miércoles, 10 de abril de 2013

¿QUÉ OCURRE EN LA ZONA DEL SILENCIO?




En 1930, un piloto de aviones mejicano denunció la pérdida de señales de su radio durante un vuelo que realizaba sobre una pequeña zona desértica situada entre los estados de Durango, Chihuahua y Coahuila. Fue la primera vez que hubo constancia de anomalías en la zona, o eso, al menos, es lo que deberíamos creer de no ser demasiado perspicaces…
¿Qué ocurre en este misterioso lugar del norte de México?

Hablamos de uno de esos  lugares del mundo lleno de misterios. Misterios, en este caso, silenciosos, como silenciosa es la atmósfera que rodea este enigmático lugar.
Quienes lo han visitado coinciden en asegurar que se trata de un lugar muy raro. Y no es sólo que las radios allí sufran constantes interferencias. Las brújulas fallan y dejan de apuntar al norte magnético, las piedras que pueden encontrarse remiten a otros mundos. Hay constancia de mutaciones en animales y algunos tipos de plantas…
El primer caso registrado data de 1930, decimos, y de él proviene el nombre que se le dio al lugar. Pero muchos investigadores apuntan a siglos atrás, hacia las civilizaciones que crecieron al norte y al sur de la Zona del Silencio.
Los anasazi, al norte, y los mayas, al sur, fueron pueblos de enormemente desarrollados. Las ruinas de sus monumentos así lo atestiguan. Sus leyendas, sus mitologías, apuntaban a un origen celestial de sus miembros. Tanto mayas como anasasi veían en el cielo el lugar del que, en algún momento del pasado, habían llegado sus ancestros. Veneraban a dioses llegados del espacio, de aquel lugar mítico que veían cada noche, sobre sus cabezas, cuajado de estrellas… Se dedicaron a estudiarlas bien, a conocerlas a fondo. ¿O acaso las conocían ya sin necesidad de adquirir esos conocimientos?
¿Qué vínculos unieron en su momento a los anasazi o a los mayas
con los extraños fenómenos que desde siempre se han registrado en la Zona del Silencio?

El caso es que la Zona del Silencio ha sido tradicionalmente un lugar propicio para el avistamiento de objetos extraños no identificados. Hay quien ve en ella un lugar, como el Triángulo de las Bermudas o las pirámides de Gizeh (lugares con los que, casualmente, la Zona del Silencio está alineada en línea recta), de aterrizaje. El caso es que sí han aterrizado sobre ella, a tenor de los estudios geológicos del lugar, muchísimos meteoritos.
¿Qué hay en este lugar que lo hace tan especial? ¿Hasta qué punto ha influido en el desarrollo de culturas tan impresionantes como la maya o la anasazi?
A veces basta con tan sólo mirar sin prejuicio alguno…

2 comentarios:

  1. Leyendo este artículo es evidente que nos puede venir una cosa a la cabeza... radiación. Pero debida ¿a qué? A los meteoritos venidos del espacio, a naves espaciales...muy interesante artículo.

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  2. Efectivamente, la radiación es una de las fascinantes teorías que explicarían los extraños fenómenos que se producen en este lugar.
    Un saludo, amigo!!!

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