martes, 24 de diciembre de 2013

FELIZ NAVIDAD

Foto: Flickr

Enigmas Misteriosos e Inexplicables
os desea a todos

FELIZ NAVIDAD

y un maravilloso año
2014

y que todos vuestros sueños se hagan realidad

Muchas gracias por seguir ahí
        

miércoles, 18 de diciembre de 2013

LA ISLA DE SAN BORONDÓN, MITOLOGÍA VIVA DE LAS ISLAS CANARIAS


Las brumas de Atlántico ocultan misterios que llevan fascinando a los hombres de mar desde muy antiguo, tanto, que su leyenda se pierde en el origen de los tiempos.
Además de sirenas, monstruos de varias cabezas y proporciones ciclópeas, hay marineros que aseguran ver islas, que luego los mapas no registran por ningún lado…
Una de ellas, la más persistente en la memoria, es la de San Borondón.
El nombre de la misteriosa isla fue tomado
del santo irlandés San Borondón, protagonista de una épica leyenda medieval.

Su nombre le viene de un clérigo irlandés que se echó a la mar en el s. VI, y que en un periplo que ha quedado registrado por diversos autores medievales, encontró todo tipo de lugares míticos, tribus perdidas y demás, a lo largo y ancho del inmenso Océano…
Según se cuenta en Canarias, la isla estaría localizada hacia el oeste, más allá de La Gomera, y aparecería y desaparecería a capricho.
Su nombre forma parte no sólo de la leyenda, también hay constancia de ella en documentos oficiales. Mapas, avistamientos, teorías de todo tipo tratan de darle forma, explicación, y ahí viene lo interesante.
Porque bien entrado el s. XX, concretamente en 1953, el diario ABC daba cuenta de la isla, que había sido vista de nuevo, y hasta en 1958 se publicaba que había conseguido ser fotografiada…
¿Qué es lo que se esconde tras el mito? ¿Por qué esa insistencia en algo tan, a priori, absurdo y evidente?
Dicen que la isla aparece y desaparece, oculta bajo la niebla...

Vienen a la cabeza ideas como la de la Atlántida, o aquellas otras sobre una civilización perdida más allá de las columnas de Hércules. Se oyen ecos de plataformas extraterrestres, una suerte de Nautilus que aparece, y desaparece, y que quién sabrá qué estará haciendo.
Es la inmensidad del Océano, del Mundo, del Universo.

Y nosotros tan pequeños, tan poca cosa, pero afortunadamente todavía tan crédulos…

miércoles, 11 de diciembre de 2013

EL HOMBRE LOBO



Hablamos de uno de los mitos más antiguos y más generalizados de la Humanidad. Parte, como muchos otros, del miedo, en este caso, el miedo a esa bestia salvaje que amenaza al hombre desde mucho antes de la civilización, aunque en su amenaza haya más de leyenda que de realidad…
Las semejanzas entre el hombre y el lobo son lo que hacen a este bello animal
tan fascinante, y tan temido...

Debemos trasladarnos al Norte, a las frías estepas y bosques cubiertos de nieve, donde la noche cae demasiado pronto y es fácil perderse entre la espesura de robles, castaños, y pinares de copas heladas.
El aullido del lobo se deja sentir, estremecedor, y hace temblar al más valiente.
Luego resulta que al lobo no le gusta la carne humana, pero es igual.
Es un depredador que amenaza las mismas presas que alimentan al hombre, y que, como aquél, trabaja en manada, acompañado de sus iguales; no con lanzas, o espadas, pero sí con esa dentadura que muestra, amenazante, cuando se siente acorralado…
Es un animal bello, que el hombre siente muy próximo. Por eso, desde el principio de la cultura se le ensalzó, y su piel, y su cabeza, aparecen adornando a los guerreros de las tribus más combativas.
El hombre lobo es algo inevitable.
La ciencia lo explica con la rabia, las alucinaciones, o ciertos trastornos mentales que hacen al hombre lobo creer que ha sido dominado por un espíritu salvaje influido por ese inquietante animal, y que despierta de vez en cuando, sobre todo en luna llena.
Casi todos los pueblos guerreros del hemisferio norte coinciden en su admiración
y fascinación por el lobo, del que los berserkers, guerreros vikingos,
tomaban la inspiración antes de la batalla.

Hay que vivir la noche en el bosque para saber que no hay droga más excitante que ésa.
Los instintos se despiertan; el oído, como el del lobo, comienza a escuchar a kilómetros de distancia.
Los olores, las visiones, surgen de repente y uno siente ganas también de aullar.
Pero el hombre lobo, precisamente por cercano –y casi hasta familiar–, ha gozado de todo el respeto del mundo, pero no de demasiadas simpatías a la hora de la verdad.
Las comunidades rurales le temen todavía. Su nombre está ligado a las mutilaciones de ganado, por ejemplo, o a la desaparición de niños.
Ataques, violaciones; todo tipo de crímenes que, quizá, cometían otros que luego salían de rositas.
Era la injusticia del pasado; menos sutil que la actual, más brutal y directa, también.
En la batalla, los hombres del Norte, los vikingos, se convertían en berserkers, guerreros lobos invencibles, temidos por quienes tuvieron que enfrentarse a ellos.
En la literatura, nunca olvidaré el relato del genial Saki, Gabriel-Ernest, que pone los pelos de punta si se lee a la luz de una chimenea, en la soledad de una aislada casita de campo… 

jueves, 5 de diciembre de 2013

LOS HOMBRES DE NEGRO

El poder es, en líneas generales, muy poco original. Políticos, abogados, empresarios, policías o funcionarios, visten todos de manera muy similar. Trajes cruzados, de colores oscuros, corbata y gafas de sol.
Es de suponer que los hombres de negro hayan cambiado su estética; probablemente
también su forma de actuar...

Es la imagen de los que mandan, los rasgos de quienes, situados por encima de la mayoría, deciden los destinos del mundo entero.
A partir de los años cuarenta, cuando el fenómeno O.V.N.I. comienza a adquirir relevancia, surgen, a su vera, multitud de mitos que han pervivido hasta el día de hoy, perpetuados en novelas, films y series de televisión.
Son los hombres de negro, los “men in black”.
¿Qué hay de real y de ficticio en esta leyenda contemporánea?
Habría que remitirse a los casos reales, declaraciones de testigos y la experiencia propia de cada cual.
¿Quién no puede afirmar que, de alguna manera u otra, ha visto alguna vez a alguno de ellos?
Que están ahí, es algo innegable.
El hecho de que se les ridiculice, se les pinte con el colorín de Hollywood, no es más que la prueba definitiva de que son algo incontestable.
El poder es poco original, ya decimos, y todo lo trata de una manera similar.
Asimilando el mito, haciendo que prospere y se vaya deformando, logra que nos olvidemos de él.
No es necesario que los hombres de negro vayan de negro, claro que no. Ni que lleven cadillacs de los años cincuenta, o tengan rasgos asiáticos y voz metálica, como se oye por ahí.
Es de suponer que en la actualidad adoptan otras formas. Física, o virtualmente.
Nicks sospechosos en foros, blogueros que de tan informados parecen exageradamente sospechosos…
La paranoia, sí, es la única que puede salvarnos.
La paranoia y el sentido común.
Esos facebooks, esos twitters e instagrams tan amigables que nos prestan gratuitamente sus servicios, para que estemos en contacto con nuestros conocidos y podamos ser más felices…
El poder es poco original, decíamos; nunca da nada a cambio de nada.
Cuidado.

El mundo ha cambiado de parámetros, y afortunados serán quienes sean conscientes de por dónde se andan… 

lunes, 2 de diciembre de 2013

PELÍCULAS IMRESCINDIBLES (5): LA COSA

¿Qué misterios se ocultan bajo la superficie de la Tierra?
Acostumbrados a mirar al cielo, sobrecogidos por la inmensidad del Universo, olvidamos a veces lo que hay bajo nuestros pies, esa inmensa mole de tierra, minerales y fuego, tan enigmática como puedan serlo las estrellas.
Todo un clásico del cine de terror. Suspense asegurado.

En La cosa (adaptación del clásico de 1951, El enigma de otro mundo, que realizó en 1972 John Carpenter) se plantea una posibilidad inquietante, que los últimos descubrimientos están revelando como no del todo imposible.
¿Y si un ente extraterrestre hubiera permanecido durante miles de años enterrado en algún punto de la Antártida, en estado latente, con todas sus posibilidades destructivas al 100%? ¿Y si eso se descubriera algún día, por casualidad? ¿Y si eso hubiera pasado ya…?
De sobra sabemos que hay miles de casos sin resolver. Para nada es descabellado ponerse en el peor de los casos.
Pero vayamos a la película.
Es suspense puro, un clásico del género que nadie se debe perder.
La nieve, el frío, la oscuridad de las latitudes extremas; todo ello se aúna para que la angustia a lo largo del film sea insoportable.
John Carpenter, director de La cosa

Los segundos pasan lentamente para los protagonistas, aunque no para el espectador.
Es una especie de secuela de Alien, y a la vez esconde una originalidad que aún emociona, aunque después hayamos visto tantas como ella, incluida un remake que se hizo en 2011.
Que no logra emocionar como la original de Carpenter, donde el monstruo, malo maligno, ha adquirido ya categoría de mito...