martes, 29 de abril de 2014

LA PIEDRA NEGRA Y SUS PODERES “SOBRENATURALES”


El mundo sigue siendo, pese a todo, un lugar extraño. El asunto del vuelo de Malaysia y muchos otros, que ocurren a la vuelta de la esquina, así lo atestiguan.
Uno a veces tiene la sensación de que, cuanto más avanza esta nueva era de la información, cuanto más crece ese racionalismo de bites y supercherías intelectuales, y esa soberbia –que siempre, así lo demuestra la Historia, acaba en un batacazo impresionante– más nos dejamos atrás lo fundamental, lo más básico y necesario.
Ocurre con las cosas más sencillas.

¿Qué es la piedra negra? ¿Es alquimia? ¿Es magia? ¿O simplemente la sabiduría de la naturaleza
 que sólo se revela a quien acude a ella con humildad?

Un constipado, por ejemplo. Un simple dolor de garganta.
Frente a los medicamentos sofisticados, auspiciados por costosísimos trabajos de laboratorio, pruebas y –también hay que decirlo– elaboradas campañas de promoción y comunicación, asombra ver la eficacia del tradicional potingue elaborado con miel y limón, tan sencillo, tan simple, que uno cree, cuando lo está tomando, que no servirá absolutamente de nada.
No es esto, ni mucho menos, un alegato hacia medicinas tradicionales en contra de la medicina científica. Nada más contrario a la verdad.
La medicina de nuestros días es, pese a todas las críticas que se le pueda hacer, uno de los mayores logros de nuestra civilización; la que ha permitido una mejora en la calidad de vida y que el que escribe, como muchos otros, no se haya muerto de una simple gripe, por ejemplo, o esté libre de infecciones y taras que en el pasado han hecho la existencia imposible a sus antepasados.
Pero hay que decirlo, también, en ocasiones se mira demasiado el ombligo. O se deja llevar por quienes andan en las esferas altas –y oscuras– del poder, y hace oídos sordos a remedios que no producen beneficios contantes y sonantes, porque son muy fáciles de elaborar, o porque simplemente no requieren de la presencia de un intermediario, léase, uno de esos brujos modernos de bata blanca.
Esto es quizá lo que ocurre con la piedra negra.
Un trozo de hueso, elaborado con fuego, y carbón, que al parecer salva vidas en África desde cientos de generaciones.
Y que los misioneros belgas conocen muy bien. 
Por su simple aplicación -nada más sencillo que eso- sobre una mordedura de serpiente o de cualquier otro bicho; al parecer, termina con el veneno, y la amenaza de éste, casi milagrosamente.

La piedra negra lleva salvando vidas en África desde cientos de generaciones,
o eso al menos aseguran aventureros, exploradores, y algunos investigadores...

Es, según Douchan Gersi, aventurero y escritor autor del interesante y revelador Sabidurías invisibles (Martínez Roca, 1992), uno de esos misterios del ser humano que no parecen tener sitio en nuestro mundo de apariencias.
Donde los prodigios, y las maravillas, ¡ay!, son una cosa rara, que no deben de querer que interese a nadie...

lunes, 28 de abril de 2014

Marcus Polvoranca entrevistado por los amigos de "LA NOCHE DE ANDRÓMEDA"



LA NOCHE DE ANDRÓMEDA, excelente programa de radio conducido por Pedro M. Girón y María de Barreiro, incluye, en este nuevo especial dedicado al mundo del misterio, una entrevista a Marcus Polvoranca, con motivo de la reciente publicación de Julia B. y la leyenda de la isla perdida en mitad de la noche.
(Hacia el minuto 35)
Muchas gracias, amigos!!!


jueves, 24 de abril de 2014

APOLOGÍA DEL MISTERIO


Hace unos días escuchaba yo, de un amigo, una historia fabulosa. Contaba cómo, estando en la intimidad de su casa, de noche, había sentido la presencia inequívoca, detrás suyo, de un familiar que hacía un tiempo ya no se contaba entre los vivos. Narró la experiencia de tal forma, que yo, tan precavido en estos asuntos, lejos de creer, o no creer, lo que contaba, me sentí profundamente emocionado.

"...no hay ningún manual, ninguna teoría que pueda explicar
 cómo es posible que se produzca esa magia..."

Para ser sinceros, adopto siempre una postura escéptica ante este tipo de asuntos. Ante este tipo y ante otros, y eso a pesar de ser un reconocido –este blog es testigo– aficionado a los misterios.
Y siempre me pregunto qué sentido puede tener todo esto, esta especie de manía por lo insólito, que a mí –como imagino que a todos vosotros– me lleva casi a ver el mundo de otra manera, estoy seguro que muy distinta a la de los demás.
Mi amigo, decía, había logrado emocionarme. Comprendí que el racionalismo poco o nada tenía que ver con la experiencia que había vivido. Él había sentido algo que no podía medirse, no podía explicarse desde la ciencia. Cobraba sentido en él la expresión “otro mundo” o “más allá”, cuyo significado está en estos tiempos muy infravalorado.
Había en su rostro la magia que suele embargarnos tras leer una novela que nos ha tocado a fondo, de una película que ha sabido llevarnos fuera de la realidad hacia otros mundos.
Como en esos casos, no hay ningún manual, ninguna teoría que pueda explicar cómo es posible que se produzca esa magia.
Y esa clase de irracionalidad, creo, es necesaria.
Ese abismo de desconocimiento no será nunca conquistado. Está muy bien, claro, abordar los problemas desde la razón –siempre tendrán mi apoyo quienes lo hagan–, pero sin la soberbia y la cerrazón de algunos, que acaban convirtiéndose en los inquisidores que tanto critican.
"Cobraba sentido en él la expresión «otro mundo», o «más allá», cuyo significado
está ahora muy infravalorado... "
Foto: ©Flickr
Es importante conocer el lado oscuro, que habita alrededor nuestro y dentro, incluso, de los límites impuestos por la piel.
Mi amigo sintió algo que lleva acompañándonos desde siempre. Y aunque fuera un fallo de su mente, un efecto mal interpretado de los sentidos, me niego a creer que los sentimientos que yo sentí cuando él me lo recreó en palabras fuera algo distinto a la magia

lunes, 21 de abril de 2014

¿Y SI FUERA VERDAD?



Vivimos, posiblemente, uno de los momentos más extraños de la historia de la humanidad. Nunca como ahora se han tenido al alcance de la mano los medios de comunicación de que disponemos en nuestra sociedad occidental, y nunca –esto es precisamente lo extraño– hemos estado más alejados del poder, de la toma de decisiones que decide el rumbo general de nuestras vidas.

¿Y SI FUERA VERDAD ?.

El mundo presenta dos caras bien diferenciadas: una es la que nos presentan los medios de comunicación, y la otra, la que podemos palpar y oler cada mañana, al levantarnos de la cama y bajar a la calle y toparnos con la inminente catástrofe que se anuncia en cada rostro.
Hay quien ha dicho por ahí que somos como zombies. Quizá de ahí provenga nuestra reciente afición a esos seres sin alma que aterrorizan las noches de insomnio de nuestro subconsciente infantil.
Lo cierto es que no se promueve la crítica. Ni la crítica, ni la información veraz y objetiva, ni nada que se le parezca.
Parecen saber –los que mandan– que de nada sirve el potencial de Internet y sus toneladas de información sin un espíritu mínimamente despierto, con voluntad de hacer una revolución a su altura.
Todo se limita a titulares. A fotografías, e imágenes, de pocos segundos impactantes.
Flashes adormilantes como en el film “La naranja mecánica”, que cada vez está más de actualidad.
Sólo unos pocos –proscritos, cada vez más acorralados– se atreven a pensar por sí mismos.
Reflexionan, se reúnen, expresan en voz alta sus opiniones y hasta publican.
Quizá no de forma tan fina y estilizada cómo suelen hacerlo los portavoces mercenarios de los grandes grupos de comunicación, de esas cabeceras como eslóganes de multinacionales y partidos políticos (cuyos intereses defienden aquéllos por encima de cualquier otra cosa), pero sí, al menos con honestidad.
Es el caso de José Herradón, colaborador de “La rueda del misterio” y algunas cosas más.
Un tipo de la calle, un ciudadano responsable, cabreado.
Que un día decide sacar hacia fuera ese enfado de la forma más razonable que cabe en estos tiempos absurdos: reuniendo y ordenando algunas de las evidencias más sangrantes del sistema, a través, en su mayoría, de recortes de prensa y otros datos de acceso libre en la Red.
Vomitándoles su propia porquería.
La misma que esparcen a nuestro alrededor, pero con un objetivo bien distinto: llamar a la rebelión pacífica de las conciencias, que será, a la larga, la más efectiva.

miércoles, 16 de abril de 2014

LA DOCTRINA DEL SHOCK Y LA GENERACIÓN LIKE

Para la mayoría, hablar de conspiraciones y planes ocultos para esclavizar a la Humanidad es algo ridículo, sin fundamento, un mero entretenimiento de chalados con mucha imaginación y muy poco que hacer.



Lo de chalados, bueno; en un mundo como el nuestro, tan estandarizado y sin espacio para el pensamiento crítico, resulta todo un piropo que es casi de agradecer. No tanto lo de "mucha imaginación", y es que basta ponerse a ver las noticias (en radio, en televisión, o en prensa) para comprender que los que ejercen ese poder ilimitado apenas se molestan en ocultar sus intenciones, tan evidentes y claras como la falsedad de los políticos y sus ajustadas y patéticas declaraciones.
No hace falta ser un portento de la deducción para llegar a la conclusión de que se están matando por controlarnos al milímetro. Internet es la herramienta por la que nos tratarán de someter en el futuro. Como en las leyendas ancestrales, el vampiro nos invita a su guarida, pero es necesario que entremos por nuestro propio pie para que se materialice el conjuro.
Luego vendrá el sometimiento, y quizá cuando abramos los ojos ya sea demasiado tarde.
Mientras tanto, "La rueda del misterio" y otros muchos programas se desgañitan advirtiendo, procurando que tomemos conciencia.
En este caso, a través del podcast titulado "La doctrina del shock y la generación Like", conducido por el maestro Jesús Pertierra, y con la colaboración de José Herradón y Marcus Polvoranca.

viernes, 11 de abril de 2014

Marcus Polvoranca, entrevistado por Jesús Pertierra para "La rueda del misterio"


El maestro Jesús Pertierra entrevista a Marcus Polvoranca, autor de la novela Julia B. y la leyenda de la isla perdida en mitad de la noche, para el programa "La rueda del misterio" (a partir del minuto 105).
La entrevista, grabada hace unas semanas, hace un repaso a algunos de los aspectos más destacables de la novela, un thriller de misterio, y ciencia-ficción, con elementos que gustarán a aquellos lectores interesados en los buenos relatos y los enigmas de la historia.



miércoles, 9 de abril de 2014

Marcus Polvoranca en "La rueda del misterio"





Atención, interesados en los secretos de la historia remota de Europa. Amantes de los grandes viajes del pasado. El gran reto de los próximos años está en conocer qué fue de nuestros antepasados más desconocidos, aquéllos que levantaron los más impresionantes y misteriosos monumentos del viejo continente. Esta semana, los amigos de "La rueda del misterio" cuelgan en su web la charla que mantuvo el maestro Jesús Pertierra con Mario Mas Fenollar, autor de Sumerios en Andalucía, con la participación de Marcus Polvoranca.



lunes, 7 de abril de 2014

JOHN DEE, EL RENACENTISTA MALDITO



Se dice de John Dee que fue una de las figuras más enigmáticas del Renacimiento. Hay que decir también que ha sido y es una de las más populares en el género gótico, que se cultiva en literatura desde finales del s. XVIII hasta nuestros días.
John Dee (1527-1608?)

Dee ha inspirado a autores tan importantes como Gustav Meyrink (el autor de El Golem), Peter Ackroyd, o, más recientemente, Alan Moore.
Pero, ¿qué es lo que hace a este personaje tan atractivo para los amantes de lo oculto y lo desconocido?
Para empezar, su amplio espectro de intereses. Si bien es cierto que la suya era una época de fronteras no establecidas en materia de saber (no había llegado la Ilustración con sus tijeras de podar), sí es cierto que, en su caso, estos intereses, digamos, heterodoxos, iban más allá de lo habitual.
Su fama de erudito iba pareja a la de mago.
Su biblioteca (que fue saqueada, se dice que por la plebe, durante un misterioso y mal justificado viaje a Bohemia) acogía obras de todo el saber de la época: matemáticas, astronomía, geografía, derecho, teología; así como espiritismo, alquimia, astrología y otras ciencias igual de exóticas.
Recibió ofertas de todos los grandes mandatarios de su época, pero eligió quedarse en su tierra, Inglaterra, y trabajar para la reina Isabel.


Algunos de los enigmáticos objetos que pertenecieron a John Dee
se encuentran hoy expuestos en el Museo Británico.

Hacia el final de su vida, descontento con el reconocimiento que recibía y con sus propios progresos en el conocimiento del mundo (él, como muchos otros, veía más allá, quién sabe qué), decidió volcarse sobre los saberes ocultos.
Dicen que hablaba con los ángeles.
Y que su finalidad era conocer el lenguaje universal de la creación, como una forma, quizá, de regreso a la Edad de Oro.
También se habla de algunos objetos de poder que manejó en vida, entre los que se encuentran un espejo de obsidiana azteca, y un globo de cristal con el que podría haber practicado alguna especie de adivinación (ambos pueden contemplarse hoy en día en el British Museum de Londres, en Reino Unido), además del archiconocido y enigmático manuscrito Voynich, que se dice que le pudo haber pertenecido.
Un personaje, en definitiva, digno de su leyenda. Misterioso y desafiante, y quizá por eso (como tantos otros que buscan incansablemente la verdad) olvidado y sólo parcialmente reconocido por el oficialismo

martes, 1 de abril de 2014

JACK “EL DESTRIPADOR” O LA ANTÍTESIS DE SHERLOCK HOLMES


El Londres de finales del s. XIX era un lugar húmedo, cubierto por la niebla, lleno de rincones mugrientos donde el crimen, y las más bajas pasiones del ser humano, se mezclaban con un cosmopolitismo que hacía converger en esta ciudad a personas y culturas de todo el mundo. Esta Babel que con tanto acierto retrataron escritores como Conan Doyle, Chesterton, o nuestro amado Robert Louis Stevenson, era el escenario perfecto para todo tipo de fábulas, algunas muy reales y escabrosas, reverso tenebroso de la abundancia mercantil y las riquezas que llegaban de todos los rincones del Imperio.


Los crímenes atribuidos a Jack "El destripador" provocaron un gran revuelo
y temor en todo Londres...
Pero Jack “El destripador”, o Jack “The Ripper”, como se le conoce en su tierra, no era un personaje de ficción. Sus crímenes, al menos, eran de verdad.
5 muertes, según algunas investigaciones; 11 según otras.
Un solo asesino o varios, no se sabe.
Como no se sabe el motivo, la relación con las asesinadas –todas mujeres–, ni si el que escribió la famosa carta a un periódico de la ciudad, atribuyéndose los crímenes bajo el nombre de “Jack” tenía verdadera relación con todo el asunto, o era un simple bromista… O interesado en armar el revuelo que se armó.
Y es que las incógnitas siguen abiertas. Las investigaciones del momento no dieron ningún resultado. Tampoco las posteriores.
Se habla de cirujanos, de maníacos, de un pintor, hasta de la casa real británica
Una de las teorías más sugerentes, habla de masones.
Asegura que 5 de las asesinadas fueron degolladas por un método que aparece descrito en los rituales masónicos. 5 que, además, tenían relación entre sí. Y quizá también con un miembro de la realeza…
Pero no es la única, claro está. Todas aparecen llenas de datos. Verídicos, en principio.
Pero es tal la confusión que, como habitualmente ocurre, cabe pensar que la solución no es ninguna de ellas.
La intervención de Sherlock Holmes, seguro, habría permitido encontrar una solución.
¿Quizá la de su creador, Arthur Conan Doyle, fue la correcta?
La solución suele ser sencilla, prosaica. Como en los relatos del Padre Brown.
¡Ay, si Sherlock Holmes hubiera estado presente en las investigaciones!
Precisamente su creador, sir Arthur Conan Doyle, puso la lupa sobre algún clérigo, o una mujer. Alguien que, en definitiva, despistase totalmente por su candor a las fuerzas de la ley…

Como en una de sus novelas…