miércoles, 24 de octubre de 2012

EL TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS

El Triángulo de las Bermudas es un enigma clásico. De esos que no pueden faltar en ninguna antología del misterio.
Se trata de un lugar geográfico, en forma de triángulo, situado entre la península de Florida, las Bermudas y Puerto Rico. Es un lugar muy transitado por barcos y aviones, lugar de paso entre América y Europa. Contiene dentro de sus límites el lugar en el que, presumiblemente, Colón llegó
al Nuevo Mundo...
¿Qué misterios oculta el Triángulo de las Bermudas?

Son incontables los naufragios registrados en sus aguas. También, desde que el hombre puede volar, los accidentes de avión inexplicables. Muestra de ello, el famoso Vuelo 19, en el que un grupo de cazas del ejército de EE.UU. desaparecieron totalmente, sin que hasta el momento haya habido noticias suyas.
Mucho se ha escrito sobre todo ello. Mucho, en todos los sentidos. Para los escépticos, no son más que cosas que en algún momento la ciencia podrá explicar. Al paso que vamos, quizá la arqueología...
El caso es que ya ha habido algún avance interesante.
En cuanto a los barcos, se habla de un fenómeno llamado Olas Gigantes. Son distintas a las que se producen con los tsunamis. En resumen, se trataría de la formación espontánea de una ola en mitad del océano, de tamaño suficiente como para hacer volcar a un gran trasatlántico y hundirlo. Hasta no hace mucho, los científicos negaban su existencia (por cosas de probabilidad y demás), desmintiendo a marineros que las habían visto con sus propios ojos. Después, imágenes por satélite han probado su existencia. Olas, estamos hablando, de 30 metros de altura. Con ellas, y con otro fenómeno, llamado la corriente del Golfo (o Gulf Stream, para los yankees), que desviaría los barcos hundidos hasta miles de kilómetros del lugar original de su hundimiento, se explica en parte no haber hallado rastros de naufragios.
Otra cosa son los aviones. Aquí nos topamos con la más profunda incógnita. Además de casos como el del Vuelo 19, sehan registrado testimonios de pilotos que aseguran haber vivido, dentro del triángulo, fenómenos anómalos en su instrumental de vuelo, como brújulas y demás. ¿Poder magnético de algo que pueda haber en el subsuelo? ¿Tormentas solares? ¿Emanaciones de gases desde conos volcánicos sumergidos?
Lo último, energía oscura. Un fenómeno recientemente descubierto que podría (aquí va más rápido nuestra imaginación que la velocidad de la luz), provocar viajes en el tiempo.
¿Encontraremos algún día, como en Encuentros en la tercera fase, todos esos aparatos desparecidos en el desierto de Mongolia? ¿Serán sólo casualidades, paranoias de gentes desocupadas y tendentes a la fabulación? ¿O hay algo allí, como en otras partes del globo, que deberíamos conocer?
El caso es que Colón, que sabía más de lo que aparentaba, fue a dar con sus carabelas por aquella zona...

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