periodista en Malta, el enigma de las estructuras de Yonaguni, en Japón, y el hallazgo de unos restos de primates emparentados con el ser humano que podrían reescribir la historia de nuestro pasado.

jueves, 2 de febrero de 2017

EL CÍRCULO DE HERMES: STONEHENGE BRASILEÑO, SEÑALES HACIA POSIBLES MUNDOS EXTRATERRESTRES Y PROFECÍAS PARA EL 2017


Hoy traemos a la web la nueva entrega de la tertulia sobre actualidad del misterio del podcast El círculo de Hermes, dirigido y presentado por Jesús Pertierra. La charla nos llevará a hablar sobre el apasionante misterio que se cierne sobre los restos hallados en Brasil, desde hace décadas, en torno a una posible civilización ancestral que en el pasado erigió monumentos megalíticos; para después tratar también las últimas profecías para este año 2017, y el proyecto puesto en marcha para lanzar mensajes hacia el espacio, con el fin de entrar en contacto con civilizaciones extraterrestres. 

jueves, 10 de diciembre de 2015

ACTUALIDAD DEL MISTERIO: NUEVOS SECRETOS DE LA LUNA, HOMBRE DE FLORES Y TRANSGÉNICOS



Nueva entrega de la Actualidad del Misterio de El círculo de Hermes, el podcast de misterio y actualidad alternativa presentado y dirigido por Jesús Pertierra. En esta ocasión hablaremos sobre los nuevos secretos revelados sobre la Luna, las novedades en la investigación sobre el hombre de Flores, misterios de Google Maps, transgénicos y exoplanetas. 


jueves, 9 de abril de 2015

EL CÍRCULO DE HERMES: ACTUALIDAD DEL MISTERIO: ENIGMAS DE TEOTIHUACAN, STONEHENGE, TIEMPO A LA CARTA, ANUNAKIS Y Y EL HALLAZGO DE UN POSIBLE PLANETA HABITABLE




Nueva entrega de la tertulia de actualidad de El círculo de Hermes, el programa de misterio y actualidad alternativa presentado y dirigido por Jesús Pertierra, que esta semana nos lleva, entre otros asuntos, a descubrir el Méjico misterioso de Teotihuacán, las ruinas de Stonehenge, o los secretos menos conocidos de los Anunnaki, para algunos un mero fraude que esconde detrás meros intereses comerciales.



miércoles, 1 de abril de 2015

EL CÍRCULO DE HERMES: ACTUALIDAD DEL MISTERIO: COMPAÑÍAS QUÍMICAS, NEANDERTALES Y LOS MISTERIOS DE LA ANTÁRTIDA



Nueva entrega de la tertulia sobre actualidad del misterio que cada semana trae El círculo de Hermes, el programa dirigido y presentado por Jesús Pertierra. En esta ocasión, los temas a tratar son variados, y van desde la confesión de una compañía química de EE.UU. de haber estado contaminando un río desde los años ochenta, pasando por las imágenes sobre el refugio de Bin Laden, las nuevas investigaciones sobre los neandertales, o un misterio que parece estar aclarándose en torno a un extraño fenómeno descubierto en la Antártida.



martes, 9 de septiembre de 2014

LOS DEVORADORES DE CADÁVERES Y LA ORTODOXIA


Michael Crichton escribió en 1976 una novela titulada Devoradores de cadáveres. Se trata de una novela de aventuras ambientada en el siglo X en la que se narran las peripecias de un joven árabe que, por circunstancias de la vida, se ve obligado a marchar desde su hogar en Persia hasta el norte de Europa junto a un grupo de guerreros vikingos. Es una novela divertida, narrada como si se tratase de la traducción de una crónica antigua, en la que lo más destacado es la aparición en el relato de unos misteriosos seres, los Wendol, identificados por las notas que el autor incluye a pie de página con los neanderthales.


En el momento de su aparición, el libro recibió numerosas críticas por esta licencia histórica, que hacía coincidir en el tiempo a dos especies que hasta no hace demasiado se creía totalmente aisladas en el tiempo.
Sin embargo, recientes descubrimientos realizados en una cueva asturiana están comenzando a cambiar esta idea. Si bien no en el siglo X, sí que parece que humanos y neanderthales convivieron miles de años atrás. Algunos investigadores van más allá, y creen que incluso pudo haber habido ciertos cruces, abriendo la posibilidad de que nosotros no seamos más que descendientes de aquellos seres rudos y salvajes, que por lo que demuestran los últimos avances en genética habrían podido tener incluso un lenguaje ciertamente desarrollado, y haber sido artífices de obras de arte.
Es ahí, precisamente, donde se centraron algunas otras críticas a la novela. Crichton asociaba una de esas venus prehistóricas halladas en el centro de Europa con esta raza de cuasihombres, lo que no encajaba ni por asomo en los esquemas sobre la prehistoria que había en aquel momento.
Además de un relato divertido, el libro, creemos, debe llamarnos a la reflexión.
Las feroces críticas a la fantasía de Crichton vinieron, como siempre, de los mismos. Los enemigos de la heterodoxia, los mismos que no tienen inconveniente alguno en publicar, o trabajar, para medios plagados en sus páginas y telenoticias de mentiras; mentiras sangrantes que a veces sí que están haciendo un verdadero daño a la humanidad. Los mismos, decimos, que suelen despreciar la fantasía y reírse de quienes se permiten el lujo de fantasear y equivocarse y hasta caer en errores garrafales de los que difícilmente podrán librarse en el futuro, aunque en ese futuro la ciencia (la única que tiene la última palabra) termine por darles la razón.
Lo que queremos decir es que hay que apoyar la imaginación. Hay que dejar que las mentes vuelen e inventen y se equivoquen todas las veces que quieran. Estamos seguros que esos mismos ortodoxos, y quizá con más razón los más fundamentalistas, alguna vez se dejaron seducir por las "patrañas" y "chifladuras" que ahora tanto critican. ¿Por qué desean su desaparición? ¿Por qué no permitirles a otros que también puedan contagiarse y seguir después su propio camino? ¿Quién puede asegurar que alguno de los científicos que ha trabajado en los avances sobre los neanderthales no leyó en su día con pasión el libro de Crichton?
Veremos qué sociedad nos depara el futuro cuando hayan conseguido que dejemos de pensar...









sábado, 23 de agosto de 2014

EL CÍRCULO DE HERMES: GÖBEKLI TEPE, EL TEMPLO QUE DESAFÍA LA HISTORIA




Todas las preguntas tienen un pellizco de respuesta en Göbekli Tepe. Es allí, en aquel enigmático e impresionante yacimiento arqueológico del sudeste de Turquía, donde las respuestas que nos han dado hasta ahora se convierten en poco menos que insuficientes. La historia del hombre exige más y más investigación, y comienza a ocurrir que algunas de las teorías que parecían más disparatadas hasta la fecha se elevan hacia la superficie de la ciencia moderna con cada una de las evidencias que los arqueólogos van desenterrando en este lugar de más de 10.000 años de antigüedad. 
Mario Más Fenollar, un apasionado de los misterios del origen del hombre, habla sobre este maravilloso yacimiento y los secretos que va desvelando poco a poco, en una nueva entrega de El círculo de Hermes, el nuevo programa de misterio, ciencia y conspiraciones de Jesús Pertierra.



viernes, 13 de junio de 2014

LA RUEDA DEL MISTERIO: APARICIONES MARIANAS


Las apariciones marianas son un fenómeno antiguo, bastante más, incluso, que el propio culto a la Virgen. Para rastrear sus orígenes debe uno remontarse a lo más profundo de la historia universal; irse, al menos, a ese período ancestral en que los hombres comenzaron a mover piedras de tamaño ciclópeo, y a tallar las primeras imágenes de esas diosas que hoy se exponen en los museos, y que nos parecen (con razón) cargadas de enigmas y misterios que no alcanzamos del todo a comprender.
La fascinación por este asunto es lo que ha llevado al investigador Marcelino Requejo a escribir su último libro, Apariciones marianas, del que habla en la última entrega de La rueda del misterio, en una entrevista conducida por Jesús Pertierra y que cuenta con la colaboración de Antonio Tomás, José Herradón, Gustavo Cía y Marcus Polvoranca.




miércoles, 9 de abril de 2014

Marcus Polvoranca en "La rueda del misterio"





Atención, interesados en los secretos de la historia remota de Europa. Amantes de los grandes viajes del pasado. El gran reto de los próximos años está en conocer qué fue de nuestros antepasados más desconocidos, aquéllos que levantaron los más impresionantes y misteriosos monumentos del viejo continente. Esta semana, los amigos de "La rueda del misterio" cuelgan en su web la charla que mantuvo el maestro Jesús Pertierra con Mario Mas Fenollar, autor de Sumerios en Andalucía, con la participación de Marcus Polvoranca.



miércoles, 26 de marzo de 2014

SUMERIOS EN ANDALUCÍA, UN NUEVO ENFOQUE DEL PASADO MEDITERRÁNEO


No hace mucho releía yo al maestro Juan G. Atienza en un artículo en el que hablaba sobre humanismo. Hacía referencia a esa manía de la sociedad tecnificada a formar expertos en determinadas áreas, que en algunos casos –no todos, afortunadamente– carecían de visión global de las cosas.
El libro de Mario Mas Fenollar aporta un nuevo enfoque, muy interesante,
a las relaciones entre el Oriente y el Occidente europeo de antes del Imperio Romano.
En el caso de la Historia, o la Arqueología, las cosas parecen estar cambiando mucho en este sentido. Ayudan algo los medios de comunicación, pero sobre todo las personalidades valientes, que hacen caso omiso a las llamadas al respeto y la sacralidad de lo ortodoxo.
Ayer mismo, hablando con unos amigos sobre el pasado de la Península Ibérica, surgía la pregunta inevitable:
¿Qué hubo en estas tierras entre Europa y África antes de los romanos?
¿Una época oscura, de tribus dispersas, sino organización ni civilización?
El periodo, tan extenso, da para muchas novelas.
Novelas, sí, porque la ciencia anda todavía un poco a ciegas, sin materiales a los que agarrarse con seguridad.
Evidencias, nada más, pero demasiado escandalosas.
Uno de estos amigos me habló de Mario Mas Fenollar, y su reciente libro Sumerios en Andalucía (Ed. Cultivalibros, 2013).
Bajo el extraño título –escandaloso, cuanto menos– se esconde una propuesta interesantísima, de esas que uno descubre y se ve obligado a exclamar: “¡Ya lo decía yo!”.
Mario, un ingeniero aficionado a la Historia, con el suficiente sentido común como para afirmar que no es investigador, ni experto, ni se las quiere dar de ser más listo que nadie, recopila en su interesante texto todas esas pruebas que andan ahí –que están registradas, admitidas, y canonizadas por los que saben– y las interpreta no como pudiera hacerlo un Daniken, o un Sitchin –que también ha leído, aunque situándolos a mucha distancia–, sino con el sentido común que da la reflexión y el análisis sensato del pasado.
¿A qué responden, si no, las correlaciones que pueden establecerse entre pinturas rupestres de la Península y otras que se ven en Egipto?
¿Son los fenicios los responsables de todo lo que del Oriente antiguo se ha encontrado en nuestro territorio? 
Mario Mas Fenollar consulta textos. Compara datos. Revisa leyendas, como la de Gilgamesh, atento a todos los detalles, no conformándose con tachar de simples metáforas, o juegos de palabras, determinados pasajes que revelan, por ejemplo, encuentros entre los Sumerios y unos misteriosos “Gigantes de Piedra”.
Como él mismo afirma, lo de Sumerios es una forma de llamar la atención del lector hacia su texto. La propuesta, su hipótesis, abarca no sólo Andalucía y Mesopotamia, sino también todo el Mediterráneo.

Con mucho más de lo que sabemos hasta ahora.

martes, 24 de septiembre de 2013

EL CÍRCULO DE GOSECK



Solemos admirarnos de los conocimientos astronómicos de los mayas, de la sabiduría egipcia en torno al Universo, y sólo recientemente, y muy poco a poco, caemos en la cuenta de que la vieja Europa –la viejísima Europa– mira al cielo estrellado, al parecer, desde hace muchísimo tiempo, más de lo que nos habían enseñado a creer.
El misterio del círculo de Goseck, en Alemania, se remonta, según los expertos,
a cerca de 5000 años antes de Cristo...

Si los datos que ofrecen las últimas investigaciones no fallan, podríamos estar hablando del observatorio astronómico más antiguo del planeta.
Es el círculo de Goseck, en la región alemana de Sajonia, muy próximo a donde fue encontrado el disco de Nebra, que ya comentamos por aquí.
Goseck es sólo uno más de los muchos túmulos circulares hallados por todo el continente; quizá el más espectacular de todos.
Como las pirámides centroamericanas, se eleva sobre la llanura hacia el cielo, y permite observar la belleza perfecta de los fenómenos astronómicos, tales como los solsticios.
Su antigüedad, de aproximadamente 5.000 años –si no más– es una prueba de que, como en otros casos, apenas sabemos nada de aquellos hombres responsables de otras maravillas toscas y grandiosas como Stonehenge. Sólo que se agrupaban en tribus, que sabían el secreto de los metales, de la agricultura… y que eran capaces de manejar enormes pilares de piedra maciza, de toneladas de peso, y colocarlos, como si se tratara de niños jugando, al modo en que se disponen los naipes para formar un castillito.
Lo curioso de todo, tal y como han repetido incansablemente algunos expertos, es que monumentos como el de Goseck sólo se aprecian en su totalidad vistos desde el cielo. Recuerdan, en ello, a las líneas de Nazca.
El disco de Nebra, según todos los indicios, perteneció a la misma cultura
megalítica que erigió Gosek, y que tenía una enorme preocupación e interés por lo que
revelaban las estrellas...

Volviéndonos locos, un poco más atrevidos de lo normal, podríamos apuntar a interesantes teorías que nos llevan a pensar, por ejemplo: ¿y si fueran un mensaje del pasado de cara al futuro que es, quizá, éste, nuestro presente? ¿Y si no es una casualidad que fueron puestos ahí para que el hombre los viera sólo cuando fuera capaz de volar? ¿Debemos creer en la simpleza de sus artífices? ¿O por el contrario, pensar que su simpleza es sólo un intento de seres distintos, completamente alejados de nosotros, por comunicarse? ¿Podrían esos círculos, esas líneas rectas que repasan la trayectoria del Sol, ser como la melodía simple e infantil de “Encuentros en la Tercera Fase”?

Aunque no lo fuera, nos encanta pensarlo…

viernes, 20 de septiembre de 2013

LA PLATAFORMA DE BAALBEK



Cuando los romanos aparecieron por allí, no eran ya más que unas ruinas. Unas ruinas inmensas, imposibles, que debieron dejarles impresionados. No en vano, se apresuraron a erigir sobre ellas un templo, dedicado a su adorado Júpiter.
¿Cómo fueron capaces aquellos hombres aquellos inmensos sillares?
¿Poseían una tecnología desconocida, quizá proveniente de algún lugar remoto del espacio?

Antes, ya lo habían hecho los griegos. Pero ellos, como los romanos, se habían limitado a aprovechar ruinas anteriores. Antiguas, no sabemos de cuándo, pero sí que quienes las levantaron debían manejar una técnica que se nos escapa.
Y es que en Baalbek, al norte del Líbano, encontramos sillares de veinte metros de largo y más de 2 toneladas de peso. Ir allí y fotografiarse con una de aquellas moles es suficiente para comprender que hablamos de un absoluto misterio. Las explicaciones que se han dado para la construcción de las pirámides egipcias se quedan cortas, y vienen a la mente otros misterios, más lejanos, como el de Tihuanaco.
Parece claro que la plataforma fue utilizada por un pueblo antiguo para adorar al dios Baal, un dios creador del mundo que estudiosos como von Daniken asocian a mitos que recorren el mundo entero, y que hacen referencia a seres venidos de otros mundos, que habrían sido responsables de la civilización en la tierra.
Como sea, pocas cosas hay en el mundo más impresionantes que aquellas ruinas. Y surgen, seguidamente, algunas preguntas: ¿cómo fueron capaces, en el pasado, de manejar aquellas inmensas piedras? ¿Qué función tenía aquella plataforma? ¿Cuántas más podría haber en otras partes del mundo, quizá cubiertas de tierra, formando mesetas que confundimos ahora con formaciones naturales?

A veces da la impresión que lo que hemos dejado en el pasado es mucho más incierto que lo que nos acecha en el futuro… ¿No creen?

jueves, 22 de agosto de 2013

LO QUE GRITAN LAS PIEDRAS DE STONEHENGE



Hablamos de Stonehenge, pero podemos hablar de cualquier monumento de ésos que conocemos como megalíticos. Se trata, quizá, de las huellas más enigmáticas dejadas por el hombre antiguo, cuyos secretos siguen ocultos, contrastando el silencio de la piedra que las compone con la majestuosidad y dimensiones con que abruman a quien se acerca a ellas.
El secreto de Stonehenge, y del resto de los monumentos megalíticos, va más allá
de todo lo que conocemos...

Dicen los expertos que pudieron ser centros ceremoniales. Como las catedrales, o los templos egipcios, o las pirámides de Centroamérica. Puede ser, no vamos a ser nosotros quienes lo neguemos, pero sí que sería bueno echarles un nuevo vistazo.
Porque como aquéllas, son construcciones enormes. Gigantescas, muy por encima de las proporciones humanas. Toscas, inabarcables, construidas a lo bestia. Uno ve esas rocas, de una pieza, sosteniendo, como en equilibrio, a otra similar que reposa sobre ellas, y no puede evitar imaginar a un forzudo de cuento manejándolas, con la negligencia de un niño, y distribuyéndolas de cualquier modo.
¿Cómo pudieron erigir aquellos hombres tamaña bravuconada arquitectónica? ¿Cómo, si hacemos caso a quienes nos los pintan como miembros de tribus poco evolucionadas, habitantes de chozas que manejaban con torpeza el fuego, podemos imaginar que lo lograron?
Seguirán planteándose hipótesis, y no se dará con la solución. Por el simple hecho de que todos se equivocan. Hay algo en este misterio que va más allá de lo que conocemos, que se hunde, por su propio peso, en lo más profundo y primitivo del hombre.
Aquél –se ve a primera vista–, fue un esfuerzo desesperado. Un mandato que iba más allá de las necesidades humanas. Llámenlo religión; llámenlo simples supersticiones.
En el mismo corazón de Europa.
Desde el sur de Inglaterra, pasando por Francia, Alemania, España, Baleares, Malta, Italia, Turquía… Los hombres sintieron, hace unos cinco mil años aproximadamente, la necesidad de amontonar piedras inmensas. Reunirlas en torno a círculos, crear atmósferas oscuras imitando a las cuevas que les protegían.
¿Qué temían? ¿Qué trataban de evitar?
Lo que fuera, se los llevó para siempre o les hizo callar de inmediato.

Aquellas ruinas lo atestiguan. Con su eterno silencio. 

lunes, 15 de julio de 2013

PELÍCULAS IMPRESCINDIBLES (1): THE MAN FROM EARTH



La industria del cine, como la del arte contemporáneo en general, está de capa caída. Basta con echar una ojeada a la cartelera de cada semana para darse cuenta enseguida. Sólo a veces, en muy contadas ocasiones, es posible llevarse alguna que otra sorpresa…
Pero no hablamos de la cartelera, no. No corran como locos a su centro comercial de cabecera, a comprar la entrada, dispuestos a atiborrarse de palomitas.
Un gran guión, un gran reto intelectual... No se la pierdan

Hablamos de un film independiente de muy poco presupuesto. Una película que se hizo en 2007, con poco más de 55.000 dólares, y que, como es de imaginar, contó con una distribución pésima, por no decir inexistente.
Pero con un guión maravilloso, pura magia del intelecto.
Cuenta la historia de un grupo de profesores de Universidad que se juntan en una cabaña en mitad del bosque para despedir a uno de ellos, que se marcha. El anfitrión, un tipo que siempre se ha mostrado distante y algo misterioso, asediado por las preguntas acerca de su vida, comienza a plantear una idea, una especie de juego: la posibilidad de que pueda llevar vivo 14.000 años, desde la prehistoria a la actualidad; una especie de hombre de las cavernas inmortal.
El asunto les hace gracia al principio. Unos más, otros menos, se atreven a ofrecer su punto de vista desde sus diferentes disciplinas. Es excitante pensar que eso pudiera ser cierto. Se lanzan miradas cómplices, como niños pequeños, imaginando las preguntas que podrían hacerle a un hombre así, que hubiera vivido desde prácticamente el principio de los tiempos.
El relato del anfitrión comienza a hacerse creíble, y el juego deja de divertirles. Algo así, de ser cierto, les asusta. El anfitrión quiere parar el juego, pero ya es tarde…
Por respeto a quienes, animados por este artículo, quieran ver la película, no diremos más.
Sólo que plantea preguntas muy interesantes, y arriesga respuestas que lo son aún más.
El origen del Hombre, de nuestra propia cultura, es aún tan oscuro, que sólo nuestra intuición, materializada en ese gran regalo que es el Arte, es capaz a veces de superar las posibilidades de la Ciencia…

jueves, 27 de junio de 2013

LA ATLÁNTIDA JIENENSE



Como ya se ha apuntado alguna vez por aquí, cada vez son más las pruebas que apuntan a que la mítica Atlántida pudo haber estado situada en Andalucía. En general, las investigaciones se centran en la desembocadura del río Guadalquivir, donde parecen haber surgido evidencias de asentamientos humanos importantes, ya desaparecidos, pero encontramos pistas mucho más lejos…
En pleno centro de Jaén podría encontrarse la clave de la ciudad perdida de los Atlantes...

En concreto, hablamos del yacimiento de Marroquíes Bajos, en pleno casco antiguo de Jaén.
Desde que en 1995 comenzaran las excavaciones en la zona, los hallazgos no han dejado de sorprender a los expertos. Éstos diferencian diversas etapas en el asentamiento, que van desde el neolítico hasta la dominación musulmana, siendo el que corresponde al calcolítico (entre el tercer y el segundo milenio antes de Cristo) el más curioso.
En esta época, el asentamiento humano al que nos referimos se organizaba sobre el terreno formando círculos concéntricos delimitados por canales de agua, que se abastecían de varios manantiales situados en lo que se conoce hoy como cerro de Santa Catalina.
La imagen es tan similar a la que nos viene a la mente al pensar en la Atlántida, que se le ponen a uno los vellos de punta.
Y sobre todo sorprende que en una época tan lejana, y en plena Península Ibérica, hubiera tal grado de sofisticación técnica. Ciudades de este tipo, en un período oscuro todavía, del que sabemos tan poco.
¿Son aquellos restos parte de una gran civilización que ocupó el sur de la Península, y cuya capital, quizá, se encontraba en la desembocadura del Guadalquivir? ¿Corresponden estos restos a la mítica Atlántida que menciona Platón en aquel legendario Diálogo?
¿Qué hay bajo el suelo que pisamos? ¿Qué sorpresas esconden nuestras ciudades, tan antiguas pero a la vez tan próximas, tan familiares, que nos hacen perder en ocasiones toda perspectiva histórica?

Ha llegado, creemos, el momento de que hablen las piedras. 

jueves, 20 de junio de 2013

LOS RAÍLES PETRIFICADOS DE MALTA



El pequeño archipiélago de Malta es un lugar árido y pedregoso situado entre Italia y el norte de África, en mitad del mar Mediterráneo. Su posición estratégica ha hecho que, a lo largo de su historia, pueblos de todo tipo se interesaran por poblar su superficie, construir fuertes y castillos y dominar sus puertos.
Pese a su reducido tamaño, es un lugar repleto de misterios.
¿Con qué fin construyeron los antiguos pobladores de Malta
estos extraños y enigmáticos surcos?

No ya sólo por la misteriosa orden de caballeros guerreros que le da nombre –y que daría para muchos artículos–, sino también por algunos de sus monumentos prehistóricos, considerados por los expertos como de los más interesantes y enigmáticos del pasado.
De entre ellos, llaman nuestra atención los conocidos como “Cart-ruts”, nombre con el que los lugareños designan a unos extraños surcos que recorren la superficie de varias islas del archipiélago, extendiéndose incluso hasta más allá de las orillas, hacia el fondo marino…
A primera vista, recuerdan a las señales dejadas en el barro por las ruedas de un carro. Es, precisamente, la explicación que trata de darles la Arqueología oficial, incapaz de hallar otra respuesta.
El hecho de que las señales marquen precisamente caminos que conectan con las principales canteras de cada isla, ha hecho pensar a algunos investigadores en otras soluciones que, aunque aparentemente fantasiosas, resultan mucho más convincentes.
Para Von Däniken, el famoso investigador y teórico del pasado alienígena de la Humanidad, los “Cart- rots” formarían parte de una red de raíles que los antepasados de los malteses habrían utilizado para transportar las enormes piedras que forman parte de los gigantescos monumentos megalíticos que existen en estas islas. Monumentos espectaculares, que aún hoy siguen en pie, y que dan testimonio de una civilización antigua pero asombrosamente desarrollada tecnológicamente…
¿Una prueba más de esa Atlántida aún no localizada pero incuestionable? ¿O un nuevo testimonio, simplemente, de la Edad de Oro a la que tantos yacimientos arqueológicos parecen apuntar?

Desde luego, parece que, en el futuro, los amantes de las civilizaciones perdidas no nos aburriremos…

miércoles, 17 de abril de 2013

EL ENIGMA DE LA PIRÁMIDE DE CUICUILCO




Corría el año 1920. Manuel Gamio, arqueólogo, paseaba por un descampado próximo a la Ciudad de Méjico –hoy engullido por las fauces de la metrópoli–, cuando se percató de la existencia de una colina redondeada, cuya forma le pareció más bien artificial. Dos años después, las excavaciones realizadas por él mismo y otro arqueólogo norteamericano revelaban al mundo uno de los mayores enigmas del pasado americano: la pirámide de Cuiculco.
La pirámide de Cuicuilco, con sus 8.000 años de antigüedad, supone uno de los mayores
retos para la Arqueología moderna.

Se trata de una pirámide de base circular, cuya forma, escalonada, parece el intento de un pueblo antiguo por imitar a la naturaleza. Un montículo redondeado similar a una montaña, donde subirse y poder rendir tributo a las estrellas.
Para desenterrarlo, hubo que quitarle de encima toneladas y toneladas de lava seca que la cubría por completo, producto de una antigua erupción. Era fácil datarla si se sabía, al menos, cuando quedó sumergida por las piedras candentes y la ceniza. El resultado de los estudios dejó perplejos a los arqueólogos. Según los análisis, aquella lava había cubierto la pirámide hacia ocho mil años. ¡Ocho mil años!
Desde luego, era una fecha que descuadraba todas las teorías. Los esquemas de los historiadores y arqueólogos se vinieron abajo. Era imposible una construcción de ese tipo en una época tan lejana, y sin embargo… La geología decía lo que decía.
La pirámide, hoy, sigue siendo un misterio. Habla de un pueblo remoto, que ya estaba avanzado cuando en el resto del mundo, que se sepa, la humanidad se dedicaba a recolectar y a cazar animales, poco menos que como salvajes.
Por supuesto, la ciencia oficial ha ignorado este dato y llevado a cabo todo tipo de triquiñuelas para adaptar la pirámide a sus exigencias. No pueden silenciar, además de los datos geológicos, otras curiosidades como los enormes bloques de piedra que tuvieron que ser alzados para construir la base del edificio. O los enterramientos que, como sucedía en Europa en el Paleolítico, fueron hallados en torno a la pirámide.
¿El Cuicuilco una prueba más de contactos, en el pasado, entre Europa y América?
Como siempre, será cuestión de encontrar ciertas pruebas que plantar ante las narices de los más reacios a reconocer la realidad...

sábado, 13 de abril de 2013

EL DISCO CELESTE DE NEBRA O LAS MIL Y UNA INCÓGNITAS DEL PASADO DEL HOMBRE




Estar dispuesto a aprender es también estar dispuesto a sorprenderse.
Cuando pensamos en civilización, solemos dirigirnos mentalmente a lugares como Egipto, Grecia o Mesopotamia. El Mediterráneo, China, o los enigmáticos pero desarrollados pueblos precolombinos de Mesoamérica y Sudamérica. Nunca, o casi nunca, pensamos en Centroeuropa. Nos han explicado siempre que allí, en las orillas de aquellos ríos, las profundidades de aquellos bosques, los hombres vivían en un estado de salvajismo, afilando sus hachas, lanzas y espadas, esperando la llegada civilizadora de los pueblos del Sur.
El disco de Nebra ha de enseñarnos, en primer lugar, que desconocemos una parte
importante del pasado del Hombre

Aunque existían pruebas sobradas de civilización (¿qué más prueba de organización social puede haber que Stonehenge o los dólmenes que encontramos a lo largo y ancho del continente?) hacía falta algo más, y ese algo llegó para la Arqueología en los años noventa.
Más exactamente, en el año 1999. Era entonces, a pocos meses de la entrada en el nuevo Milenio, cuando un grupo de aficionados a la Arqueología encontraba en Nebra (Alemania, estado de Sajonia-Anhalt), un extraño disco de oro y bronce, de en torno a 2 kilos de peso y algo más de 30 centímetros de diámetro. Un objeto tan raro, tan extraño y peculiar, que los investigadores creyeron, en un primer momento, que se trataba de una falsificación.
Se le hicieron todo tipo de pruebas, se investigó el chisme de arriba abajo, y resultó ser real. Nadie podía haber sido capaz de fabricar una falsificación de aquella calidad. Determinaron que su antigüedad era de cerca de cuatro mil años de antigüedad.
A partir de entonces comenzó a especularse sobre su función, su posible utilidad.
Las investigaciones apuntan a que el disco era utilizado como una especie de calendario
que se servía de la posición del Sol a lo largo del año.

En su cara principal aparecen representados claramente el Sol, la Luna, y constelaciones de estrellas, de las cuales la más visible parece ser la de las Pléyades. También unas figuras tachonadas de muescas que podrían haber servido para calcular la posición del Sol en diferentes estaciones del año, y que se asemejan a otras figuras similares encontradas en piedras, cuevas, y bajorrelieves del mismo periodo.
Una herramienta impropia, desde luego, de seres salvajes dedicados exclusivamente a la guerra de clanes, la caza y la recolección de frutos silvestres.
Demasiado, seguro, para gentes sin seso.
Y sin embargo, y a decir de los expertos, la más antigua representación del firmamento encontrada hasta ahora, no sólo en Europa, si no en todo el mundo.
Estamos convencidos, y nos atreveríamos a apostar, que no será la última. Siendo conscientes, como somos a estas alturas, de que conocemos muy poco, poquísimo, del pasado del Hombre.

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