martes, 30 de julio de 2013

EL CRISTAL MÁGICO DE LOS VIKINGOS



Debía de ser aterrador vivir en el s. X y atisbar, en el lejano horizonte de mar azul, la vela cuadrangular de una nave vikinga.
¿Poseían los vikingos algún tipo de tecnología que les permitía orientarse
en el mar sin brújula?

Aquello sólo podía significar la inminencia de un ataque cruento, violento y sin piedad, perpetrado por hombres salvajes de pelo trenzado y largas barbas, expulsados de su dura y fría tierra nórdica hacia la búsqueda de un buen botín al que hincarle el diente.
Fueron el terror de una Europa hundida en las miserias de lo que había quedado del desmembramiento del Imperio romano. Aunque salvajes, y cruentos, el éxito de su expansión no es achacable sólo a factores como la sorpresa, o el arrojo.
Desde siempre, desde que comenzaron a desenterrarse antiguas embarcaciones, quedó claro que se trataba de un pueblo avanzado en lo marítimo.
Los drakkars vikingos, aquellos estilizados veleros de poco calado impulsados por viento, o por los esforzados remeros que viajaban en ellos, eran capaces de alcanzar una enorme velocidad, navegar tanto por mar abierto como por ríos, y varar, si era necesario, en una playa resguardada para hacer noche.
Con ellos, los vikingos lograron desplazarse miles de kilómetros de su zona de origen. Hasta el sur de Europa, penetrando hasta Sevilla; más allá de Kiev, atravesando del Danubio hacia el mar Negro… y puede que hasta Norteamérica, la península del Labrador, si atendemos a las pruebas y a ciertas crónicas…
Pero, ¿fue lo único? ¿Había algo más?
Las leyendas hablan de un cristal mágico que ejercía de brújula. Ciertas sagas remiten a un objeto de este tipo, con cualidades sobrenaturales, capaz de reflejar de una manera determinada los rayos del sol, e indicar latitud, longitud, y demás.
Siempre se ha creído que todo esto era pura fantasía. Inventos, exageraciones de los cronistas…
Pero ahora, en pleno siglo XXI, los científicos nos dicen que no, que aquellas descripciones pudieron haber estado basadas en un objeto real. La conocida como Piedra del Sol ha podido ser encontrada entre los restos del naufragio de un buque inglés del s. XVI. Se cree que el objeto podría haber atravesado varias generaciones y haber seguido utilizándose por descendientes de siglos posteriores.
Nos llaman a la calma, a que esperemos a los resultados, pero resulta muy difícil… ¿Quién puede abstenerse de fantasear? ¡Una piedra mágica, capaz de reflejar los rayos del sol de una determinada manera, para calcular la posición y orientarse en el océano!
Es algo, sencillamente, fascinante.

Y abre la puerta, creemos, a otros descubrimientos que, sin duda, nos sorprenderán en el futuro…

viernes, 26 de julio de 2013

NAPOLEÓN Y LA GRAN PIRÁMIDE



Estos dos elementos, por separado, dan mucho que hablar. Entre ellos puede organizarse una biblioteca entera, con cientos de libros que, directa o  indirectamente, hablan de ellos. Uno es uno de los personajes más relevantes de la historia Occidental. El otro, uno de los mayores misterios del mundo antiguo.
Fue en 1798 cuando se encontraron.
¿A qué se debía el enorme interés de Napoleón por los secretos del Antiguo Egipto?

(Para algunos, el encuentro fue algo más tarde, en 1799).
El caso es que Napoleón se encontraba en la tierra de los faraones, al frente del mayor y más glorioso ejército de su época. Había llegado allí para conquistar, como antes habían hecho Alejandro Magno o Julio César.
Como ellos, estaba fascinado por el monumento. ¿Quién no?, pensará quien haya estado allí, cuando en pleno siglo XXI, siglo de maravillas, el perfil triangular de esa enorme mole nos sigue seduciendo y evocando todo tipo de fantasías…
Napoleón, el general y posterior emperador, había oído decir que sus grandiosos predecesores habían pasado una noche en la cámara sepulcral de la Gran Pirámide. Él, consciente del papel que le tenía reservada la historia, sucumbió al encanto de las leyendas, y quiso probarlas inmediatamente.
Cuentan quienes saben de esto que el general salió a la mañana siguiente pálido y enormemente impresionado. Que no dijo nada de lo que había vivido, aunque era evidente que aquella noche no había sido fácil…
¿Pudo tener algo que ver aquella especie de iniciación con lo que vendría después?
Los más escépticos dirán que no, claro, ajenos a estos recovecos mágicos de la historia. Pero quienes sí creen, quienes se mantienen al acecho del misterio, podrán comprobar, analizando los hechos posteriores de la vida del general, cómo se dieron, en numerosas ocasiones, acciones fortuitas, o inexplicables, en las que una oscura razón se nos escapa…
¿No es verdad que, contra toda lógica revolucionaria, el general llegó a coronarse emperador? ¿No es más cierto que, en lo más oscuro de su carrera, recluido en la isla de Elba y cuando todos le daban por acabado, logró regresar y comandar de nuevo a sus fieles hacia la batalla?
Lo que sí parece claro es que su campaña en Egipto fue llevada a cabo siguiendo intereses más allá de lo estratégico y lo militar.

Lo demás, los detalles, los comparten nada más que el general, en su tumba, y la Gran Pirámide en el silencio de sus piedras…

martes, 23 de julio de 2013

EL EXTRAÑO CASO DEL MISIONERO PEDRO RUIZ CALDERÓN



El Archivo de la Nación de Méjico, situado en la capital de aquel país, esconde uno de los episodios más extraños de la Inquisición, probablemente uno de sus secretos mejor guardados…
En enero de 1540, el Santo Oficio llevaba a cabo, en lo que entonces se llamaba Nueva España, el juicio contra Pedro Ruiz Calderón, un sacerdote misionero español que durante un tiempo había estado jactándose de todo tipo de poderes sobrenaturales. Entre otras cosas, aseguraba tener el poder de recorrer en un instante miles de leguas, pasearse de un continente a otro con un simple chasquido de dedos, o hipnotizar a personas, logrando anular su voluntad y hacer con ellas lo que quisiera.
Fray Juan de Zumárraga, uno de los más implacables inquisidores del Nuevo Mundo,
pareció pasar por alto los "pecadillos" de Ruiz Calderón.

Durante el juicio, el sacerdote explicó haber aprendido todo esto del mismísimo Diablo. Decía haber logrado descender por una cueva hacia lo más profundo de la Tierra y allí, en pleno Infierno, haber recibido clases del maligno.
Lo extraño de su historia no es haber dicho éstas y otras barbaridades. Tampoco que, en el ejercicio de sus actos diabólicos, se hubiera excedido con algunas mujeres.
Lo que más llama la atención del caso es que la Inquisición, que en aquella colonia española estaba comandada por entonces por el implacable fray Juan de Zumárraga, le condenara a una pena que, en comparación con sus “delitos”, nos parece hoy en día más bien ridícula.
Ruiz Calderón fue, según se desprende de la sentencia, condenado a regresar a España. Se le prohibió ejercer como sacerdote un par de años, y nada más.
Cualquier estudioso sensato dirá que quizá no fue más que un intento de tapar un escándalo de proporciones inmensas. De aquella forma, se evitaba darle mayor publicidad al asunto.
Otros, menos conformistas, preferimos ir más allá.
¿Y si lo que contaba Ruiz Calderón era cierto? ¿Y si sus poderes quedaron demostrados, de alguna forma, y se le hizo regresar a España para que los más importantes estudiosos de la época pudieran aprender de él?
No olvidemos la época, pleno Renacimiento…
Y el dato de que de Ruiz Calderón poco más se llegó a saber…

lunes, 15 de julio de 2013

PELÍCULAS IMPRESCINDIBLES (1): THE MAN FROM EARTH



La industria del cine, como la del arte contemporáneo en general, está de capa caída. Basta con echar una ojeada a la cartelera de cada semana para darse cuenta enseguida. Sólo a veces, en muy contadas ocasiones, es posible llevarse alguna que otra sorpresa…
Pero no hablamos de la cartelera, no. No corran como locos a su centro comercial de cabecera, a comprar la entrada, dispuestos a atiborrarse de palomitas.
Un gran guión, un gran reto intelectual... No se la pierdan

Hablamos de un film independiente de muy poco presupuesto. Una película que se hizo en 2007, con poco más de 55.000 dólares, y que, como es de imaginar, contó con una distribución pésima, por no decir inexistente.
Pero con un guión maravilloso, pura magia del intelecto.
Cuenta la historia de un grupo de profesores de Universidad que se juntan en una cabaña en mitad del bosque para despedir a uno de ellos, que se marcha. El anfitrión, un tipo que siempre se ha mostrado distante y algo misterioso, asediado por las preguntas acerca de su vida, comienza a plantear una idea, una especie de juego: la posibilidad de que pueda llevar vivo 14.000 años, desde la prehistoria a la actualidad; una especie de hombre de las cavernas inmortal.
El asunto les hace gracia al principio. Unos más, otros menos, se atreven a ofrecer su punto de vista desde sus diferentes disciplinas. Es excitante pensar que eso pudiera ser cierto. Se lanzan miradas cómplices, como niños pequeños, imaginando las preguntas que podrían hacerle a un hombre así, que hubiera vivido desde prácticamente el principio de los tiempos.
El relato del anfitrión comienza a hacerse creíble, y el juego deja de divertirles. Algo así, de ser cierto, les asusta. El anfitrión quiere parar el juego, pero ya es tarde…
Por respeto a quienes, animados por este artículo, quieran ver la película, no diremos más.
Sólo que plantea preguntas muy interesantes, y arriesga respuestas que lo son aún más.
El origen del Hombre, de nuestra propia cultura, es aún tan oscuro, que sólo nuestra intuición, materializada en ese gran regalo que es el Arte, es capaz a veces de superar las posibilidades de la Ciencia…

jueves, 11 de julio de 2013

LAS LEYENDAS DEL GRIAL



El Santo Grial es, como la Mesa de Salomón o el Arca de la Alianza, una reliquia mítica envuelta en leyendas, donde la realidad y la ficción llevan mezclándose siglos para deleite de creyentes y no creyentes, escépticos o amantes del misterio.
En estricto sentido literal, hablamos de la copa en la que Jesús bebió en la última cena.
Un objeto que aparece mencionado en la Biblia, con gran significado litúrgico pero nada más, y que con el tiempo adquiere otros muchos significados.
Las leyendas del Grial nos hablan de un objeto mágico, no sabemos si real...

La principal leyenda, la que lo vincula a José de Arimatea y la sangre de Cristo, surge con los escritores del ciclo del rey Arturo. Con Robert de Boron, o Chretièn de Troyes, el Grial adquiere un significado mágico, que para los expertos está vinculado a ciertas tradiciones celtas, que hablan de un caldero divino, receptáculo de sabiduría.
Luego vendrían los cátaros, que al parecer tendrían este objeto como talismán, o quizá como algo más…
La imaginación posterior le confiere un significado que va más allá de la propia reliquia. Precisamente vinculándolo a ciertas herejías, como la cátara, se quiere ver en esta leyenda, esta veneración a la copa sagrada, receptora de la sangre del Mesías, una metáfora de algún tipo de secreto, relacionado con la Iglesia, que para algunos podría ser la estirpe del propio Jesús quien, casado con María Magdalena (no la prostituta que pintan los Evangelios, sino otra muy diferente) habría tenido descendencia.
La copa sería María Magdalena, y el secreto, esa estirpe oculta, escondida, quizá perdida con el genocidio cátaro…
Los nazis, con su interés por ésta y otras reliquias, impulsaron la creencia firme en estas y otras leyendas.
Quizá sólo ponían el ojo en algo muy antiguo que, como las vírgenes negras, no era más que la transformación, el maquillaje de algo mucho más antiguo, más incluso que Jesús o que los celtas.
Un símbolo de la Humanidad entera y su gran misterio, ése de que formamos parte de un todo que constantemente se recicla a base de seres mortales, receptáculos de un continuo que fluye, como un río.
Pero eso es ya parte, si se quiere, de la filosofía y otras disciplinas del divagar de la mente.
Para los amantes del misterio, queda la leyenda y las verdades a medias de la Historia.
Y esos extraños vasos que pueden contemplarse en algunas iglesias europeas, de entre los que el más inquietante, en nuestra opinión, es el de Valencia…

jueves, 4 de julio de 2013

UNA VERDAD DE AYER, DE HOY, Y DE SIEMPRE


(Y UN LIBRO MUY RECOMENDABLE)

“Muchas veces, en la historia de la arqueología, hemos dado con breves períodos en los cuales, por una serie de nuevos hechos descubiertos, un cuadro histórico logrado con la mayor dificultad se ve en peligro de ser totalmente desfigurado. Y también a menudo hemos podido observar cómo esta desfiguración se evitaba con cierto temor, y hasta se prescindía de tomar nota de nuevos hechos, y no se los estudiaba con la atención debida para que no pudieran perjudicar lo ya establecido como firme. Pequeño ardid con el que la ciencia se protege a sí misma, pues los descubrimientos arqueológicos necesitan su tiempo para ser digeridos…”


C.W. Ceram, Dioses, tumbas y sabios

martes, 2 de julio de 2013

¿VIVIÓ Y MURIÓ JESÚS EN CACHEMIRA?



Hablamos del propio Jesús, del más célebre desconocido de la Historia.
¿Quién no conoce hasta el más mínimo detalle de su vida, según nos la han estado contando durante siglos, a golpe de concilio, selección de testimonios y demás?
¿Anduvo Jesús, el fundador de la más importante religión de occidente, en tierras de Pakistán tras su
supuesta muerte?

Quién más, quién menos, tiene una ligera idea de lo fundamental. Pero he aquí que no está todo escrito, y que existen teorías que van más allá del relato oficial, aquél que fundamenta la propia Iglesia católica, y otras que se le fueron separando con el tiempo...
Rindamos, para empezar, culto al maestro, el genial periodista y ufólogo Andreas Faber Kaiser. En su obra Jesús vivió y murió en Cachemira, Faber Kaiser se hace eco de una serie de leyendas que circulan en aquella zona desde hace siglos, y que parecen haber sido vedadas a los seguidores occidentales del Mesías hasta no hace demasiado.
Según su tesis, Jesús no habría muerto tras la crucifixión. Habría sobrevivido a este martirio, y habría huido después hacia el Este, acompañado de algunos acólitos, en un viaje iniciático en busca de las tan enigmáticas tribus perdidas de Israel. Allí habría vivido hasta una tardía muerte, dejando impronta de su exuberante personalidad, en cultos que aún hoy, según el autor, siguen celebrándose en Pakistán.
Entre las pruebas que Faber Kaiser ofrece están, además del culto ya mencionado, la existencia de algunos topónimos relacionados con Jesús, la tumba presuntamente de su madre, María, localizada a medio camino entre Tierra Santa y Cachemira, y algunos textos muy antiguos que harían referencia a la leyenda.
Aunque sorprendente, la teoría contiene elementos que, sin duda, juegan a su favor. Elementos que podemos sacar de las propias sagradas escrituras, aquéllas autorizadas por la propia Iglesia. Testimonios en los Evangelios de Juan, o de Mateo, que contradicen el relato tradicional y canónico. Incluso las ideas difundidas por una secta islámica, los ahmadíes, que veneraban a un profeta, Yuz Asaf, que para algunos no es otro que el Nazareno…
Todo, hay que dejarlo claro, son especulaciones. ¡Qué más quisiéramos que saber la verdad sobre el más relevante personaje de nuestra Historia! Todo lo que sabemos, como ya se sabe, son testimonios lejanos, que las registraron de oídas. Y las traducciones, y demás…
Pero no por ello aproximaciones como la de Jesús vivió y murió en Cachemira son menos válidas. Es una suerte contar con ellas, gozar de la libertad suficiente como para poder adquirirlas en cualquier lado, leerlas y pensarlas. E incluso contradecirlas. 
Sólo cabe decir que lo ideal es que aparecieran muchas, y que todas fueran tan fascinantes e imaginativas como las de Faber Kaiser…