martes, 22 de octubre de 2013

LA MAGIA Y EL MISTERIO DEL VUDÚ



Los lugares mágicos los hace la gente que vive en ellos. El cruce de culturas, la magia que llevan los pueblos que confluyen en ellos. También el dolor.
Es el caso de muchos sitios alrededor del mundo, aunque pocos del estilo de Haití.
"Ritos, ceremonias enmascaradas, con las que regresaban a África cada noche,
en la intimidad de la choza..."

Dicen quienes han estado allí, y no son nativos, que la tensión se respira en el ambiente. Es la pobreza, dirán algunos, los terribles desastres naturales que la han golpeado no hace mucho. Quizá eso sume, no cabe duda, pero no son los únicos factores.
Los que formaron aquel país eran esclavos. Gentes arrancadas de su lugar ancestral, el que habitaban desde probablemente el inicio de los tiempos, para ser depositados, como animales, en la otra orilla de aquel vasto océano que algunos ni siquiera conocían. En barcos miserables, hacinados suciamente, expuestos a la enfermedad y a la locura.
Los que sobrevivieron, tuvieron que hacer aquello que los blancos no querían hacer. Trabajos duros, al nivel de las mulas y otras bestias. Desnudos, porque así habían sido transportados, no tenían más que lo que los más viejos recordaban. Cultura oral, de ritos y creencias que sus amos respetaron mientras las desarrollasen en sus barracones, lejos de los salones enmoquetados y las cortinas de seda. De noche, en la intimidad de la choza.
Fuego, sangre, tambores narcóticos que viajaban miles de kilómetros de vuelta hacia África. Espíritus, demonios, que en América se transformaron tímidamente en santos y vírgenes.
Quien presencia uno de esos ritos no lo olvida jamás.
Quien se expone a su poder, difícilmente escapa.
Todo lo que se cuente sin escuchar el ritmo enfebrecido de los tambores, de las palmas, de los gemidos, está de más.

Y quien diga que no cree, es que está pasando por este mundo sin darse cuenta de nada. 

(Para quien tenga tiempo, y ganas de ver una buena serie de fotografías sobre el vudú, 
que visite la página del fotógrafo LUIS GABU)

No hay comentarios:

Publicar un comentario