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lunes, 16 de septiembre de 2013

LOS 10 LUGARES MÁS MISTERIOSOS Y ENIGMÁTICOS DE ESPAÑA


(O AL MENOS LOS 10 QUE MÁS NOS ENTUSIASMAN)

(1) TOLEDO


Toledo, como en el cuadro del Greco, parece alzarse hacia un cielo
perturbador, a veces, también, azul y limpio.

La capital del imperio visigodo es, con toda seguridad, la más misteriosa del país. Durante siglos, desde su oscuro y misterioso origen, hasta nuestros días, acogió y fue venerada por los más diversos pueblos. Todos dejaron en ella sus huellas; algunas muy visibles, y otras sólo apreciables por los verdaderos iniciados… A destacar, las leyendas en torno a la cueva de Hércules y la Mesa de Salomón, y sus noches de invierno, con las calles cubiertas por la húmeda niebla del Tajo.

(2) MONTSERRAT
El monasterio de Montserrat esconde algunos de los enigmas más apasionantes no ya sólo de España, sino de todo el mundo. Hay quien cree, como los nazis, que sus monjes conocen el secreto de Santo Grial, y que la reliquia podría esconderse en sus proximidades…

(3) LA CUEVA DE LOS 7 ALTARES
Quien viaja a las Hoces del río Duratón, en Segovia, queda impresionado por la belleza inmensa de sus paisajes. Pocos saben que, escondida en las paredes de la garganta que forma el río, en un recóndito rincón de difícil acceso, entre la maleza, a resguardo de la luz del sol, se halla el que se considera uno de los primeros templos religiosos de la península. Una ermita excavada en la roca que, si bien no es de las más espectaculares, sí que sugiere a quien la visita otros tiempos de eremitas heroicos, de recato y silencio, y quién sabe si no de secretos que, con dificultad, poco a poco revela la Historia…

(4) LOS DÓLMENES DE ANTEQUERA
Entrada a uno de los maravillosos y parcialmente
desconocidos dólmenes de Antequera

Los apasionados por los enigmas de la Historia conocen muy bien la importancia de la cultura megalítica que recorrió el Mediterráneo en el pasado, y cuyas huellas –inmensas huellas– aparecen diseminadas por toda Europa. En Antequera (Málaga) perviven algunos de los ejemplos más impresionantes de esta cultura. Es en esos dólmenes donde uno siente mejor la conexión con los antepasados, donde verdaderamente se percibe la continuidad de la Historia.



(5) SANTIAGO DE COMPOSTELA (Y FINISTERRE)

Quienes se empeñaron en describir este lugar como el último de la tierra, querían mentir. Como los fenicios, pretendían guardar el secreto para sí mismos. La tierra continuaba, claro que sí, pero la puerta estaba más abajo, en las columnas de Hércules. Santiago no era más –y nada menos– que un balcón al Océano, un rinconcito celta desde el que asomarse en los atardeceres mágicos y las noches de los solsticios, rodeados de hogueras; hermanados, a través de aquellos ritos, con hermanos del resto de Europa.

(6) ALCORCÓN
Las imágenes del OVNI presuntamente avistado en Alcorcón
a finales de los años sesenta recorrió el mundo entero.
Tendemos a subestimar los lugares superpoblados. Las ciudades dormitorio, que tan bien conocemos, y que guardan algunos secretos. Bajo la capa de torres de viviendas como panales, en nuestros parques, nuestras avenidas, nuestros centros comerciales, también habita el misterio. En Alcorcón, a pocos kilómetros de Madrid, se dan cita algunos inquietantes enigmas. Entre ellos, el más célebre es el de los avistamientos OVNI de finales de los sesenta. Que finalmente se desenmascarase aquel caso como falso no ha impedido que, al pasar por allí de vez en cuando, sigamos alzando la mirada por ver qué atraviesa el firmamento.

(7) EL YACIMIENTO DE CANCHO ROANO
Situado en Badajoz, en las proximidades de Zalamea de la Serena, es, básicamente, el yacimiento tartésico mejor conservado de la península. Pero para quien lo visita es mucho más. Sin miedo a equivocarnos –y a que nos llamen de todo–, es, probablemente, la muestra más llamativa de la conexión, en el pasado, entre las culturas, digamos, euroasiáticas, y las de la América pre colombina. Basta ver por encima la forma del templo extremeño, o algunos de los bajorrelieves hallados en él.

(8) EL ESCORIAL
El Escorial, ¿Mesa de Salomón de Felipe II?

El legado más misterioso del rey más misterioso. Un poema alquímico en piedra. Geometría pura y austera; una mesa de Salomón de un rey igual de enigmático y poderoso. Merece mil visitas, y mil libros. El Escorial, a las faldas de la sierra de Guadarrama, es una joya legada a los amantes del misterio.

(9) LAS CARAS DE BÉLMEZ
De ser un fraude, como aseguran los escépticos, sería un fraude encantador y misterioso, a la altura del legendario sabueso de los Baskerville. Esas caras, esa leyenda que no nos cansamos de escuchar, son parte de nuestra historia. Seguirán pasando los años, y seguiremos queriendo saber qué ocurría en aquella casa de Bélmez, provincia de Jaén.

(10) LAS PIRÁMIDES DE GÜÍMAR

Si Thor Heyerdhal no se equivocaba, las pirámides de Güímar (Santa Cruz de Tenerife) son la prueba más evidente de la navegación oceánica en el pasado. Su existencia se suma al hallazgo de monedas púnicas en las Azores, o a las inscripciones fenicias en el norte de América. Si la Historia oficial tiene cabos sueltos, desde luego el de estas pirámides es uno de los más imponentes. 

lunes, 22 de octubre de 2012

LAS PIRÁMIDES DE GÜíMAR Y ALGUNAS TEORÍAS MÁS O MENOS RAZONABLES




Las islas Canarias están situadas en mitad de la ruta marítima que lleva, a través de las corrientes oceánicas, desde Europa hasta América. Es algo que sabía Colón, y que hizo que, en su primer viaje, la flota de carabelas se detuviera en el archipiélago antes de marcharse a “descubrir” definitivamente el nuevo mundo.
Las pirámides de Güimar, todo un misterio de las islas Canarias.


Muy poco se sabe de los pobladores primitivos de las islas antes de la llegada de los europeos. Tan sólo antiguas tradiciones, algunos pocos restos arqueológicos.
Para el conquistador, lo fácil siempre es tachar al conquistado de salvaje. Se suele dar por hecho que una civilización reducida por las armas es también víctima de su inferioridad intelectual, y esto sí que es una barbaridad. ¿Qué decir de la caída del Imperio romano, por ejemplo, a manos de las tribus germánicas?
En Canarias, las pirámides de Güímar, situadas en la isla de Tenerife, son un ejemplo de ello.
Para Thor Heyerdahl, el investigador que fue capaz de arriesgar la vida para dar con la verdad en las narices a quienes creían imposible cruzar el Pacífico en una balsa, eran algo más que simples mojones, que montañas de piedras acumuladas en un lugar concreto por los agricultores. Defendía, como lo había hecho antes en Polinesia, que en la Antigüedad había existido algún tipo de contacto entre Europa y América, y que las Canarias, tan estratégicamente situadas, habían sido un lugar de paso. Las pirámides de Güímar podían ser una prueba, o al menos un indicio.
¿Qué impide pensar que esto fuera así? ¿Que no quede constancia escrita? ¿Qué solo haya leyendas, como ocurría con Troya? 
Por supuesto, eso supondría dar al traste con lo que sabemos de historia. Tener que reescribir es siempre un trabajo fatigoso. No quedan pruebas, dirán, como si las pocas que hay no fueran suficientes. Después dirán que es imposible, como dirían que para los faraones habría sido imposible construir grandes pirámides o templos si no hubieran encontrado restos completos dispuestos para su estudio. 
Pensar en lo que defiende Heyerdahl es una vía de trabajo, nada más. Pero empeñarse en negar y cuestionar las posibilidades del hombre, bastante cerril y, como poco, absolutamente improductivo.
Implica, como se ha dicho antes, subestimar a los antiguos. Elevar aún más a otros, también antiguos, pero que escribieron la historia. Que la modelaron a su modo. Que la siguen inventando, ante nuestras narices. A base de mentiras, en ocasiones, y de soberbia, en muchas otras.
El mundo, afortunadamente, para el que quiere verlos y para el que no, está aún lleno de enigmas.

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