jueves, 24 de abril de 2014

APOLOGÍA DEL MISTERIO


Hace unos días escuchaba yo, de un amigo, una historia fabulosa. Contaba cómo, estando en la intimidad de su casa, de noche, había sentido la presencia inequívoca, detrás suyo, de un familiar que hacía un tiempo ya no se contaba entre los vivos. Narró la experiencia de tal forma, que yo, tan precavido en estos asuntos, lejos de creer, o no creer, lo que contaba, me sentí profundamente emocionado.

"...no hay ningún manual, ninguna teoría que pueda explicar
 cómo es posible que se produzca esa magia..."

Para ser sinceros, adopto siempre una postura escéptica ante este tipo de asuntos. Ante este tipo y ante otros, y eso a pesar de ser un reconocido –este blog es testigo– aficionado a los misterios.
Y siempre me pregunto qué sentido puede tener todo esto, esta especie de manía por lo insólito, que a mí –como imagino que a todos vosotros– me lleva casi a ver el mundo de otra manera, estoy seguro que muy distinta a la de los demás.
Mi amigo, decía, había logrado emocionarme. Comprendí que el racionalismo poco o nada tenía que ver con la experiencia que había vivido. Él había sentido algo que no podía medirse, no podía explicarse desde la ciencia. Cobraba sentido en él la expresión “otro mundo” o “más allá”, cuyo significado está en estos tiempos muy infravalorado.
Había en su rostro la magia que suele embargarnos tras leer una novela que nos ha tocado a fondo, de una película que ha sabido llevarnos fuera de la realidad hacia otros mundos.
Como en esos casos, no hay ningún manual, ninguna teoría que pueda explicar cómo es posible que se produzca esa magia.
Y esa clase de irracionalidad, creo, es necesaria.
Ese abismo de desconocimiento no será nunca conquistado. Está muy bien, claro, abordar los problemas desde la razón –siempre tendrán mi apoyo quienes lo hagan–, pero sin la soberbia y la cerrazón de algunos, que acaban convirtiéndose en los inquisidores que tanto critican.
"Cobraba sentido en él la expresión «otro mundo», o «más allá», cuyo significado
está ahora muy infravalorado... "
Foto: ©Flickr
Es importante conocer el lado oscuro, que habita alrededor nuestro y dentro, incluso, de los límites impuestos por la piel.
Mi amigo sintió algo que lleva acompañándonos desde siempre. Y aunque fuera un fallo de su mente, un efecto mal interpretado de los sentidos, me niego a creer que los sentimientos que yo sentí cuando él me lo recreó en palabras fuera algo distinto a la magia

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