jueves, 11 de julio de 2013

LAS LEYENDAS DEL GRIAL



El Santo Grial es, como la Mesa de Salomón o el Arca de la Alianza, una reliquia mítica envuelta en leyendas, donde la realidad y la ficción llevan mezclándose siglos para deleite de creyentes y no creyentes, escépticos o amantes del misterio.
En estricto sentido literal, hablamos de la copa en la que Jesús bebió en la última cena.
Un objeto que aparece mencionado en la Biblia, con gran significado litúrgico pero nada más, y que con el tiempo adquiere otros muchos significados.
Las leyendas del Grial nos hablan de un objeto mágico, no sabemos si real...

La principal leyenda, la que lo vincula a José de Arimatea y la sangre de Cristo, surge con los escritores del ciclo del rey Arturo. Con Robert de Boron, o Chretièn de Troyes, el Grial adquiere un significado mágico, que para los expertos está vinculado a ciertas tradiciones celtas, que hablan de un caldero divino, receptáculo de sabiduría.
Luego vendrían los cátaros, que al parecer tendrían este objeto como talismán, o quizá como algo más…
La imaginación posterior le confiere un significado que va más allá de la propia reliquia. Precisamente vinculándolo a ciertas herejías, como la cátara, se quiere ver en esta leyenda, esta veneración a la copa sagrada, receptora de la sangre del Mesías, una metáfora de algún tipo de secreto, relacionado con la Iglesia, que para algunos podría ser la estirpe del propio Jesús quien, casado con María Magdalena (no la prostituta que pintan los Evangelios, sino otra muy diferente) habría tenido descendencia.
La copa sería María Magdalena, y el secreto, esa estirpe oculta, escondida, quizá perdida con el genocidio cátaro…
Los nazis, con su interés por ésta y otras reliquias, impulsaron la creencia firme en estas y otras leyendas.
Quizá sólo ponían el ojo en algo muy antiguo que, como las vírgenes negras, no era más que la transformación, el maquillaje de algo mucho más antiguo, más incluso que Jesús o que los celtas.
Un símbolo de la Humanidad entera y su gran misterio, ése de que formamos parte de un todo que constantemente se recicla a base de seres mortales, receptáculos de un continuo que fluye, como un río.
Pero eso es ya parte, si se quiere, de la filosofía y otras disciplinas del divagar de la mente.
Para los amantes del misterio, queda la leyenda y las verdades a medias de la Historia.
Y esos extraños vasos que pueden contemplarse en algunas iglesias europeas, de entre los que el más inquietante, en nuestra opinión, es el de Valencia…

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