jueves, 7 de agosto de 2014

MISTERIOS Y ENIGMAS DEL MADRID OCULTO


Madrid descansa en mitad de la meseta, a los pies de la sierra de Guadarrama, en un cruce de caminos a orillas del Manzanares.
Es, sobre todo por historia, una de las grandes ciudades del mundo.
En ella viven tres millones de personas; tres millones que cada día patean sus calles y sufren los rigores de sus inviernos y veranos secos, en medio de los padecimientos y felicidades que depara la vida moderna.
Una ciudad populosa que, sin embargo, también oculta sus secretos y leyendas.


Madrid es, además de muchas otras cosas más, una ciudad llena de leyendas,
misterios y rincones ocultos...

Quizá la más famosa sea la del Palacio de Linares. Un palacio situado en plena plaza de Cibeles, y que fue construido hacia 1900 por el marqués del mismo nombre. Según cuentan, sus pasillos y salones fueron testigos de la trágica historia de una niña, Raimundita, que fue asesinada al nacer por quienes desaprobaban las relaciones entre sus progenitores José de Murga, marqués de Linares, y Raimunda de Osorio, una joven de extracción humilde que habría resultado ser hermanastra del primero. Es hacia los años noventa, concretamente en 1990, cuando el fantasma de la pequeña comienza a hacerse popular entre quienes trabajan en el palacio, actualmente Casa de América. Obreros y vigilantes de seguridad aseguraban entonces haber escuchado a una niña que les susurraba cosas en medio de la noche, además de reconocer movimiento de sombras, objetos que cambiaban una y otra vez de posición, y luces que, a lo largo del servicio, se encendían y se apagaban sin que nadie hubiera por allí más que ellos.
Fue en una finca próxima a Madrid, la conocida como Quinta del Sordo, donde
Goya realizó sus siniestras y misteriosas pinturas negras.
También relacionada con un edificio está la leyenda de la casa de las siete chimeneas. Es, como en el caso del palacio de Linares, un edificio antiguo, en este caso, levantado en el siglo XVI. Dicen que por Juan de Herrera, el arquitecto de El Escorial, aunque todavía hoy es muy discutido. Se habla de fantasmas que vagan por su tejado, pertenecientes a mujeres jóvenes que fallecieron en el edificio en extrañas circunstancias, alguna de ellas incluso se comenta que fue amante de Felipe II, el rey que quiso ser un rey Salomón moderno…
Paseando por el centro nos encontramos con la plaza Mayor, y los fantasmas –dicen– de los cientos de personas que fueron ajusticiadas en su solar, o de los que lo fueron –también– en la plaza de la Paja, hoy tan concurrida de bares y terrazas y gente despreocupada del mundo invisible y trágico que les rodea.
No debemos olvidarnos del Monasterio de la Encarnación, y el milagro de la sangre de San Pantaleón. Tampoco del Museo del Prado y de los enigmas de El Bosco, la pintura alucinada de El Greco, y las pinturas negras de Goya. Un Goya cuya mítica vivienda, la Quinta del Sordo, se encontró en su momento muy cerca del centro de la capital, y que a decir de sus contemporáneos fue un lugar misterioso, donde se rumoreaba que ocurrían todo tipo de cosas extrañas.
Y así, si seguimos escarbando, encontraremos muchas más. Se nos ocurre de pronto la existencia de esa enigmática estatua dedicada al Ángel Caído, Lucifer, situada en pleno parque del Retiro, y que dicen que es la única en su género del mundo. Por no hablar de los alrededores e irnos a las proximidades de la ciudad, hacia el El Escorial antes mencionado, la cervantina Alcalá de Henares o el Aranjuez de los jardines masónicos, por poner unos cuantos ejemplos.
Suerte, ¡ay!, la de los que tienen cerca todas esas maravillas, y pueden, de vez en cuando, pasear en una noche cálida de verano por ese Madrid de los Austrias donde en cada callejón, en cada callejuela, parece estar a punto de saltarnos encima algún espadachín perdido en una dimensión equivocada

1 comentario:

  1. Buena entrada! Las historias son las típicas de siempre, pero para quién no las conozca aquí se entera de ellas. Jeje me ha hecho gracia lo del espadachin, y además es muy cierto.

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