miércoles, 3 de febrero de 2016

MOMO, EL MONSTRUO DE MISSOURI

La leyenda arranca en el caluroso verano de 1972, en un pueblecito de Missouri llamado Louisiana, cuando tres niños de una misma familia, de 15, 8 y 5 años, aseguran haber visto mientras jugaban en el bosque a un extraño ser peludo, de algo más de dos metros de altura, aproximarse a ellos de forma misteriosa, portando –aseguraron– una especie de animalillo entre los brazos.

Aspecto posible del monstruo de Missouri según la web FORTEANA

El encuentro fue seguido por otros muchos en la localidad a lo largo de los días siguientes, acompañados siempre por algunas de las características que habían denunciado los niños –un fuerte mal olor, aspecto del monstruo muy parecido al de una persona, quizá un simio– junto a otros fenómenos como extrañas huellas, agujeros, muerte de animales domésticos y un extraño aullido que parecía provenir de lo más profundo del bosque, siempre en plena noche.
Pese a las batidas, y las numerosas operaciones de búsqueda que se pusieron en marcha aquellos días por parte de familiares, vecinos e incluso investigadores, el monstruo no volvió a ser visto, sólo a través de los indicios que sus perseguidores iban encontrando a su paso –de nuevo el mal olor,






las huellas, el rastro entre las ramas del bosque– y aquel sonido que, durante muchos días, siguió escuchándose en el lugar.
Retrato robot del presunto monstruo realizado por los testigos.

Cuentan que, allá donde estos signos aparecían, los perros se resistían a entrar, como si temieran al monstruo.
También que la última prueba que se encontró de él fueron unas extrañas pisadas en mitad de un jardín, varios días después del primer avistamiento.
En la actualidad, el paso de los años ha hecho olvidar a muchos esta leyenda, que sin embargo sigue viva entre los habitantes de Louisiana. Muchos, todavía hoy, viajan a lo largo de la carretera que bordea el río Missouri, próximo a la localidad, esperando encontrarse al monstruo… 

No hay comentarios:

Publicar un comentario