Este año de 2022 esta página que tienen ante ustedes va a cumplir diez años. Diez años, que se dice pronto, fogueándonos a base de artículos y reseñas, pequeñas investigaciones y divagaciones en torno a esos temas (o el tema, deberíamos decir quizá más propiamente) que englobamos con mucho orgullo dentro de eso que otros llaman "el mundo del misterio".
Curiosamente, y aunque andábamos más que perezosos por aquí, la consciencia de dicha efeméride nos ha hecho ponernos las pilas. Este cacharro que surgió casi por casualidad y de manera espontánea hace diez años, merece estar ahora más vivo que nunca, y rendirse tributo a sí mismo en honor a sus pocos logros, sus muchos esfuerzos y su evolución, como ente vivo que es, para crecer con quien humildemente ha estado desde entonces, agazapado detrás de las letras, como único responsable.
Empezamos esta nueva etapa, si se nos permite llamarla así, con una entrevista. Una pequeña charla que teníamos aplazada desde hace un tiempo con un buen amigo de Enigmas Misteriosos & Inexplicables, el profesor Las Heras (como le gusta darse a conocer) que nos viene a contar algunas cosas. Vayamos con ello...
* * * *
El señor Las Heras lleva publicando libros, que sepamos, desde
finales de los años setenta. Se describe en su página web como experto en Parapsicología,
filosofía hermética, espiritualidad, poder mental y pensamiento junguiano. Hoy
lo traemos a nuestra web para conversar con él sobre estos temas y otros que
ocupan su labor investigadora y que nos interesan mucho, como la historia – la
historia oculta, por supuesto – y que merece la pena conocer.
Imagen: antoniolasheras.com |
PREGUNTA.- Señor
Las Heras, como decimos, lleva usted publicando libros desde hace varias
décadas. Las temáticas son muchísimas. Nos ha llamado la atención su interés
por la figura de Jesús o el fenómeno Tunguska, clásicos del misterio y el
conocimiento universal, por ejemplo. ¿En qué trabaja ahora, si es que puede
revelarse?
RESPUESTA.- Es cierto. La figura del
Maestro Jesús siempre me interesó. No sólo porque mi formación es cristiana;
más precisamente católica, sino a causa de lo que se conoce sobre su vida y
obra tanto a través de los Evangelios Canónicos (que integran la Biblia) como
los llamados “apócrifos.” Tanto es así que mi primer viaje a Tierra Santa lo
hice coincidir de manera tal que pudiera estar un 24 de diciembre en Belén y la
Navidad en Nazaret. Luego, he vuelto a recorrer esas tierras y tengo planeado
volver a hacerlo.
En cuánto la fenómeno de Tunguska, me interesó mucho investigarlo
en detalle y comparar con acontecimientos curiosamente (y digo “curiosamente”
de manera irónica) parecidos ocurridos en otras épocas en otros lugares. Los
hechos de Sodoma y Gomorra, por ejemplo. Sitio al que también he recorrido en
detalle. Se encuentra en Israel, lejos de las zonas turísticas y a la vera del
Mar Muerto. Pleno desierto. Mi libro “El enigma Tunguska” – donde vuelco mis
estudios e investigaciones – fue publicado en España por Ediciones Nowtilus y
también en Rumania y Polonia, traducido a esos idiomas.
Ahora, estoy elaborando un texto al que titularé “La revolución
interior”, parafraseando a Jiddu Krishnamurti, donde propongo el pensamiento
racional reflexivo positivo y creativo como herramienta para atravesar de la
mejor manera posible la Nueva Era de la Humanidad que se inició hace unos años
y que, a raíz de la pandemia, aceleró sus señales. Concretamente digo que lo
que veníamos llamando “normalidad” – y me refiero a Occidente y a las partes de
Oriente occidentalizado – ya quedó disuelto; lo que comenzó a denominarse
“nueva normalidad” fue un paréntesis ya superado y que lo que estamos viviendo
es –concretamente– una Nueva Era de la Humanidad. Era que, dicho sea de paso,
tendrá más lugar en el espacio exterior que en la Tierra.
P.- Y ahora demos un salto en el tiempo. ¿Cuál fue el misterio, el tema con
el que se inició en su carrera?
R.- En verdad, yo fui marcado
por un hecho ocurrido cuando, apenas, tenía 5 años de edad. Mi padre, que
recibía el diario con las noticias del día muy temprano, cada mañana, y lo leía
detalladamente antes de salir a su negocio, me despertó inesperadamente para
mostrarme el titular –a toda página del matutino– diciéndome: “Antonito,
Antonito… los soviéticos pusieron en órbita el primer satélite.” Lo sentí en
ese momento, y aún sigo notándolo hoy, 64 años después, esa noticia y la forma
en que fue recibida, encaminó mi recorrido en esta existencia. La cuestión de
la vida extraterrestre fue mi primer interés. A punto tal que, para mi sexto
cumpleaños pedía que me trajeran de regalo libros de Astronomía. Mis parientes
no sabían de dónde sacar ese tipo de textos. Estoy hablando del año 1958…
De allí en más, la cuestión de los “platos voladores”, como se los llamaba entonces, concitó mi interés. Recuerdo haber hablado sobre eso ante mis compañeros de la escuela primaria y también durante la secundaria. A los 20 años fue publicado mi primer libro “Verdad y leyenda de los grandes cometas.” A mis 21 apareció “Informe sobre los visitantes extraterrestres y sus naves voladoras” que alcanzó tres ediciones en la Argentina y dos en México.
Imagen: antoniolasheras.com |
P.- Nos
interesa mucho Carl G. Jung, como a usted. Él supuso, en su momento, la
demarcación de un territorio fronterizo entre la ciencia y lo que se consideran
supersticiones. ¿Cómo ve el estado actual de las denominadas “paraciencias”?
¿Cree que se está aprovechando bien su trabajo (el de Jung)? ¿Cómo ve, en
general, el estado actual de estas disciplinas?
R.- Entiendo que todo lo que
engloba lo que puede llamarse con justicia “Campo Junguiano” convocó, en su
momento, a una real revolución no sólo en el ámbito científico sino en el del
análisis de la condición humana en sí mismo. La idea de “Inconsciente
Colectivo”, explicada como el sabio suizo lo hace, abre áreas de investigación
racional en espacios antes en manos de la fantasía, lo poético y lo esotérico.
Por algo, en una entrevista que le hace la BBC de Londres, pocos años antes de
que falleciera, expresa la idea: “sólo
los poetas me comprenderán.”
Más que una “demarcación de un territorio fronterizo entre la
Ciencia y lo que se consideran supersticiones” entiendo que Jung diluyó dichas
fronteras –muy habituales en la Ciencia positivista– demostrando que se trataba
de aspectos que hacen a lo humano –más aún, que son condición necesaria de lo
humano–, y que pueden indagarse con el amplio criterio que las ciencias
humanísticas requieren.
En la Asociación Junguiana Argentina (AJA), entidad que acaba de
cumplir 16 años de existencia, de la que soy cofundador y actual presidente,
hemos debatido en varias ocasiones respecto a si la obra junguiana puede
considerarse sólo una psicología. Y hemos coincidido en que es muchísimo más
que eso. Lo que C. G. Jung nos legó es una auténtica antropología. Por eso nos
resistimos a usar la expresión usual de Psicología
Junguiana, y en su lugar utilizamos Campo
Junguiano, que incluye los hallazgos psicológicos de Jung pero no se limita
a eso. Tengamos en cuenta que el Maestro de Zurich fue un experto en temas
tales como la parapsicología, la alquimia, la astrología y hasta indagó –siempre
analizando la perspectiva humana– el tema de las apariciones de OVNIS.
Respecto a las llamadas “paraciencias” lo que deseo señalar es que
no son tales. Todo tema puede indagarse desde el marco general de la Ciencia.
La cuestión es si, como hizo Jung, se toma uno el trabajo para hacerlo o no.
Mucho de lo llamado “paraciencia” es, en realidad, a mi juicio, temática en
manos de personas que como no conocen el método científico se les torna
imposible exponerlas desde esa modalidad.
Además, tengamos en cuenta que todo Occidente así como el Oriente
occidentalizado se encuentra desde hace décadas atravesado por lo que llamamos
el “materialismo consumista.” Una manera de vivir que consiste en creer que lo
humano es sólo el resultado de reacciones físicas y químicas (de allí el auge
de los temas neurológicos, por ejemplo, para explicar la conducta) y que el
consumo cotidiano es la herramienta para vivir en plenitud y armonía. Esto ha
provocado un marcado alejamiento de lo espiritual, lo religioso y lo esotérico
acompañado de una campaña propagandística que, utilizando de manera despectiva
el término paraciencia, pone a los que se muestran interesados en dichas
temáticas como personas ignorantes, crédulas, irracionales. Podemos aplicar
aquí algo legado por Jung. En toda la segunda mitad del siglo XX estuvo vigente
el “Arquetipo del Milenio” por el cual existió la creencia generalizada de que
a partir del año 2.000, con los progresos de la ciencia y la tecnología,
viviríamos felices, con mucho tiempo libre, sin enfermedades y viajando por el
espacio. Está de más aclarar que eso no sucedió. Más bien todo lo contrario. Y
luego, la pandemia, intensificó tal desilusión. Por eso vemos en estos tiempos
un resurgir de las búsquedas esotéricas y espirituales.
La obra de C. G. Jung no está siendo bien aprovechada. Ni siquiera
bien trasmitida. Precisamente porque las enseñanzas suelen limitarse a lo
estrictamente psicológico. Y aún en ese campo, tampoco se lleva a cabo como
propuso Jung. Obvio que cada uno está en libertad de utilizar el legado
junguiano a su gusto y criterio… pero entonces no debería decir que esa es la
propuesta del Maestro de Zurich sino que se trata de una adaptación
personal.
Es tan delicado el asunto que tengamos en cuenta lo dicho por C.
G. Jung cuando afirmó que, a su parecer, el Proceso de Individuación continúa
aún después de haber desencarnado la persona. Sólo esta frase ya atraviesa
espacios donde la psicología no tiene intervención posible.
P.- En su
web publicita la posibilidad de hacerle consultas. ¿Qué tipo de consultas
recibe? (y perdone nuestra ignorancia). ¿Son de tipo meramente intelectual,
sobre asuntos de su trabajo, o van más allá, como la consulta de un vidente?
¿Tiene usted algún tipo de don, de clarividencia?
R.- Atiendo consultas sobre
temas parapsicológicos y también sobre asuntos esotéricos. En lo
parapsicológico, por ejemplo, el caso de alguien que soñó la muerte de un ser
querido y, luego, eso ocurre tal como fue soñado. La persona siente inquietud
por esto. Hasta hay quien llega a preguntarse, “¿será que yo lo he matado a
través de algún poder desconocido que tengo?” Pues bien, yo me ocuparé de
explicarle cuál fue el fenómeno parapsicológico que allí ocurrió y que no es
responsable en absoluto del deceso de ese ser querido.
En lo esotérico atiendo consultas sobre posibles situaciones que
tengan que ver con los llamados “hechizos”, “brujerías”, “magia negra.” Hay
muchas dudas sobre esto por lo que me interesa aclarar, en cada caso, la
situación por la que una persona o una familia atraviesan.
En cuanto a mis dotes extrasensoriales, las heredé de mi abuelo
materno quien también las tenía. En mi caso me entrené en el uso del I Ching (el varias veces milenario libro
de las mutaciones originario de China) para lo que tuve un maestro chino,
precisamente, y también soy diestro en el uso mático del péndulo radiestésico.
Estas dos técnicas, además, las enseño de manera individual. Como lo hicieron
conmigo. No son prácticas que puedan hacerse en grupo.
P.- Háblenos de los cursos y actividades que se organizan y anuncian a
través de su web. La temática es amplísima.
R.- Estamos brindando tres
cursos, con la modalidad a distancia, que es la que se impone en estos tiempos
de pandemia, por lo que pueden inscribirse los interesados que así lo deseen,
residan en el país que fuere. Tenemos el Curso Teórico Práctico de
Parapsicología; la Diplomatura en Psicología Junguiana y el Curso de Desarrollo
del Poder Mental y Creación de Pensamiento Positivo.
P.-
Hablemos, para finalizar, de sus libros. Nos abruma todo lo que ha publicado.
Son varias décadas en el oficio. ¿Ha notado alguna diferencia, alguna evolución
en el público lector respecto a estos temas? ¿Cómo ve la influencia de las
nuevas tecnologías en ellos? ¿Y la influencia de las nuevas tecnologías como
Internet, y demás, en el mundo de la Parapsicología?
R.- Mis libros van desde
aquellos que tratan sobre OVNIS, en especial es muy solicitado mi OVNIS, LOS DOCUMENTOS SECRETOS DE LOS ASTRONAUTAS hasta
los que tienen relación con métodos y técnicas de pensamiento positivo como lo
es el best seller PERMISO PARA UNA VIDA MEJOR, y
biografías tanto de personalidades que mostraron capacidades parapsicológicas y
espiritual –PANCHO SIERRA, EL RESERO DEL
INFINITO y LA MADRE MARÍA, BIOGRAFÍA
DE UNA MUJER EXTRAORDINARIA– como mi reciente BELGRANO Y LA MASONERÍA.
Obvio que el mercado del libro viene teniendo numerosas
modificaciones. Recuerdo que, en la Argentina, hace casi medio siglo, cuando
salieron mis primeros libros, venderlos en los quioscos de revistas fue toda
una revolución. Ahora se venden a través de páginas en Internet con entrega a
domicilio y pagados con tarjeta en cuotas. O bien el e book, que permite un trámite de compra mucho más inmediato. La
promoción ya no puede hacerse sólo con un aviso o comentarios en diarios y revistas
editados en papel. ¡Eso se vende cada vez menos! Prensa y promoción requieren
un hábil uso de las redes sociales. La gama para hacerlo es muy amplia y, por
otro lado, disminuyó los costos en forma notoria.
El público lector varía según la temática. Si se trata de OVNIS,
pongamos por caso, el rango es amplio. Interesa, hablando de hoy en día, tanto
a los jóvenes como a adultos y mayores. Lo mismo pasa con cuestiones sobre
apariciones fantasmales. En cambio, cuestiones más puntuales, como las biografías,
interesan a gente que está acostumbrada a leer libros con frecuencia.
En cuanto a la Parapsicología hoy en día, es claro que los medios
cibernéticos de difusión brindaron mayor conocimiento de la temática y es un
asunto mucho más aceptado por la gente en general. No despierta el interés
superlativo que tuvo en Occidente hace 40 años; pero sigue interesando toda
información sobre el tema.
(Toda la información sobre el profesor Las Heras y sus actividades la tienen disponible en su web: antoniolasheras.com)
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